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jueves, junio 29, 2017

Chiesa di Ognissanti, Florencia - Italia

Chiesa di Ognissanti (Iglesia de Todos los Santos en Florencia)

La última actividad de la tarde del domingo había sido cambiada (tema de permisos) y en vez de disfrutar de una ópera Buffa en el teatro, teníamos un concierto en la iglesia de todos los santos (Chiesa di Ognnisanti). Entre el calor, y lo cansadas que estábamos lo cierto es que no lo disfrute mucho. Como de costumbre la actividad empezó tarde, entramos al patio de la iglesia decorado con fresco y tras firmas el libro de visitas entramos en la sala de la iglesia donde había una pintura de Giotto. La pintura nos la explicó la directora del museo Cristina Gnoni. Ella nos detallaba todo en italiano la pintura y después Margarita traducía al inglés, yo estaba tan cansada que empecé solo a entender el italiano, y llegó un momento que ya mi cabeza no entendía nada así que me salí fuera, al patio, a sentarme (porque toda la explicación era de pie). Estaba demasiado cansada para seguir con otra media hora de explicación de pie. Luego, cuando acabó la información sobre la pintura, nos dirigimos a la iglesia donde fue enterrada Caroline Bonaparte. Ahí tuvimos otra larguísima charla en italiano (con resúmenes en inglés, afortunadamente) sobre la vida de Caroline Bonaparte y la restauración de la capilla donde está enterrada. Aunque era sentado creo que ya estaba en la fase de que el cuerpo lo único que quiere es descansar y dejar de pasar calor. En este evento estaba presente la princesa Caroline Murat, descendiente directa de la hermana menor de Napoleón. Tras la explicación llegó el general Napoleón y su séquito, y se colocaron en un lateral de honor de la iglesia para que empezara el concierto, tocarían la tercera sinfonía de Ludwig Von Beethoven (Heroica) originalmente dedicada a Napoleón. Yo no soy nadie para juzgar, y lo cierto que aplaudí mucho al final del concierto, pero juraría que las pausas eran demasiado largas, una de las veces pensaba que ya había acabado todo. Tras el concierto era posible visitar de cerca la capilla donde están los restos de Caroline Bonaparte. Pero yo solo quería irme, la maleta sin hacer y yo con la misma ropa desde las diez de la mañana ¡y eran ya las diez y media de la noche!. Y la ropa de corte de 1796 no es precisamente fresca y cómoda para llevarla todo el día. Así que no disfrute tanto de esta actividad cómo podría haber sido si las circunstancias hubieran sido otras, aún así disfruté de un fresco de Giotto restaurado y del interior de la iglesia también muy decorada.

Visita: Junio 2017

Mis imágenes: Recreación Napoleonica Florencia II

Información para viajar: Jane Austen Society Florence

miércoles, junio 28, 2017

Jardines Bardini y Jadines Boboli, Florencia - Italia

Jardines Bardini y Boboli

Salimos del Palazzo Vecchio y nos dirigimos tras Napoleón y los duques de la Toscana, hacia las galerías Uffizi para coger el corredor cubierto que lleva al puente Vecchio. Atravesamos el puente Vecchio y vamos andando hasta los jardines Bordini. La subida a los jardines es a pie, lo que nadie esperaba es que fuera un monte tan pronunciado. Bajo el calor de la tarde (que además el domingo fue el día de más calor en Florencia) y los ropajes de corte, la subida por el camino a la parte alta de los jardines, fue complicada, agotadora y casi hasta mortal. En la subida vi a más de un inglés o ruso rojo como un tomate, sin respiración y buscando la sombra de algún árbol. Las ropas de corte no eran las más adecuadas para ese paseo. Sé que cuando se pensó en ello fue porque la subida, aunque en continua pendiente, va descubriendo hermosas vistas de Florencia. En una de las curvas de la cuesta, entre las hojas de los árboles se podía ver la cúpula del duomo al fondo. Y cuando nos acercamos a la villa donde comeríamos hermosos jardines escalonados brillaban bajo el sol de la toscana. Pero el catering falló de nuevo, después de esa difícil y larga subida en cuesta bajo el sol abrasador llegamos deshidratados y el agua se había acabado y nadie del catering había sacado más. De todo el fin de semana finalmente, por mucho que me haya podido “quejar”, que los que me conocen saben que no son quejas, lo que de verdad me dolió y esta vez sí es una queja, es llegar a la villa después de esa subida bajo el sol y no tener agua. Además la gente de la villa, menos una persona, fueron superdesagradables, parecía que nos estaban haciendo un favor por dejarnos comer ahí. Y lo de menos, pero como anécdota no está mal, el catering se confundió, nos envió el catering de otros y además no había más que cucharas y cuchillos, y sí, se puede comer con cuchara y sin tenedor. El lugar era maravilloso, los jardines escalonados, y desde la villa una vista completa de Florencia: el duomo, las torres, el río y sus puentes. Lo que se dice una vista impresionante de Florencia. Hubiera sido una tarde maravillosa si no hubiéramos tenido ese infierno de clima. Ese calor era mortal, y por muy admirables que fueran las vistas cuando uno está agobiado, no disfruta igual. La moda de 1796 implicaba que las mujeres llevaran el pelo largo y rizado, vestidos anchos (así que varias enaguas debajo), y turbantes o pañuelos con plumas en la cabeza. Debido a ello la mayoría de las mujeres llevaban pelucas o extensiones rizadas, y si ya de por sí hacía un día más caluroso de los normal, si le añades pelucas o extensiones extras de cabello y telas sobre la cabeza, el resultado es mucho más calor encima. Yo no había sudado así desde la selva de Malasia. Estaba saliendo fuera de la villa tras la comida y notaba como las gotas de sudor me iban cayendo y recordaba Malasia y el calor húmedo de la selva. Ese calor húmedo que no te deja ni respirar con tranquilidad. Ese es el calor que tuve ese domingo en Florencia, de manera que pasé un poco de las vistas maravillosas de Florencia y acabé dentro de la villa en el pasillo del aire acondicionado. Tras la comida había que ir en grupos pequeños por el jardín Bardini al jardín Boboli y de ahí al palacio Pitti para visitar el museo. Según el programa la salida era en grupos pequeños y parecía fácil, pero de fácil no tenía nada. Cuando nos dispusimos a ir al museo ya se había ido Margarita con gran parte del grupo y tuvimos que buscar el camino, después de subir por las cuestas del jardín Bardini buscando la salida hasta el jardín Boboli finalmente agotadas y deshidratadas llamamos a un taxi (otra vez a esperar contactar con uno, porque el radio taxi deja bastante que desear en Florencia) y de ahí fuimos en taxi hasta la entrada del palacio Pitti. En los jardines Boboli (parte del palacio Pitti) nos encontramos con gente del grupo que se iba a descansar y otros que ya avisaban que no irían a la actividad de la noche (el calor nos pasó factura a todos). El paseo fue una gran desilusión porque hacía demasiado calor y pocos árboles para disfrutar del jardín Boboli (que por cierto estaba lleno de esculturas modernas que afeaban el paisaje) y las salas del museo estaban cerradas por la exposición, y solo podíamos ver la sala de porcelana, que la verdad, como que no nos interesaba. Así que la dichosa exposición moderna nos dejó con las ganas de disfrutar del Palacio Pitti. La próxima vez hay que asegurarse de que no haya cosas así para poder disfrutar del sitio como corresponde.  

Visita: Junio 2017

 Mis imágenes: Recreación Napoleonica Florencia II

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martes, junio 27, 2017

Palazzo Vecchio, Florencia - Italia

Encuentro del General Napoleón y el Gran Duque de la Toscana en el Palazzo Vecchio, Florencia

