martes, mayo 29, 2012

Philadelphia - EEUU

Philadelphia
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Desde hacia años tenía pendiente viajar a Nueva Orleans, este año por fin surgió la oportunidad, y aprovechando que tenía que hacer escala en Philadelphia, ciudad que no conocía, decidí visitar la ciudad, por lo que mi escala resultó ser de 24 horas. Llegaba el domingo a eso de las tres y pico de la tarde y salía de Philadelphia destino Nueva Orleans a eso de las tres de la tarde del lunes. Viaje con US Airways lo que significa salir de la T1, no sé si eso tendrá algo que ver pero una vez en el avión con todo el mundo ya dentro y listos para despegar, tuvimos que esperar (según nos dijo el piloto que por orden de la torre de control) una hora. Aunque como yo tengo una habilidad extraordinaria para dormirme nada más sentarme en un avión, ni me enteré de la hora de retraso porque me quede traspuesta casi inmediatamente después de que el piloto nos dijera que debíamos esperar. Así el viaje no se me hizo demasiado largo, y pese a la hora de retraso en la salida el vuelo llego a su hora. Al pasar inmigración casi tuve problemas, pese a que era la tercera vez que iba al país a la señora de inmigración no le hizo mucha gracia saber que iba sola, que no tenia familia en EEUU, que no tenia amigos, etc…. Menos mal que le dije que había contratado un tour (no era un tour, pero en parte era verdad; contrate algunas excursiones sueltas por nueva Orleans…) y ya con eso del circuito dejó de interrogarme tanto y pude ir a buscar mi maleta. Hay una forma muy sencilla de ir del aeropuerto a la ciudad. Al llegar a Philadelphia los de US Airways te muestran un plano del aeropuerto para que sepas a donde tienes que ir, y en una de las plantas hay un tren R1 que en 20 minutos te lleva del aeropuerto a la ciudad. En todo caso, después de ver Philadelphia, me alegré de haber contratado transfer por internet. También tarde solo 20 minutos en llegar al centro de la ciudad donde estaba mi hotel, y había un sol maravilloso, un cielo azul impresionante y un calor de verano que todavía no había llegado a España. Al llegar al hotel yo iba a entregar el pasaporte y la tarjeta de crédito al chico del mostrador, pero él me paró pidiendo mi nombre, jaja, que iluso si pensaba que con mi aspecto era de ahí, tuve que deletrearle en ingles mi apellido para conseguir avanzar. Para no perder ni una hora de sol dejé las maletas y salí a visitar la ciudad. El hotel estaba cerca del City Hall, lo que es el ayuntamiento de la ciudad, un edificio gigantesco lleno de túneles con columnas y figuras de personas y animales, y torres como de castillos de cuentos de hadas, y una gran torre desde la que hay un mirador de la ciudad, pero siendo domingo el mirador estaba cerrad. Pero se podía ver el resto, por lo que gasté bastante tiempo recorriendo todo el ayuntamiento. Y junto al mismo estaba el masonic temple. Este templo de los masones se puede visitar pero el domingo y el lunes está cerrado, la próxima vez será, aunque por fuera es como una catedral con sus cristaleras, torres y portico. En frente del masonic temple está la estatua a Benjamin Franklin con una prensa, al día siguiente vería su tumba, aunque no estaba en el planning. En esa misma plaza había varias esculturas de diversos juegos a tamaño gigante: una ficha de domingo, una ficha de ajedrez, etc. Todos estos lugares interesantes en apenas unos metros, y no muy lejos, junto a la misma plaza del ayuntamiento se encontraba el Love Park. Como era domingo afortunadamente había muchas parejas y turistas, porque había mucha otra gente con muy malas pintas que no me daban ninguna confianza. Mis compañeros de trabajo no se cansaban en decir que Nueva Orleans era la ciudad más peligrosa de EEUU pero el sitio donde más insegura me he sentido yo sola, de todo lo que visto de Estados Unidos, ha sido en Philadelphia. El Love park se llama así porque hay una de las esculturas del signo LOVE de Robert Indiana, hay varias instaladas por todo el mundo. Y después llegué a una avenida con banderas de diversos países llamada avenida del olvido, no la entendí muy bien pero siguiendo esa avenida se llega a la zona de los museos, y a una plaza muy mona donde niños y mayores se remojaban dentro de una fuente para aliviar el intenso calor. Una vez aquí tenía dos opciones, seguir hasta llegar al museo de arte moderno donde están las famosas escaleras que sube Rocky en la película con su nombre, o bien regresar y encaminarme hacia la frondosa Rittenhouse square y de ahí continuar callejeando hasta Antique Row, lleno de anticuarios y galerías de arte. Al final decidí dirigirme hacia Rittenhouse square, y por el camino encontré una curiosa combinación de pequeño edificio clásico junto a alto rascacielos moderno. La plaza estaba llena de gente sentada en los bancos y el césped, disfrutando de una agradable tarde de verano, con algunos músicos ambulantes, un mercadillo de arte, y los bares a rebosar de gente en las