Estamos en Florencia, pero en 1976. En este año Napoleón todavía no ha sido coronado Emperador pero es un general ambicioso cuando llega a Florencia y se encuentra con el Gran Duque de la Toscana y su corte para discutir los términos de la neutralidad de la Toscana. Este hecho histórico fue en realidad en la Plazzo Pitti donde se había trasladado la corte dejando en el Palazzo Vecchio la parte del gobierno. Lamentablemente había una exposición moderna programada (que aprovechando comento que tenía casi todo el museo cerrado) y no dieron los permisos para ello. Pero en su lugar la recreación se realizó en el palacio Vecchio, que también había sido sede de la corte italiana. Cuando llegamos al palazzo Vecchio en su exterior hay muchos grupos de turistas congregados, no es algo inusual, pero me sorprendo cuando entro en el patio del Palazzo y lo encuentro medio vacío. Las últimas veces que entré no estaba tan vacío, y luego confirmo mi sospecha cuando la sala del evento estaba prácticamente vacía de visitantes. Lo que he de decir es una pena, porque con la misma entrada no solo veías el museo y el palacio, sino también la recreación. Lo más sorprendente era que aunque no fueran a la recreación al menos deberían ver el palacio y el museo, no es nada caro (sobre todo si lo comparas con las visitas en Cataluña), pero en cambio no había mucha gente. Cuando recorrimos el palacio prácticamente solo estábamos nosotros. Lamentablemente no pude recorrer con calma todo el museo porque también éramos menos recreadores de los habituales. Al ser otra época la moda femenina y masculina cambia y no todo el mundo tiene trajes de esta época. Debido a ello, aunque había dos recreaciones del encuentro, y el plan era asistir a una y el resto de tiempo ver el palacio. O ver el palacio y asistir a la otra recreación. Por falta de gente tuvimos que ir a las dos recreaciones, lo que nos quito tiempo de ver el museo (aunque teniendo en cuenta que no pagamos entrada tampoco nos vamos a quejar mucho, solo que hubo gente muy lista que estuvo en la primera recreación pero que se escaqueó de la segunda y yo lo noté porque la segunda vez éramos muy poquitos formando la corte). Pero volviendo al principio, entramos al Palazzo Vecchio por el primer patio cubierto y rodeado de columnas, en las paredes y bóvedas del patio se pueden ver frescos con paisajes de época y en el centro del patio podemos encontrar una fuente. Pasando el patio entramos al palacio para encontrarnos con el segundo patio, con enormes pilares y nada adornado en comparación con el primer patio y sus frescos. Aquí nos encontramos al 113 regimiento, formando junto a la escalera de acceso al salón de los quinientos (Salone dei Cinquecento). En el interior del segundo patio nos vamos encontrando con amigos y conocidos, y saludando para que en la hora en punto (cosa extraña) subir las escaleras hasta el salón. Entramos de a dos en el salón de los quinientos. Este salón resulta impresionante con tantas pinturas cubriendo sus paredes y techo. Los cuadros que adornan el salón las escenas de batalla son pintados por Vasari: la conquista de Siena, la toma de Porto Ercole, la victoria della Chiana, la derrota de Pisa, el ataque en Livorno, y Pisa atacada por las tropas de Florencia. La decoración del techo representa, en varios paneles, los episodios más importantes en la vida de Cosme I, los barrios de la ciudad y, en el centro, la escena de su nombramiento a Gran Duque de Toscana Nosotros nos colocamos al fondo del salón y conversamos, criticamos, cotilleamos, reímos, cosas naturales en la corte italiana de 1796. Entonces suenan las trompetas y avisan al duque y la duquesa que llega el general Napoleón. Los duques toman asiento en sus tronos y la corte nos colocamos alrededor, para observar al recién llegado. Entra la guardia de Napoleón, con los soldados del 113 regimiento, y el mismo general Napoleón avanza con seguridad hacia el gran Duque de la toscana Ferdinando III. Napoleón se presenta y muestra sus respectos al duque y la duquesa, el duque se levanta y saluda a Napoleón mientras empiezan una conversación sobre la neutralidad de la Toscana en la guerra que está librando el general francés. Mientras recreamos las situaciones los del equipo MUS.E del Palazzo Vecchio se encargan de explicar la historia en inglés e italiano, para que los espectadores que hay sepan qué se está recreando. Tras llegar a un acuerdo Napoleón se marcha y la corte junto con los duques se marchan también, ya somos libres para pasear por el salón y visitar los cuartos monumentales. Lo primero es mirar atentamente las pinturas de los techos y las paredes del salón. Es posible subir a la parte de arriba para verlo más cerca. Al fondo de la sala resultan llamativas seis estatuas, incluyendo el Genio de la Victoria de Miguel Ángel. Tal vez por ser la parte menos decorada de la sala resaltan en su desnudez. Por aquí ya podemos entrar a los cuartos monumentales donde nos encontramos con salas decoradas con frescos y pinturas. Lo cierto que subiendo escaleras y girando pro pasillos te puedes perder con tanta sala que tiene el palacio, aunque no sea un palacio muy grande. Sin duda alguna una mañana muy productiva. Tras la última reconstrucción histórica salimos en grupo camino a los jardines Bardani, aunque eso es otra historia.

Visita: Junio 2017

 Mis imágenes: Recreación Napoleonica Florencia II

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lunes, junio 26, 2017

Palazzo Corsini, Florencia - Italia

Baile en el Palazzo Corsini, Florencia

Afuera ni una sola brisa se nota en el ambiente, no ha llegado el verano y el calor ya abrasa esta ciudad. Desde la ventana de mi habitación puedo ver le puente alla grazie sobre el río Arno y como la luna ilumina la oscuridad de la noche. Son apenas las dos de la madrugada y entre el calor y la emoción no puedo conciliar el sueño. Esta noche he asistido al baile en honor del cumpleaños del General Andrea Puleo, que se ha celebrado en el Palazzo Corsini de Florencia. Como es habitual en mi, he llegado tan puntual que apenas estaba la guardia de Napoleón en el patio del palacio. Sé que no se estila pero no consigo acostumbrarme a llegar tarde a todos los sitios, la ventaja de no seguir la moda es que he podido observar de primera mano la llegada al palacio de Napoleón Bonaparte, de su hermana Paolina Bonaparte, y sus generales. Al llegar Napoleón la tropa ha formado fila, mostrando respeto, y han ofrecido la bandera del Imperio francés para que su emperador la besara. Tras ello Napoleón y Paolina se han dirigido al interior del palacio en compañía de los anfitriones mientras el resto de gente va llegando al palacio y se pasea por el patio para hablar con los conocidos mientras observan entre sí sus vestimentas. El patio del palacio es de tipo cuadrangular y su acceso es a través de las puertas del palacio que dan al río Arno. El palacio tiene bastante de arquitectura barroca, lo que es raro en Florencia. Mientras va llegando más gente podemos empezar a subir por la escalera principal que da a los apartamentos superiores del palacio. El elemento más característico es la famosa escalera de caracol y en el interior del "caracol" por el que se puede ver la entrada. En lo alto de la escalera hay dos guardias del regimiento 113, uno a cada lado y en posición de firmes. Esta escalera, con su iluminación y la guardia napoleónica al frente hace que sienta que estas entrando a un lugar importante. Tras subir la grandiosa escalera accedemos al interior del palacio donde nos espera un pasaje con ventanales que tiene vistas al patio y al río Arno, y que en sus techos nos ofrecen hermosas pinturas clásicas. En este pasaje podemos encontrar en un lateral bebidas frescas para soportar el calor de la tarde. En todo el interior del palacio se encuentran hermosas habitaciones con frescos y estucos, como la del Trono, ricamente decorado, el de la danza, el de Silvani, etc. En los laterales del pasaje podemos encontrar varias habitaciones disponibles para nuestro disfrute, salas con sillones, salas de juegos, sala de bebidas, y el acceso al salón de baile. A través del salón encontramos más habitaciones, con sillones y sofás donde recostarse a descansar, beber, o jugar. El palacio es un lugar inmenso, aunque no todas las habitaciones están disponibles a la vista de inv itados, por ejemplo, la sala donde será servido el buffet está cerrada hasta la hora de la cena. Tras llegar todos los invitados al baile somos llamados al salón principal donde Napoleón y su hermana Paolina están sentados en la zona del “trono” y el resto de nosotros los rodeamos atentos a la presentación que se va a realizar. El salón del trono es la sala más grande del pnalacio, cubierta con tapices coloridos a juego con su suelo, y brillantes lámparas que iluminan la sala durante toda la noche. En primer lugar la anfitriona agradece la presencia de Napoleón y su familia, que dan tanto caché a su baile, y posteriormente presenta a los músicos que neos van a acompañar durante toda la velada. Tras ello ofrece a Napoleón una sorpresa, un baile dedicado a la familia Bonaparte: el fandango. El fandango es una danza popular española con la que Bonaparte quedó impresionado cuando le fue mostrada en la Isla de Elba. El fandango recreado fue compuesto por el italiano Luigi Boccherini, que lo escribió durante el período en que vivió en Madrid, periodo, también, en el que estaba en estrecha relación con la familia Bonaparte. Así es como dos bailarines aparecen con trajes con un aire español, suenan las castañuelas y comienzan a bailar con los pasos característico de un fandango.Tras la muestra del fandango, con el aplauso de todos los presentes la anfitriona nos reserva otra sorpresa; un solo de violín del maestro Paganini. Esto es algo que ya pudimos disfrutar el año pasado, en Lucca, en el baile de la corte de Elisa Bonaparte, otra de las hermanas de Napoleón. Para poneros en antecedente el maestro Paganini fue un prodigio del violín, de tal manera que corrían rumores de que había hecho un trato con el diablo para conseguir ese talento. De 1805 a 1813 fue director musical en la corte de Maria Anna Elisa Bacciocchi, princesa de Lucca y Piombino, que no era otra que una de las hermanas de Napoleón. Y tras los aplausos nos llega otra tercera sorpres a: el canto de la soprano Sarina Rausa, que nos ha deleitado en otras ocasiones en teatros de Italia, y que esta vez nos ofrece un canto de varios temas musicales. Sarina no solo es una cantante maravillosa sino que además es una persona encantadora, la vi la tarde antes del baile cuando regresaba del paseo con Napoleón por Florencia y enseguida me saludó con cariño y me preguntó por lo que hacíamos. Y se despidió hasta la noche, por lo que yo sabía de antemano que iba a estar en el baile, lo que posiblemente significaba que íbamos a poder disfrutar de su voz en directo. Sin duda la anfitriona quiere que se recuerde su baile como uno de los mejores de la temporada. Tras las sorpresas de la anfitriona con las que ha deleitado nuestra vista con el baile del fandango, y nuestros oídos con la música de Paganini y la voz de Sarina, el maestro de baile Donald Francis toma lugar para dar comienzo al baile, los músicos afinan los instrumentos y comienza el baile. Una de las cosas divertidas de los bailes de esta época es que es habitual el cambio de pareja, por lo que es fácil encontrarse de la mano del emperador dando un giro o un molite. Y no tomo el mundo puede decir que ha bailado con el emperador Bonaparte. Tras haber bailado unos pasos bailes me acerco a uno de los salones. Como casi todos ellos está decorado con hermosos frescos y pinturas en el techo, enormes y brillantes lámparas, y cómodas long chaise o sillones para poder reposar los cansados pies mientras disfrutamos de una bebida fría. Desde la chaise longe donde me asiento puedo ver la sala de baile y como los bailarines van cambiando de pareja, me resulta interesante ver a las parejas bailar, así puedo observar los errores en los pasos, o los trajes de la gente. Sin duda el baile más divertido es (nunca recuerdo el nombre) el que hay que formar un gran circulo porque nunca consigo verlo sin que las parejas se confundan y pierdan el paso. La cuestión es que cuando pierdes el paso en este baile te quedas fuera del círculo. Y hay ocasiones (como esta noche) en las que la gente vuelve a entrar y es como un divertido juego del corro de la patata o un tira y afloja, a ver quién sale y entra más vez. Tras estar un rato observando la sala de baile decido levantarme e investigar por las habitaciones del palacio. Cruzando el salón de baile y pasando por varias habitaciones encuentro una pequeña puerta pintada como si fuera la pared y abriéndola descubrimos un excusado. Avanzando un poco más entrando en salones oscuros y solo iluminados por la leve luz de la tarde que se filtra por las ventanas, descubro la biblioteca, con libros antiguos guardados en sus estanterías, también hay una chimenea en la sala, aunque ningún lugar para sentarse a leer un buen libro junto al fuego. En el salón de baile, tras uno de los tapices descubrimos una sala donde guardar todas esas cosas anacrónicas. Esta vez dejé la cámara de fotografías guardada por lo que no tengo imágenes o videos de esas pequeñas sorpresas que nos ofreció el baile, pero os lo puedo contar y compartir fotografías/videos de compañeros de viaje. Así, pasando de salón en salón acabo en el pasaje, disfrutando de una bebida, conversando con amigos junto a los ventanales, que debido al calor de la noche se han abierto para intentar refrescar el ambiente. La noche es muy calurosa pero es interesante asomarse y cotillear al resto de invitados haciendo exactamente lo mismo, intentado encontrar la incorrección de alguien. Entonces la música se detiene y somos llamados de nuevo al gran salón de baile donde Napoleón va a homenajear a uno de los invitados, dándole una medalla por sus servicios prestados. Me gustaría poder explicar más peo lo cierto es que no me enteré de todo lo que decían. Tras finalizar el evento comienza el baile de nuevo y decidimos dejar el agobio de la danza y pasar por la sala de juegos. Por todas las habitaciones por las que he pasado, menos en la biblioteca, había gente, y la sala de juegos no fue una excepción. Aquí encontramos a varios caballeros y damas jugando al faraón. Poniéndoos en antecedentes mucha de la gente había leído sobre el juego del faraón y tenía curiosidad sobre ello, por lo que la mesa de juego nunca estaba vacía. En muchos libros se refleja la importancia de este juego, en “la historia de mi vida hasta 1797” Casanova admite que el Pharaon (faraón) era una de sus fuentes de ingresos. El español encargado en ilustrarnos en este juego de la época lo explicó adecuadamente pero ya no me acuerdo. Lo que he encontrado en internet dice que en la mesa se dispone el tapete que reproduce las 13 cartas (del as al rey) de un mismo palo, generalmente picas. El banquero, después de haber barajado y cortado, coloca el montón sobre la mesa. Los jugadores efectúan su apuesta sobre una de las cartas dibujadas en el tapete. En este momento, la banca descubre tres cartas, la primera no se toma en consideración, la segunda pierde y la tercera resulta vencedora. La banca recoge las apuestas colocadas sobre la carta perdedora. En caso que el banquero destape dos veces la misma carta, retira la mitad de la apuesta. A medida que salen las cartas, se registran en el marcador, colocando las bolitas en las proximidades de la carta que haya salido. Hay mucha gente en la sala por lo que apetece dar un paseo por el patio del palacio, además me he dado cuenta de que se me ha desatado la cinta del zapato. Mis amigas suelen ir siempre a la última moda, llevan esos conjuntos que uno ve en las fashion plate de último mes de la época a recrear (este baile era de 1800 a 1817), pero siempre dicen que yo tengo ojo para los complementos, ya sean joyas, decoraciones del cabello o zapatos. De 1810 en adelante los vestidos de noches se han acortado permitiendo danzar con más libertad, enseñando los tobillos lo suficiente para que se vean las hermosas cintas de las zapatillas de baile que llevamos. Para no ser indiscreta me siento en el inicio de la gran escalera para atarme las cintas de la zapatilla, la razón de buscar un sitio donde no haya gente es debido a los escotes de la época. Justamente habíamos estado hablando de lo feo que quedaba el moreno y blanco de los escotes de algunas damas. Y es que en la época moderna, como decía Amaia, los pantalones se llevan cortísimos enseñando mucho más que solo pierna y en cambio apenas se enseña escote, y mucho menos nada comparado con la época napoleónica. De ahí que encontráramos esos choques de bronceado. Lo de los escotes se podía sospechar por lo que dijo una rusa: los (recreadores) militares rusos solo van a los bailes (de recreación) por dos motivos: la bebida, y los escotes de las mujeres. Por eso mismo dado el escote del vestido, si me tengo que agachar, mejor hacerlo disimuladamente. Al fin bajamos la escalera y cruzamos le patio hasta la puerta donde nos encontramos con la guardia. Porque tal y como manda la época tenemos a una guardia francesa vigilando la puerta de acceso al palacio. Aunque están de guardia durante toda la noche hasta que acabe el baile, la tropa no se lo está pasando nada mal dado que se divierten entre ellos y entre la gente que va pasando por la calle y que les pide hacerse fotografías y demás. Nosotras salimos de la puerta a disfrutar de un poco de aire frente al río Arno, la pena es que no sopla nada de aire. Volvemos y mantenemos una conversación entretenida con la guardia de la puerta. Para que nos quede claro, son el 113th regiment. Y tal y como sospechábamos se mantendrán en guardia hasta que acabe el baile,y no pueden subir al baile a bailar ni comer porque todos los que están ahí abajo son tropa, solo los oficiales o personas de más rango pueden estar arriba en el baile (y eso es llevar la recreación de forma fidedigna). Toda la tropa es italiana, pero de los presentes solo hay uno que sea de Florencia, el resto son de otros sitios de Italia. Cuando regresamos el que habla bastante fluidamente español nos acompaña hasta casi la puerta, muy descarado que la tropa ligue así con unas damas, pero nos tiene que abandonar cuando Napoleón cruza el patio camino a la puerta, y tal y como se despide parece que se va a meter en un lío: “voy a ver que quiere el emperador” y sale corriendo hacia la puerta. Aún volveremos a bajar al patio de nuevo, esta vez para espiar a Napoleón y su hermana en una de sus salidas, donde solo conversan y ríen junto al río Arno y junto a una persona de chaqué verde, bautizado como “sujetavelas”. Lo de “sujetavelas” viene porque, estando en la puerta, espiando a Napoleón cubiertas por la tropa, nos comentaron que el que les acompañaba se llamaba xxx(no recuerdo el nombre) y preguntaron como era en español. Me costó pero al final recordé que el tercero en compañía de la pareja es un”sujetavelas”. Así que fue rebautizado como “sujetavelas”. Nos escapamos de vuelta al baile antes de que Napoleón y Paolina regresaran, y disfrutamos de las salas del lugar (alguno vio a las damas quitarse camisolas y tumbarse en los divanes) y esperamos junto a al sala del banquete a la llegada de la cena. La cena se compuso de un inmenso Buffet Froid a la Carême siguiendo el estilo de la época, los que me habéis leído de otros bailes en Italia sabréis que el salmón conserva su cabeza, los dulces tienen una forma cuidada, etc. Esta vez una gran tarta blanca con velas coronaba la mesa. La anfitriona nos invitó a cantar el cumpleaños feliz al general Andrea, y tras ello el general apagó todas las velas de la tarta el solo. Y se abrió la veda para la comida. Lo cierto es que esta vez hasta sobró comida y el pastel de chocolate fue exquisito. La mejor cena de todas (y con lo rara que soy yo comiendo, eso es mucho decir). Y con esto se dio por acaba la velada y poco a poco nos fuimos despidiendo y volviendo a nuestros alojamientos, nosotras solo teníamos que cruzar el puente para ello, y la noche acompañaba a permanecer despiertos.

Visita: Junio 2017

Mis imágenes: Recreación Napoleonica Florencia I

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viernes, junio 23, 2017

Calcio storico de Florencia - Italia

Calcio Storico de Florencia

Tras cambiarnos de ropa y comer nos acercamos a la plaza de santa Maria la Novella para ver el desfile del calcio storico. Margarita nos había recomendado ir a la plaza della Signori para poder ver el espectáculo de banderas, pero como teníamos que prepararnos para el baile que comenzaba a las siete de la tarde preferimos acercarnos al inicio del desfile para verlos pasar con detalle. El calcio storico es un deporte que se practicaba en los campamentos militares de la Antigua Grecia y la Antigua Roma, donde a los soldados les servía tanto para divertirse como para mantenerse en forma. Ahora en Florencia hacen una reconstrucción de este deporte y mantienen un campeonato. Los partidos se juegan en la Piazza Santa Croce, que para la ocasión se recubre completamente de tierra y se rodea de gradas, quedando convertida en un estadio. Durante el desfile se pueden ver diferentes trajes en función del personaje que estén recreando, y hay muchos seguidores por lo que el desfile es largo. Podemos ver soldados: con sus armaduras, con lanzas, con espadas, con arcos, con cañones transportables, etc. También podemos ver a los señores a caballo, el personaje que lleva las dos pelotas del juego, una vaca, músicos tocando tambores, los árbitros vestidos de negro y llevando un libro de reglas en la mano, portadores de banderas, y sobretodo a los jugadores y su afición. En el torneo de calcio fiorentino participan cuatro equipos que representan a los barrios más antiguos de la ciudad, vestidos con sus colores distintivos: Santo Spirito (blanco), Santa Maria Novella (rojo), San Giovanni (verde) y Santa Croce (azul). En el desfile primero vemos a los soldados y a los músicos vestidos de amarillo, también distinguimos a los árbitros porque van vestidos de negro, y luego van pasando cada grupo identificado por un color; los verdes con sus músicos, portabanderas, jugadores y seguidores, luego los rojos, y así hasta terminar de pasar todos y acabar el desfile. La afición no va vestida de época y grita y se comporta como la afición del fútbol actual, no hay mucha diferencia. De los que vimos pasar, uno de los seguidores del equipo verde encendió una de estas bengalas que echan humo de color (en este caso verde) que nos asfixió un rato, y el equipo rojo tenía unos jugadores enormes que daban miedo, aunque como es una mezcla entre rugby, lucha y fútbol es normal ver semejantes tipos. Otra cosa que pensé es que nosotros habíamos pasado calor vestidos de época napoleónica pero ellos con esos terciopelos, y más los que iban de negro cubiertos de pies a cabeza, y siendo las cuatro de la tarde, iban a estar asados de calor.