terrazas cenando (a eso de las seis de la tarde y con un sol de justicia pero bueno..) lo mejor y recomendable no es ir concretamente a Antique Row para verla, sino el callejeo hasta llegar ahí. En cada rincón hay un tipo de casa diferente y sorprendente. Lo más curioso, y que no me esperaba, fueron todas las pinturas artísticas que se mostraban en las paredes de los parkings. A la altura del Reading terminal Market podía elegir buscar donde cenar o ir hasta la zona del Independence hall y Elfreth's Alley, y dado que no había descansado ni un instante busqué un lugar para cenar y luego regresé al hotel a dormir algo. Al día siguiente me levanté temprano y dejé la maleta en el hotel mientras me dirigía hacia el otro lado de la ciudad dejando atrás el ayuntamiento, antes pasé por un seven eleven que había junto al hotel y me provisioné de desayuno y almuerzo mientras bajaba por Market avenue para llegar al visitor center donde a las ocho de la mañana abren la taquilla para coger las entradas para ver el Independence Hall. En esa zona hay varios lugares que ver, al lado de la inmensa explanada del Independence Hall está expuesta la campana de la libertad, símbolo indiscutible de Philadelphia, para visitarla no es necesario ticket alguno, solo tener suerte y no tener que hacer una fila demasiado larga, en mi caso tuve a unos cuantos críos por delante y por detrás, parece que todas las excursiones escolares de los lunes iban a ver la campana de la libertad. En la zona del Independence Hall hay varias casas de estilo antiguo, muy bien cuidadas, con sus puestas blancas, sus ventanas y sótanos de madera, y sus paredes de ladrillo rojo, muy estilo georgiano. Paso por la casa o fabrica, no me enteré muy bien, de Benjamin Franklin. Sigo subiendo y paso por varias iglesias, casas, y jardines impresionantes cuyo nombre ya he olvidado, pero lo bueno que tiene Philadelphia es que todo lugar histórico tiene su placa con el nombre y un pequeño resumen de la historia del lugar. Así fue como me enteré que a Philadelphia la llaman la ciudad del amor fraternal. Cerca de un starbacks se vislumbra una gran bandera estadounidense que enmarca la pared de la casa de Betsy Ross, no sabría decir si vale la pena pagar la entrada para ver la casa, que es pequeña, pero si vale el ver por dentro como son esas casas antiguas, sobretodo el sótano que tienen todas, tan típicamente americano. Además en la casa hay una mujer vestida de época como la Betsy Ross que te cuenta la historia de ella misma. Esa Betsy era una independentista estadounidense y gran comerciante, hay que tener en cuenta que la Declaración de Independencia fue leída por primera vez en Philadelphia y son mega orgullosos de tener el primer banco de estados unidos (que también visité, pero por fuera porque por dentro no fue posible), y el primer casi de todo de EEUU. Pero a lo que iba es que la tal Betsy tuve tres maridos, se dice que el primero de ellos murió cuatro meses después de que George Washington le pidiera a Betsy coser la bandera actual estadounidense, y tal y como cuentan la historia de esta mujer, además de patriota parecía que sus maridos no tenían mucha suerte, sospechosamente eso la ayudaba a ser su propia jefa en el negocio del tejido!!. De aquí es fácil seguir hasta alcanzar Elfreth's Alley, una de las primeras calles residenciales de los Estados Unidos. Es un lugar pequeño pero encantador, lleno de casas con sus lámparas de velas, sus banderas inglesas y demás ornamentación que crea un pequeño viaje al pasado. Subiendo un poco más la calle se llega al museo marítimo, que estaba cerrado (era lunes) y Penn's Landing, la zona del puerto, que prácticamente estaba desierta. Doy un rodeo y vuelvo a bajar hacia la zona del Indenpendence hall callejeando y sin proponérmelo llego al cementerio donde está enterrado Benjamin Franklin, cuya tumba, y eso no sé por qué, estaba cubierta de centavos. Desde que había salido del hotel había estado nublado, tal y como ya preveían en internet antes de salir de España, pero cuando paré para comer a eso de la una y media fue cuando empezó a llover con intensidad, afortunadamente en una hora me recogían para salir hacia el aeropuerto así que lo único que tuve que hacer fue acercarme al hotel para recoger la maleta y esperar sentada en el vestíbulo mientras veía llover. Había tenido bastante suerte con el tiempo y con mi visita a la ciudad. Me quedó pendiente subir las escaleras del Museo de Arte como Rocky y hacer unas foticos a la estatua que tienen ahí, visitar el barco marine al otro lado del río, y ver el templo masónico por dentro, pero lo dejamos para el siguiente viaje. Me dijeron que la base de operaciones de US Airways es Philadelphia, así que el siguiente viaje a EEUU intentaré que sea con ellos, que también me han dicho son más baratos que otras compañías.
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Visita: Mayo 2012
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Mis imagenes: aqui dia 1, aqui dia 2 .