Visita: Junio 2017

Mis imágenes: Italia - Calcio Storico

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jueves, junio 22, 2017

Florencia Napoleónica - Italia

Florencia Napoleonica

Empezamos el sábado por la mañana con un recorrido por la Florencia napoleónica. Como parece ser costumbre en estos eventos, comenzamos más tarde de la hora. Y supongo que eso fue un motivo para que el evento no fuera una maravilla; hacía mucho calor y éramos mucha gente. Así que fue un paseo por diversos sitios de Florencia sin llegar a oír ninguna explicación y además teniendo que ir vigilando el tráfico y a los turistas que cuando quieren son muy pesados. Pero quitando la parte recreacionista, que no tuvo nada de especial (como si mis amigas y yo nos vestimos y salimos de paseo por la ciudad), el paseo fue diferente a mis habituales por Florencia. José, Carolina y Paolina Bonaparte murieron en Florencia así que el paseo recorría los lugares donde vivieron y murieron siguiendo la ruta que el General Bonaparte tomo el 30 de Junio de 1796. El paseo comenzó en la puerta de San Fedriano, por donde entró Napoleón a Florencia y que estaba cubierta por andamios, supongo que en rehabilitación, pero la muralla se podía ver en perfecto estado. de aquí fuimos paseando junto al río Arno observando al otro lado del río la iglesia de Todos los Santos donde está enterrada Carolina Bonaparte, el palacio Corsini, donde íbamos a ir de baile esa noche, y así hasta llegar al puente anterior al Vecchio. Ahí hicimos una parada explicativa, de la cual no conseguí oír nada y luego seguimos hasta el palacio Frescobaldi, y de aquí hasta el palacio Strozzi. Hicimos una parada explicativa pero ya no recuerdo qué decían, no llegué a tiempo a escuchar todo. Y del palacio Strozzi seguimos caminando por la ruta que llevó Napoleón hasta llegar al duomo. En el Duomo paramos para algo, no sé si fotografías, explicaciones, o qué era. Entre los turistas y nosotros éramos demasiados en el recorrido. Del Duomo nos acercamos al palacio Vecchio y ahí tuvimos otra parada, la final, en la que según me contaron explicaron las actividades del día siguiente (digo que me contaron porque de nuevo no escuché nada). Aunque no me enteré de nada, durante el recorrido nos dieron un plano antiguo y un documento explicativo de la ruta napoleónica y los monumentos históricos de la misma, por lo que al menos tengo la información para poder comprender el recorrido.

Visita: Junio 2017

Mis imágenes: Recreación Napoleonica Florencia I

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miércoles, junio 21, 2017

Museo Stibbert, Florencia - Italia

Museo Stibbert, Florencia

El museo Stibbert se encuentra lejos del centro de Florencia por lo que nunca lo había visitado. El museo es la antigua Villa Stibbert a la que le rodea un parque. Hay dos edificios de estilo antiguo, uno a cada lado de la verja de entrada. Primero vamos a la izquierda, al edificio que no es el museo y que llaman la Limonaia (no sé por qué se llama así), para poder ir al baño, y dejar todas las cosas que llevamos encima, dado que al empezar a las cuatro de la tarde y acabar a las 12 de la y va a comenzar el baile, en las salas vacías junto a la zona de bebidas, me quito la chemisette, las mangas largas (como otros vestidos de la época las mangas se podían acortar) y el sombrero. Estoy muy contenta porque en esta cena varias personas alabaron mi traje, que me lo hizo mi madre siguiendo el modelo de un traje de 1815 que hay en el museo Nordisk (y como mi madre cose a mano, le llevó su tiempo y esfuerzo). Durante unas horas se podía bailar o pasear por los jardines de la villa Stibbert. Tanto los paseos por los jardines como los bailes fueron populares pero de forma variada. Es bueno tener algo que hacer si no te apetece bailar en un momento determinado. Los bailes, como noche tenemos que llevar con nosotros los complementos de día y de noche. Como hace mucho calor hasta ahora en los eventos de Margarita, estaban dirigidos por el profesor de baile Donald Francis, que sabe hacer los pasos sencillos para los principiantes. Por otro lado, los jardines eran frondosos por lo que nos protegían del resplandeciente sol de Florencia y un lugar perfecto para pasear, perderse, y no ser visto. Mientras, el salón de baile ofrecía amplias ventanas para disfrutar de la vista tanto desde dentro como desde fuera. También era posible jugar en los jardines con la persona que más llamó la atención, casi equiparable a Napoleón, y que fue el pequeño Bastian. Junto con su ama de cría jugaba por los jardines de la Villa Stibbert y era tan adorable que encantaba a hombres y mujeres por igual. Así pasaron las horas, jugando, paseando, conversando, bebiendo y bailando, hasta que acabó el baile y fuimos andando tras Napoleón y su séquito hasta el jardín junto a la casa Stibbert, donde se encuentra la colección y el museo. Ahí nos esperaba un tentempié para mantenernos sin hambre hasta que llegara la cena que sería servida en el jardín, junto al museo. Las visitas guiadas por el interior del museo fueron ofrecidas en tres grupos, el último grupo era en español. Fue un detalle ya que normalmente estos eventos son solo en inglés, pero casi mejor que no hubiera habido visita en español porque el final fue un detalle malo. Y ya sabemos que siempre nos quedamos con lo malo en vez de con lo bueno. El edificio del museo por fuera no dice nada pero por dentro es impresionante, según el programa podíamos visitarlos por libre una vez acabadas las visitas con guía, pero la hora no fue actualizada y hubo un pequeño problema con ello. Pero volviendo a la visita, el museo Stibbert era la casa de Stibbert, y consta de unas 57 habitaciones que exhiben varias colecciones. La primera sala está decorada como una sala de la casa, con tapices, pinturas, lámparas impresionantes, chimenea, etc, tras esa sala pasamos por un pasillo a través de varias salas decoradas con diversos muebles, pinturas y tapices, en cada habitación encontramos pequeños rincones y objetos interesantes, como un pequeño rincón con madera que servía para dar frescor a la habitación, un tocador de época, etc, y así llegamos al invernadero que había sido cerrado para convertirlo en una sala más de la casa. Luego entramos en las habitaciones de la casa que son el propio museo lleno de colecciones de retratos, muchas armas, y armaduras de diversas épocas. Es impresionante ver tantas armas y armaduras de los suelos al techo, sin apenas dejar huecos libres, incluso se muestran las armaduras para los caballos. Hay diversas salas llenas de armas, salas de estilo árabe para las armas de ese estilo, salas con floretes de diversa procedencia y época expuestas en vitrinas que llegan del suelo al techo, etc. Uno de los recreadores españoles (la pareja de Vitoria simpatiquísima a la que me pegué como una lapa desde que me hicieron compañía en la recreación de Madrid) comenta que Stibbert fue un recreador, dado que se vestía y usaba las armaduras y armas antiguas que iba coleccionando, reconstruyendo como sería en la época, por eso tiene una colección tan grande. Como después de la visita guiada íbamos a poder visitar el museo por libre no me preocupe en hacer muchas fotografías, dado que entonces la visita guiada se hubiera retrasado porque el lugar es inmenso y tiene muchísimas cosas. Entre las cosas que tiene el museo está el traje con el que Napoleón fue coronado como Rey de Italia el 26 de mayo de 1805, por lo que también es posible ver la moda de la época napoleónica dentro del museo. Los pasillos de este museo invitan a perderte entre habitación y habitación, y un lugar perfecto para pasar esta noche de época. Tras acabar la visita nos encontramos con que el resto de la gente ya estaba sentada y cenando, y otros haciendo fila para coger la comida del buffet y sentarse. Un detalle muy feo el comenzar sin que hubiéramos terminado todos la visita, sobre todo porque al final el tiempo libre para visitar el museo era solo hasta las diez de la noche, momento en el que estábamos cenando (la hora de visita por libre fue adelantada en tres horas sin pre-aviso, por lo que no pude anticiparme a ello). Pero no acaba aquí la cosa, después de una noche fabulosa la cosa se fue estropeando, no solo por el detalle de la cena, sino porque una vez llegamos los españoles, nos ponemos a la cola del buffet y cuando llega el primer español a la mesa ya no quedaba nada de comida, absolutamente nada. Y hubo que esperar de pie durante no sé cuánto tiempo a que trajeran más comida. Lógicamente este es un problema del servicio, en estos días es tan difícil encontrar un servicio adecuado que se diera cuenta que tiene que servir más comida antes de que las bandejas queden resplandecientes por falta de alimento... Así que tampoco le podemos echar la culpa al evento, que, quitando ese detalle, fue perfecto. El lugar era ideal para una cena de época, la casa museo era espectacular, y aunque la cena era en el exterior, en los jardines adyacentes a la casa el clima era muy propicio, ni frío ni calor, la temperatura perfecta para estar al aire libre comiendo en agradable compañía. La luz de las velas iluminaban las mesas y ningún ruido molesto llegaba hasta nosotros (no había tráfico cerca del museo) por lo que podíamos conversar con la gente a nuestro alrededor. En nuestra mesa, además de la pareja que comentaba y otra española, había una pareja de estadunidenses, de Carolina del Norte, que asistían por primera vez a este evento. Y a nuestra derecha quedaba la mesa de Napoleón y su sequito, que cada cierto tiempo brindaban por el emperador, pero de nuestra mesa no recibieron gritos coreando el brindis, dado que Napoleón no estaba entre nuestros favoritos, pese a que estuviéramos en una cena con ellos (hay que saber mimetizarse con el entorno si se quiere sobrevivir en estos tiempos). La cena fueron platos exóticos haciendo eco de las colecciones del museo (con lo rara que soy comiendo, no me gustó nada). Y tras la cena era posible pasear por los jardines, la noche estaba limpia de nubes y la luna brillaba redonda de un intenso color blanco, como un fuerte foco de luz. Del museo a la puerta de salida había velas iluminando el camino porque la luz de la luna no era suficiente para alumbrar adecuadamente. Debido a ello los caminos de los jardines se presentaban bastantes oscuros por lo que pocos se atrevieron a pasear de noche por ellos. Aunque si sé de alguna dama española que se fue en compañía de un caballero canadiense para ver las luciérnagas de los jardines, o eso dicen que iban a hacer. Fue una recreación muy abierta dado que los años iban de 1796 a 1817, y los asistentes eran franceses, españoles, malteses, italianos, etc. Cuando acabó la cena resulta que el museo estaba cerrado y como la actividad de pasear por el jardín a oscuras implicaba un riesgo todos decidimos volver a casa, dado que al día siguiente, en contra de la época, íbamos a levantarnos pronto. Con el tema de los taxis volvimos a tener problemas, pero es que el tema del radio taxi en Florencia funciona muy mal, te ponen en espera muchísimo tiempo, solo te dejan pedir un taxi de vez, y así se tarda muchísimo en conseguir un taxi. Así que a esas horas de la noche coger un taxi para volver al centro de Florencia nos llevó más de una hora de espera. Y aunque el viernes era en teoría el único día que íbamos a coger un taxi, luego por otros motivos cogimos más y fue lo mismo. No sé si es que hay pocos taxi en Florencia o todos están más ocupados que en España, porque no era normal.

Visita: Junio 2017

Mis imágenes: Recreación Napoleonica Florencia I

Información para viajar: Jane Austen Society Florence

martes, junio 20, 2017

Villa Fabbricotti, Florencia - Italia

Villa Fabbricotti, Florencia

Comenzamos la tarde cruzando el río Arno para atravesar la plaza de Santa María la Novella y acércanos a la parada de taxis de la estación de tren. Nos encontramos con una larga fila de turistas que parece avanzar con lentitud pero aún así llegamos puntales a nuestro destino: 4.30 en la Villa Fabricotti. El taxista en vez de dejarnos en la puerta de la villa sube por la carretera lateral y nos deja arriba del monte, junto al jardín que hay detrás de la villa. Dados nuestros ropajes (ropa de día de 1815) se agradece evitarse la subida por escaleras que llevan a la entrada principal de la casa. Tras la casa, en la zona de los jardines, hay un templete donde nos refugiamos del sol abrasador de las cuatro de la tarde, y donde algunas personas, tan puntuales como nosotras, hacen lo mismo. Seguimos el camino que rodea la villa y al lado del edificio principal nos encontramos con un edificio de estilo templo romano, con pinturas de estilo antiguo y columnas redondas, con techo triangular. Posteriormente me enteraría que este edificio es la capilla de la villa. Tras llegar a la puerta principal de la villa nos encontramos con un amplio pórtico con suelo blanco y unas escaleras centrales que tienen una vista de la ciudad. La villa se encuentra en una posición alta, sobre un monte en la entrada de los jardines, y hasta la puerta principal hay varias escaleras que van girando hasta subir a la entrada de la villa, por lo que a medida que pasa la tarde vamos viendo cómo van llegando los invitados del evento. La escaleras están colocadas de tal forma que desde arriba no es perceptible la subida sino que hasta que las personas no han llegado arriba del todo no consigues ver qué visitante se acerca. Llega Napoleón con su séquito, incluida su guardia mameluca, y todas las mujeres piden hacerse fotografías con él (en este fin de semana Napoleón fue recreado por Mark Schneider, que es bastante conocido como Napoleón para los que llevan varios años en el mundillo de la recreación. Suele hacer de Napoleón en los eventos del Jubileé en Francia, y es estadounidense, -hasta ahí llegan mis conocimientos-). Y como si del mismo Napoleón se tratara se ve rodeado de mujeres ansiosas por tener su turno en conocerlo. Una vez llega Napoleón ya podemos entrar a la villa, lo más llamativos son las dos primeras salas que hay nada más entrar. La villa es un edificio del gobierno al que nos han permitido asistir a las dos primeras salas de la planta baja con vistas a la terraza y que conservan el aspecto original de la época que nos interesa. Este lugar tiene relación con Napoleón porque el 9 de junio de 1825 en esta Villa murió Paolina Borghese Bonaparte a los 44 años. Como es del gobierno la villa no suele estar abierta al público (no así los jardines que lo rodean) por lo que es una gran oportunidad. Aunque como éramos muchos y hacía calor nos íbamos turnando para ver las habitaciones. Tras ver los techos de las salas de la villa salimos a la terraza para bajar las escaleras de entrada a la villa y seguir el parque adyacente hasta el museo Stibbert.

Visita: Junio 2017

Mis imágenes: Recreación Napoleonica Florencia I

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miércoles, mayo 31, 2017

La despedida: Isla de elba

Creo que guardo un valioso recuerdo del viaje y recreación en la Isla de Elba gracias al día de la despedida, momento en el que disfrutamos un paseo en un velero inglés de época a través de las aguas del Mediterráneo y rodeando la Isla de Elba.

La despedida final fue el toque más sensiblero del día, cuando los marineros recogían las velas y, lentamente, entre los mástiles de madera vislumbramos el castillo de Portoferrairo. El castillo rodeado de la azul y tranquila agua del Mediterráneo era la señal de que poco a poco nuestro viaje llegaba a su fin, como en su día Napoleón vio cómo se acercaba cada vez más a tierra, a esa isla que iba a ser su destierro (al final, no el final). 

La emoción de atracar en el puerto, una vez rebasadas las murallas, y sentir la emoción de que el viaje a llegado a su fin, y no querer bajar del todo, no desear que termine el momento, el viaje, el día.

Y cuando finalmente toca comenzar el descenso los marineros comienzan a entonar la canción “Spanish ladies”, todo un detalle a nuestra marcha:

Farewell and adieu unto you Spanish ladies
Farewell and adieu to you ladies of Spain
For it's we've received orders for to sail for old England 
But we hope very soon we shall see you again 
We'll rant and we'll roar like true British sailors 
We'll rant and we'll roar across the salt seas 
Until we strike soundings in the Channel of Old England 
From Ushant to Scilly is thirty-five leagues 

We hove our ship to with the wind at sou'west, boys
We hove our ship to, our soundings to see
So we rounded and sounded; got forty-five fathoms
We squared our main yard and up channel steered we 
Now the first land we made it is called the Deadman
Next Ram Head off Plymouth, off Portland the Wight
We sailed by Beachy, by Fairlee and Dungeness 
Till we came abreast of the South Foreland Light 


Then the signal was made for the grand fleet to anchor
All in the Downs that night for to lie
Then it's stand by your stoppers, see clear your shank-painters, 
Haul all your clew garnets, let tacks and sheets fly 
Now let every man toss off a full bumper
And let every man drink off a full glass
And we'll drink and be merry and drown melancholy 
Singing, here's a good health to each true-hearted lass 


Despidiéndose de nosotras, sin saber si nos volveremos a ver (en otra recreación napoleónica).
Sin duda, un recuerdo que forma ya parte de mis momentos inolvidables. 



martes, noviembre 08, 2016

Paseo diario por Aranjuez -España

Paseo por los jardines y el Palacio de Aranjuez

Al día siguiente a baile nos encontramos en el jardín tropical de Atocha para coger el tren-cercanías hasta Aranjuez. Una de las cosas imposibles de evitar en las recreaciones es que después de un baile hasta la madrugada al día siguiente toque madrugar para salir de paseo. Estoy segura que en la época no dormían tan poco. Pero el sacrificio merece la pena. Por supuesto vernos juntos en el jardín tropical de la estación de atocha era todo un espectáculo para el que pasaba. Tuve la suerte de pasar un agradable trayecto en compañía de un agradable caballero inglés y tras llegar a la estación de Aranjuez tomamos el camino a pie que lleva de la estación al palacio real. Es un paseo muy agradable rodeado de árboles donde lo más curioso era vernos a todos vestidos de la época napoleónica o regencia inglesa o imperial, o el nombre que desees darle, caminando hacia el palacio bajo los árboles. Los coches se paraban para preguntarnos. Una vez llegamos junto al palacio fuimos pasando en grupos al interior para hacer una visita guiada. Yo había estado en el palacio los jardines de Aranjuez una vez en marzo y la visita no la hice guiada por lo que ver el palacio con las explicaciones y estando un grupo de nosotros vestidos de la época lo hizo más interesante. Es una pena que patrimonio nacional no deje hacer fotografías en el interior del palacio. Igualmente, al hacer tan buen día, había mucha gente y costaba poder ver el palacio con guía. Lo mejor era vernos en el patio exterior del palacio, realmente parecía que habíamos viajado en el tiempo.Tras visitar el palacio fuimos con la guía a los jardines. Como vi que la guía se alejaba y la gente se entretenía con los fotógrafos me quede un poco en medio de ninguna parte para avisar por donde habían ido y al final me perdí, afortunadamente un caballero me acompaño hasta el lugar donde comíamos, porque perdí a todo el grupo de vista. Para la comida también acabé perdida así que cuando finalicé de comer me fui a los jardines del príncipe que los tenía al lado y disfrute del paseo bajo los árboles de tono otoñal y me senté a la sombra durante un tiempo, donde la gente que pasaba me preguntaba y hacia fotografías, una mujer muy mable agradecida de mi explicación me envió las fotografías que me había hecho con el móvil. Luego pude encontrarme con conocidos por lo que paseé un rato por los jardines acompañada por ellos. Me gusta pasar momentos sola pero estas cosas se disfrutan más en compañía. Hizo un día de absoluto verano por lo que los jardines estaban llenos de gente, familias con niños, turistas, o simplemente personas paseando. Lógicamente esto supuso que fuéramos abordado a cada paso (y ya sabéis que odio que me agobien), lo que para mí fue una pena porque no pude disfrutar de verdad de los jardines, por lo que cogí el primer cercanías que regresaba a Madrid. No fue un día malo pero podía haber sido mejor.