Informacion para viajar: aqui

lunes, mayo 28, 2012

Ciudad Encantada - España

La Ciudad Encantada
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En contra de lo que algunas personas piensan, la ciudad encantada no es Cuenca, sino un paraje natural en las cercanías de la ciudad de cuenca. En la oficina de turismo me comentaron que en verano hay un autobús que sale hacia el lugar, pero que en esta época solo había un bus y una visita guiada organizada por la oficina de turismo en el caso de que hubiera suficiente gente apuntada. Me apunte y al día siguiente me llamaron, pero el día que había suficiente gente para visitarla era el domingo, y ese día era cuando iba a ir a Aranjuez, así que fui en taxi el lunes. Lo cierto es que no me resulto caro el taxi, sobre todo porque aprovechando la subida el conductor me hizo de guía, sin yo pedirlo, y así pude observar la vista de cuenca del otro lado, la nieve todavía sin derretir y el mirador del diablo. La entrada a la ciudad encantada cuesta 3 euros si no se compra ningún guía que sirva para identificar la piedra que se está mirando, el lugar consiste en diversas formaciones rocosas que tienen formas de cosas o animales, pero en algunos casos hay que echarle mucha imaginación y una guía no estaría nada ma. En todo caso yo no compré la guía y entre en la ciudad encantada sin nada más que mi imaginación. El taxista me comentó que probablemente no me encontrara casi gente un lunes pero lo cierto es que había bastante grupitos de gente, aunque la mayoría, por lo que descubrí oyéndolos, eran de Zaragoza, que como yo habían aprovechado el puente para pasear por cuenca y alrededores. Hay varias formaciones como el torno, el mar de piedra, el puntee romano, los amantes de Teruel… que son muy fáciles de ver, enseguida uno los vislumbra. Pero hay otras formaciones que es un poco más difícil, la cara del hombre, los barcos y el perro fueron las que más me costó identificar. El perro recuerdo que hasta hice varias fotografías desde diversas perspectivas para intentar verlo, finalmente lo vi. Casi salto de alegría, realmente era un perro pero costaba conseguirlo verlo porque todo dependía de la perspectiva y la situación en la que uno se imaginara al perro. Es muy sencillo seguir el camino marcado y aunque se supone que en una hora se puede ver yo estuve casi dos horas recorriendo el lugar, aunque hay que añadir el tiempo de espera para hacer las fotos de rigor, dado que en algunos sitios teníamos que hacer fila para poder hacernos la foto, y eso que era lunes. Lo más impresionante es cuando se entra en el circo y se llega a los hongos, uno se siente como Alicia en el país de las maravillas cundo está es pequeñita y se encuentra con los hongos gigantes y el gusano fumador. No había ningún gusanos gigante, afortunadamente, pero si hongos gigantes en la, más que merecidamente llamada, ciudad encantada. Es un lugar precioso, pero tantas formaciones impresionantes en el lugar me llegaron a cansar de forma que casi me pierdo las caras de los amantes de Teruel besándose, que están casi a la salida del lugar, suerte que unos paisanos me pidieron una foto con los amantes. Aun así los tres euros que cuesta la entrada son más que merecidos y vale mucho la pena no irse de cuenca sin acercarse por la ciudad encantada, ya bien sea en el bus turísticos o en su propio coche, o si no se tiene problema de presupuesto en taxi.
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Visita: Marzo 2012 .
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Mis imagenes: pendientes
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