Visita: Octubre 2016

Mis imágenes: Album de Facebook - España Recreación Regencia

Información para viajar: Pendiente

lunes, noviembre 07, 2016

Baile Regencia Madrid - España

Baile Regencia en Madrid 

La invitación al baile había llegado varios meses atrás, pero con el paso del tiempo cada vez me apetecía menos ir, hasta legué a plantearme seriamente no asistir, principalmente porque aunque no tengo problema en viajar sola, la idea de ir a un baile sola no me atraía nada, suponiendo que sería muy aburrido y la noche se haría muy larga hasta terminar. Pero en realidad nada más lejos de la realidad. Antes de ir al baile conocí a una mujer que estaba en el mismo alojamiento y que también iba sola al baile, así que entre las dos nos ayudamos a prepararnos. Hay que tener en cuenta que es muy difícil vestirse por uno mismo y ya que no tenemos doncellas que nos ayuden nos tuvimos que ayudar mutuamente a terminar de abrochar los vestidos y complementos, así como retocarnos los rizos del peinado. Habíamos quedado con el mariscal Suchet y su esposa para ir apropiadamente acompañadas. El palacio de Fernan Nuñez por fuera no dice mucho, dado que tiene una puerta y un muro sin gran ornamentación, pero cuando entras al patio y subes la escalera a las habitaciones superiores te encuentras con una deliciosa residencia con salas para bailar, comer, charlar e incluso jugar. La recepción de los invitados se realizó en la tarde, el amplio pasillo del palacio tenía cómodos sillones que permitían pasear o sentarse para poder entablar una entretenida charla. En varias de las salitas podemos encontrar más rincones donde sentarse y entablar una conversación, dejando una “soirée” perfecta para encontrarse con viejos conocidos y ser presentado a nuevas personas. En una de las salitas hay una vista perfecta del salón de baile, lo que nos permite estar de pie y observar a la gente bailar y descubrir nuevas personas a las que conocer y conversar tras el abanico. Antes del baile disfrutamos de un concierto de música antigua en uno de los saloncitos, dando el toque exótico al evento del año. Cuando uno ve a los músicos preparándose para tocar y observa sus vestimentas es como haber traído ese exotismo árabe al salón, por lo que no hubiera sido nada extraño encontrarse con la guardia turca del emperador o con un caballero hindú de Inglaterra. Tras la velada musical comenzó el baile en el salón dorado, decorado con hermosos detalles dorados del suelo al techo, con espejos y lámparas que brillaban sobre los bailarines. Los músicos, un fabuloso cuarteto de cuerda, nos deleitaron con deliciosos bailes. Como es costumbre solo baile una vez, se está volviendo una mala costumbre en no encontrar pareja de baile, lo que más lamento es no haber podido bailar el “salamanca castañet” es un baile fácil (o en mi opinión hay menos complicados giros de parejas) y bonito. Pero lejos de que la noche se mi hiciera larga durante el baile en realidad la noche pasó volando, durante el baile pude conversar con viejos conocidos unos instantes y conocer a nuevas personas. Durante el baile pude descubrir que los caballeros militares en su mayoría prefieren no bailar y que en Rusia pasa exactamente lo mismo (me refiero a recreadores). Tuvimos también una interesantísima demostración de esgrima antigua, así como boxeo o lucha con bastón. Descubrimos cómo el arte del combate se convirtió en deporte y con el tiempo se perdieron las técnicas que se usaban cuando los duelos eran a muerte y no un deporte para pasar el rato. Así como en la época combinar las artes marciales con el manejo de las armas era algo común. Una interesante demostración tras la cual pasee a disfrutar de la sala de juegos, observando a los cabellos jugar y aprendiendo de la habilidad de algunas mujeres con las cartas. Y así llegó la cena, deliciosa comida servida por el servicio goyesco del palacio. Por su puesto pese a lo rara que soy comiendo aquí es cuando mejor comí, no hay nada como el hogar cuando se trata de comida, y qué decir de ese jamón serrano cortado directamente. Entre el fluir de la gente por el palacio se podían ver a las parejas y a los bebes dormidos por el cansancio. Y cuando la noche seguía y seguía, con su música, sus bailes y sus charlas, sin que apenas me diera cuenta llegó la hora del chocolate con churros y las despedidas. Había sido una tarde-noche tan deliciosa y fantástica que lamenté el que terminará. Sin duda hubiera sido un gran error perderse semejante evento, y si la anfitriona vuelve a organizar un evento así sin duda he de encontrar un hueco en las invitaciones para no perdérmelo. Uno no se puede perder uno de los mejores bailes de la temporada.

Visita: Octubre 2016

Mis imágenes: Album de Facebook - España Recreación Regencia

Información para viajar: Pendiente

martes, julio 26, 2016

Recreación Inaguración de la Estación de Canfranc 1928 - España

Inaguración de la Estación Internacional de Canfranc 1928

La recreación de la inauguración de la estación de Canfranc en 1928 es muy interesante de ver aunque no tanto de participar. Lo achacaré a que es la tercera vez que se organiza y los eventos tienen mejorarán con el tiempo dado que de la experiencia se aprende. Para el espectador está muy bien, desde primera hora (las diez de la mañana) ya la gente del pueblo pasea por Canfranc mostrando a los visitantes y foráneos que algo nuevo se cuece en el ambiente, aparecen los coches de época, expuestos para el público. Reparten el periódico “especial” los chiquillos vestidos de la época donde poder leer el gran acontecimiento: la inauguración de la estación internacional de Canfranc conexión entre Francia y España a través de los Pirineos. Este año se podía ver a las monjas y el profesor e escuela con sus alumnos dibujando con tiza en el suelo, los militares, alpinistas, fotógrafos y señores y señas vestidos de época de diversas clases sociales. Así hasta las 12 del mediodía en que comienza el desfile inaugural. Unas cuentas personas se han quedado en el puente de acceso a la Estación esperando y el desfile se compone por la banda de música de la época, los militares y la guardia civil de la época a caballo, carros y camión de época, y desfile de personal civil implicado en la inauguración. Tras ello llegan los coches con el presidente de la república francesa y el rey Alfonso XIII, y ofrecen sobre un atrio un discurso inaugurando la estación, puente entre dos naciones donde desaparece la barrera de los Pirineos. Luego hay un dance típico y fin de la primera parte de la recreación. La segunda parte este año la han trasladado a la tarde, muy buena elección para no hacer tan pesada la mañana y dividir las actividades a lo largo de todo el día. La segunda parte consiste en la inauguración del Túnel de Somport, que unió Francia con España (el famosos túnel que no creían que hicieran uno y no dos) y después un baile de época junto a la explanada cerca del túnel. Como veis es algo muy interesante de ver, que recomiendo que si se tiene algún día libre en julio se aproveche y se acerque el 18 de julio por Canfranc para verlo, pero si eres recreador, si vas solo el pasear tantas horas no tiene ningún aliciente, solo o acompañado no ves mucho del evento dado que están dentro de él recreando y además, no llegas a hacer nada, excepto en el baile de época. Recuerdo que un señor junto a mí tras acabar la inauguración preguntó “¿y solo es esto?”. Puede que solo fuera cosa mía o del señor desconocido junto a mí, pero me parecieron muchas horas para tan poca cosa, eso sí, los organizadores lo cuidan todo al detalle. Por lo que si eres espectador es recomendable ir porque es un lugar y unos hechos históricos acordes a la época que se recrea, por lo que el marco es incomparable.

Visita: Julio 2016

Mis imágenes: Dentro del Álbum III Recreación Inaguración Estación de Canfranc

jueves, julio 14, 2016

Recreación un paseo en San Sebastian 1860 - España

Recreación un paseo en San Sebastián 1860

El domingo amaneció con un cielo despejado de un profundo color azul y un sol generoso. Como el viaje en tren es bastante largo cogí la vuelta a la hora de la comida para no llegar excesivamente tarde, ya que las recreaciones me suelen cansar bastante y al día siguiente tocaba trabajar. Como no tenía más que la mañana, y aunque nublada, ya había visto San Sebastián, decidí ir a la recreación que se realizaba en el parque de Cristina Enea. Este parque está muy cerca de la estación por lo que me venía perfecto. Quedé con el resto de recreadores amigos en la puerta del parque y procedimos a dar un paseo por el mismo recreando los paseos de domingo, que tras misa, harían los dueños del lugar en su época. En este parque se está representando la obra de teatro “Sueño de una noche de verano” de Shakespeare y como el parque es de estos parques que por la noche cierran, el escenario de la obra es todo el parque. Por lo que al pasear nos encontramos espejos, que teniendo en cuenta a nosotros vestidos de época 1840-1860 me sentí como Alicia a través del Espejo, un paisaje mágico. Continuamos el paseo y Carlos Rilova, doctor en historia y recreador, nos guió el paseo por el parque contándonos la historia del lugar, que perteneció al Duque “consorte” de Mandas (personaje que recreaba) y que murió sin descendencia y legó el parque a la ciudad. El lugar es muy bonito, y con la sombra de los grandes árboles el sitio idóneo para estar un domingo soleado. Cuando llegamos al palacete, que conserva algo de la estructura original aunque se le han hecho muchas modificaciones modernas, y posábamos junto al busto del duque, llegaron del Diario Vasco. Tanto a los periodistas como a nosotros, los recreadores, Carlos nos deleitó con mucha más historia del parque con el fin de animar a la gente a vivir la reconstrucción histórica civil. La casa del guarda, que está junto al palacete, sí que ha conservado gran parte de la estructura original. Cerca del palacete hay una explanada que era el campo de criquet. Bajando cerca del estanque y un gran árbol con candelabros colgados de sus ramos nos acercamos a una parte con más espesura y es que el parque tiene un diseño inglés, asemejándose más a un bosque que a un parque. Cuando los periodistas se marcharon la gente siguió preguntándonos (no sé qué manía tiene la gente en considerar que vamos disfrazados o somos actores, cuando no es ninguna de las dos cosas) y conocimos a una señora que vivía en Francia y que nos dijo ser descendiente de Isaac Peral. El duque de Mandas, por cierto, invirtió en el submarino de Isaac Peral (por supuesto toda la información salió de Carlos Rilova). En la zona que rodea el palacete se ven bastantes pavos reales, a los que se puede uno acercar sin mucho problema. En definitiva, un parque de estilo inglés con mucha historia y muy interesante para disfrutar, y si además disfrutas de un paseo cómo los de la época, en un domingo para hacer negocios, disfrutar del clima y lucirse un poco, aún mejor. En cuanto a la recreación y la historia del fin de semana lo mejor es remitiros al blog de Carlos Rilova y la entrada sobre ello: http://blogs.diariovasco.com/correo-historia/2016/07/04/historia-ferrocarriles-y-autoconciencia-1869-2016/.

Visita: Julio 2016

 Mis imágenes: Dentro del Álbum España - Recreaciones País Vasco (Facebook album)

miércoles, julio 13, 2016

Recreación en Iraeta - España

Recreación civil en Iraeta

De Azpeitia regresamos a Iraeta donde descubrimos que ya no llovía, en el campo de maquetas de Iraeta procedimos a realizar un picnic de época, solo estábamos nosotros en el lugar y el paisaje acompañaba para realizar un picnic idílico: montañas verdes a nuestro alrededores, césped cubierto de florecillas blancas. Descargamos las cestas con la comida: jamón, queso, cerezas cogidas del árbol de uno de los recreadores, copas de cristal y tazas de porcelana para el vino, el agua y el té, y el delicioso pastel vasco. Hay que reconocer que tanto la compañía como el lugar hicieron del picnic una maravilla pero en esa época las mujeres debían tener muy complicado poder sentarse en el suelo, aunque en los libros o en las imágenes nos parezca algo tan sencillo con la ropa de la época no lo es. Por la tarde llegaron modelistas de toda España para poner en marcha sus trenes a escala en el circuito de Iraeta, donde por cierto, era nuestro picnic. Me monté en uno de los trenes a escala, antes pasando por la taquilla para hacerme con uno de los billetes de época, y, aunque la ropa de época no ayuda, es muy divertido. El público que montaba en los diversos modelos de trenes a escala, circulaba a nuestro alrededor mientras nosotros pasábamos del picnic a la lectura de poemas de Edgar Allan Poe sentados sobre las mantas. En uno de los momentos los caballeros discutieron, se lanzaron los guantes a la cara y acabaron cogiendo las espadas para batirse en duelo a primera sangre, las damas horrorizadas vimos como el tranquilo picnic se estropeaba mientras los espectadores circulaban en sus trenes a escala y alentaban a uno u otro. Tras la primera sangre, apenas un rasguño en la mano, el honor quedó saldado y procedimos a golpear el clavo de oro que unía la costa este con la oeste, representando (a escala) la fotografía y el momento de esa unión, que se conmemoró clavando el elemento representativo: el clavo de oro (y así dar por inaugurada la nueva zona del circuito de trenes a escala de Iraeta). Para hacerlo más interesante los recreadores quedaron en fallar los dos primeros intentos de clavarlo con el mazo, pero los presentes no lo sabían y fue muy divertido ver la reacción de los mismos. Una tarde muy entretenida con gente majísima, y una interesante afición la de los trenes a escala. Espero verla alguna vez más.

Visita: Julio 2016

 Mis imágenes: Dentro del Álbum España - Recreaciones País Vasco (Facebook album)

Fotografía de entrada: Koldo.

martes, julio 12, 2016

Recreación en ferrocarril de Azpeitia 1840-1860 - España

Recreación en ferrocarril en Azpeitia 1840 - 1860

Amaneció con lluvia. En el tiempo habían pronosticado sol viernes, lluvia el sábado y sol el domingo, y se cumplió, para no dejar mal a los de las predicciones meteorológicas, el sábado llovió. Aún así me vestí de época de 1840 para coger el cercanías para ir de San Sebastián a Andoain donde un compañero de Recreación me recogería para ir a Iraeta, donde nos íbamos a reunir todos los recreadores. Cuando llegué a Andoain seguía lloviendo con fuerza y continuadamente, y aunque el compañero tuvo buena intención quiso enseñarme el paisaje del interior de Guipúzcoa y lo que obtuvo de mí fue un ¿qué paisaje? porque solo se veía niebla y más niebla, por lo que paisaje poco podía ver. Llegamos a Iraeta y el bar estaba cerrado, y seguía lloviendo, afortunadamente la iglesia, con pórtico cubierto en su entrada estaba frente al bar así que nos refugiamos de la lluvia, cuando todos los recreadores estábamos presentes y vimos que el día no tenía intenciones de parar de llover nos acercamos hasta Azpeitia. En Azpeitia no llovía y ahí se encuentra el museo del ferrocarril, un lugar muy recomendable para visitar. Con la entrada te dan un ticket duro de los “de antes” y que hay que guardar para montar en el tren a vapor que hace un paseo de cinco kilómetros. Aprovechando que había tiempo visitamos el museo, que es un poco como el de trenes de Hoorn en Holanda, solo que algo más pequeño. En el museo hay varias locomotoras y vagones de diversas épocas, y cuando entrabamos al hangar donde hay más vagones y otros vehículos como trolebuses y tranvías una pareja japonesa nos vio y estuvieron encantados de hacerse fotografías con nosotros. Algunos de los pequeños también se fijaron y luego vimos a algunos de los visitantes del museo en la recreación de Iraeta. Hay una guía que va enseñando el museo, pero como llegamos algo más tarde nos perdimos sus explicaciones, excepto aquella en la que presentaba el tranvía de Zaragoza, que está ahí y funciona, y todos se subieron en el tranvía para ir hasta donde estaba parado el tren a vapor, luego descubrí que mi abuelo fue conductor de tranvía en Zaragoza. Nosotros fuimos andando hasta el tren a vapor porque como habíamos llegado más tarde nos faltaba de ver la sala de las máquinas donde se conservan las antiguas máquinas para reparar los trenes antiguos. Tras la interesante visita al museo nos acercamos hasta el tren a vapor para poder empezar nuestro viaje al pasado. Subimos a los vagones, las damas con ayuda de los caballeros puesto que la ropa de aquella época y las escaleras de los vagones no tenían la comodidad de hoy en día. Fuimos pasando por diversos vagones hasta encontrar unos asientos de madera libres, y esperamos ansioso el comienzo del viaje. El silbato del tren pita y comienza el recorrido, vemos pasar por la ventana los árboles y las montañas verdes, el precioso paisaje del país vasco, y abrimos las ventanas para sentir el aire correr y ver como entramos en un túnel, la cesta de viaje permanece sobre mis rodillas mientras disfruto del paisaje mientras el caballero de enfrente enciende su puro. Sin apenas darnos cuenta llegamos a la estación donde el tren para y el revisor nos informa que van a proceder a cambiar la locomotora, colocándose esta en la parte frontal. La mayor parte de los pasajeros bajamos para presenciar este evento y ver cómo cabalga sobre los raíles de hierro la locomotora solitaria, sin vagones y echando humo mientras suena el silbato. Tras unas conversaciones de los caballeros con los maquinistas volvemos a nuestros vagones para comenzar el viaje de regreso. Parte del camino pasa junto a la carretera y los coches nos saludan, salimos al descansillo que une los vagones y vivimos la velocidad del tren a vapor, sentada en los vagones parece que va lento pero una vez fuera hay que sujetarse los sombreros para que no vuelen, o sujetarse a la barandilla para no caerse. El revisor pasa para marcar los billetes del tren y atravesamos un túnel. Atravesar un túnel fuera de los vagones en un tren de vapor te ahoga con el humo del vapor que inunda el túnel, hay que experimentarlo para poder llegar a pensar en algo tan lógico como esto. Finalmente llegamos de nuevo a Azpeitia y celebramos la aventura en tren a vapor con una fotografía de grupo, puedo decir que a veces lo mejor del viaje no son el lugar o la época sino la buena compañía.

Visita: Julio 2016

 Mis imágenes: Dentro del Álbum España - Recreaciones País Vasco (Facebook album)

Fotografía de entrada: Julia Rodriguez.

jueves, junio 16, 2016

Recreación Batalla y té en Vitoria - España

Recreación Batalla de Vitoria & Picnic y té en 1813

La recreación y el campamento de la batalla de Vitoria era en las campas de Olarizu, como no soy de Vitoria pensaba que el parque sería más pequeño y en cambio es bastante grande, recorrí como la mitad del parque hasta que llegué a las campas, aún hoy no estoy segura si las campas era donde fue la batalla y el campamento, u ocupaba más espacio. De cualquier manera, cando llegué al campamento pensaba que me había equivocado y estuve dando vueltas buscando otro campamento porque el que había era muy pequeño, me temo que comparado con los campamentos de Waterloo otros campamentos parecen pequeños. Lo que sí cabe resaltar es el lugar donde fue la batalla y el campamento un lugar precioso y perfecto, todo rodeado de árboles, verde, monte, cielo y ningún edificio moderno a la vista, lo que ayuda a localizar el lugar como en la época napoleónica, un campamento más real. Aunque las predicciones eran de lluvia hizo una mañana soleada por lo que esperaba que hubiera más publico visitando el campamento, cuando iba de camino hacía allí, a través de tanto verde del parque toda la gente que paseaba, andaba y corría por ahí me preguntó sobre el evento, porque aunque eran de Vitoria no lo sabían. En principio iba a ir a una conferencia en el museo de la armería sobre el baúl de té que regaló Wellington al general Álava y luego ir al picnic con té que se haría en el museo de bellas artes, justo enfrente. Conocí a Julie, una australiana que estaba de vacaciones con su marido y que son recreadores así que aprovecharon para estar en el campamento de recreación, y ya que el marido dejaba el campamento para desfilar por la ciudad de Vitoria la mujer se venía al picnic. Para no dejarla sola ni hacerla andar todo el camino hasta el museo esperamos a quien nos llevaba en coche, asi que con mucho gusto me quedé en el campamento haciendo compañía a Julie mientras las dos esperábamos para que nos llevaran al té. Debido a ello pude ver que cuanta más gente se acercó por la mañana fue cuando ya no quedaba casi nadie, así que fuimos las más fotografiadas de esa mañana, todos preguntaban al respecto y un fotógrafo incluso comentó que según el horario que había recibido esperaba verlos ahí, pero le comenté que estaban todos en el desfile por la ciudad. Por fin fuimos al picnic acompañados de otras dos personas más, reflejando cada uno un estilo diferente de la época. Llegamos hacia el final de la conferencia, a mi me hubiera gustado verla entera, pero no pudo ser. Y Julie la australiana me comentó que las imágenes eran muy útiles porque podía leer un poco y así enterarse de algo. Y por fin, tras la conferencia, fuimos al picnic, solo que por algún motivo no se hizo en el jardín, sino que se subió al palacio, que es un lugar precioso para hacerse fotografías, y donde pudimos comer algunas galletas de té, pero nada de la recreación que esperaba. Luego, a última hora y deprisa y corriendo tomamos un “picnic” en el jardín del palacio-museo de bellas artes. El lugar era perfecto, pero tal vez si se quería hacer una recreación hubiera que haber dado más información a los recreadores, porque en mi opinión fue un poco caótico. Luego regresamos al campamento para comer y esperar a lucirnos hasta la batalla. Tuvimos suerte de que lloviera en un interludio entre la comida y la hora de las muestras de caballería, duelo, y vida en el campamento, por lo que estuvimos bajo las carpas de las tiendas a cubierto de la lluvia. Luego volvió a salir el sol y vino la gente a ver la batalla, nosotros, los civiles, nos refugiamos tras un árbol y tuvimos una buena vista de la batalla. Estuvo muy bien, la única pega que no se escuchaba al comentarista, para lo que se le oía mejor que no hubiera habido. en fin, que me gustó mucho y lo vi bastante bien, aunque alguien me dijo que era muy positiva, pero no es así, comparándolo con otras lo vi bien. puede que no hubiera una gran cantidad de espectadores como en Waterloo pero teniendo en cuenta que no había mucha promoción lo vi bastante bien. Las reconstrucciones más grandes que he visto por España por ahora han sido en Aragón.

Visita: Mayo 2016

Mis imagenes: álbum España-Recreaciones del Facebook

miércoles, junio 15, 2016

Gladiadores Zaragoza - España

Gladiadores en Zaragoza

La asociación Ludus Augusta volvía presentar la historia de los gladiadores romanos en el teatro romano de Zaragoza de forma gratuita, y dado que el año pasado no pude ir este, aproveche que el mes de mayo para asistir al evento. Durante el bimilenario de Augusto había asistido a un espectáculo de gladiadores en el parque Macanaz, junto al Ebro, con los gladiadores sobre la arena. En este caso el espectáculo era en el teatro romano, el problema es que por motivos de conservación histórica el espectáculo fue en la tarea de madera moderna colocada sobre el suelo del teatro. Por supuesto esto quita parte del encanto pero tuve la suerte de colocarme tras los recreadores para así ver los combates. El evento estuvo bien, pero en mi opinión había demasiada explicación histórica para la cantidad de niños pequeños que había ido. Todo el mundo sabe que los pequeños no mantienen la atención mucho tiempo a una ingente cantidad de explicaciones histórica, un poco más mayores sí que lo hacían, pero los más pequeños no. En su ventaja tengo que decir que explicaron y mostraron mucho más que los del bimilenario. Por ejemplo hubo un desfile de la diosa romana y las vestales que estaban presentes en el cuidado de la llama de Roma e importantes en los combates. También había mujeres romanas y explicaron varios casos en los que los gladiadores eran la atracción de estas mujeres nobles y ricas, mostrando como estas los observaban y tocaban divirtiéndose sabiendo que posiblemente uno de ellos acabaría muerto tras los combates. Hasta la historia de algunas mujeres nobles romanas que escaparon con un gladiador como amante dejando a su marido noble. Durante el combate tanto los hombres como las mujeres vestidos de romanos apoyaban a su gladiador favorito. También teníamos al juez que vigilaba los combates, que en plena acción era muy parecido al árbitro de los combates de boxeo. Nos mostraron los diversos gladiadores y en los combates vimos sus diferentes formas de pelear, pero también vimos mujeres gladiadoras. Al parecer también existían pero consideraban a las mujeres más débiles, por lo que el combate era de dos mujeres contra un hombre. También nos mostraron la lucha entre varios gladiadores a la vez, y una vez perdido el combate como la figura de un personaje con una máscara (no recuerdo el nombre) se aseguraba que estaba muerto golpeando con un mazo su cabeza. Es interesante pero no te hace sentir que estas en otra época, tal vez por la cantidad de explicación histórica antes y después de los actos.
Visita: Mayo 2016

Mis imágenes: Dentro del Álbum España Recreaciones de Facebook

lunes, junio 13, 2016

Barga - Italia

Barga

Tras Bagno di Lucca nos dirigimos a Barga, más concretamente nos dirigimos hacia un restaurante en lo alto de una de las montañas que nos rodeaban para comer y tener unas fabulosas vistas de Barga, que como Bagno di Lucca estaba construida en una montaña, con sus casias elevándose y rodeando, en lo más alto, la iglesia con su campanario. Y a su alrededor más montañas rodeadas de viñedos, cosa no sorprendente dado que Barga está situada en la colina de Remeggio entre Luccay la Garfagnana, pura toscana italiana, colinas, caminos y viñedos. Aunque antes de llegar a ese restaurante tuvimos que parar en un cruce para esperar al mini-autobús del lugar, dado que el camino sinuoso para subir a lo alto de la colina era demasiado estrecho para un autobús normal. En ese cruce había una antigua escultura de una virgen con un niño, del estilo que se encuentra haciendo el camino de Santiago, bajo ella las señalizaciones en dirección a Barga. Tuvimos la suerte de que la lluvia de la tormenta que nos perseguía desde Bagno di Lucca descargara toda su agua mientras estábamos en el autobús y durante la comida, una comida fabulosa y con unas ingentes cantidades. Tras la comida nos dirigimos hacia la localidad de Burga, No muy lejos de esta localidad, en una aldea llamada Castelvecchio el poeta italiano Pascoli tenía una casa, en un inicio íbamos a verla esta casa, que aún conserva el mobiliario, la biblioteca y los manuscritos del poeta, pero estuvimos todo el día yendo con retraso; salimos tarde, llegamos a comer pasadas las tres de la tarde, en fin, casi ni llegamos a ver Barga donde teníamos una representación en el teatro de la localidad, al final tuvimos una cortita. Como decía llegamos tarde a Barga, el autobús nos paró en la perta real, donde nos recibieron con aplausos. La entrada a la ciudad, en parte amurallada, por la puerta real nos ofrece una idea del tipo de ciudad medieval italiana que visitar. El edificio más importante de Barga es la catedral que desde el castillo domina la ciudad y las colinas y que tan bien vimos desde el mirador del restaurante en la colina vecina, cuando la lluvia dio paso a una agradable tarde en la toscana. Desgraciadamente como íbamos con retraso no pudimos subir hasta lo alto de la ciudad a ver la catedral, ni pasear tranquilamente por sus calles, aunque de camino de la puerta real hasta el teatro dei differenti de Barga pudimos pasar por iglesias y casitas de estilo antiguo. Llegamos al teatro de Barga para entrar y recibir la información histórica del lugar como introducción antes del espectáculo, un dúo de Don Giovanni, con acompañamiento al arpa y dos sopranos, a ella ya la había escuchado en Elba y es fabulosa y el pequeño hijo de mi amiga se quedó prendado, no apartaba la vista del escenario, ni siquiera para comer, estaba todo callado y concentrado en la música. Luego tuvimos al violinista, nuestro Paganini particular, y de nuevo otro dúo para finalmente acabar. Una verdadera pena ir tan cortos de tiempo porque disfrute mucho más de esta representación desde nuestro palco, con vista al escenario, a los otros palcos con todos vestidos de época, disfrutando de la música y del encanto histórico del lugar. Nos marchamos de Barga de regreso a Lucca, disfrutando de las vistas de la toscana y de los gorgoritos del pequeño de mi amiga, que parecía que le había gustado tanto la música que ahora la cantaba. Pero ese no fue el único descubrimiento del día, en esta excursión descubrí que los ridículos son ridículamente pequeños y que el abanico, los guantes, y el resto de cosas, no conseguían entrar en el bolso. Menos mal que hacía mucho calor y el abanico estaba siempre fuera del ridículo y en uso.

Visita: Mayo 2016

Mis imágenes: Dentro del Álbum Italia Napoleonic Weekend II  y el Álbum de Italia Album de la pagina del Facebook)

Información para viajar: Jane Austen Society Florence

domingo, junio 12, 2016

Bagno di Lucca - Italia

Bagno di Lucca 

Tras pasar la noche despiertas hablando sobre la fiesta y reconociéndolo, criticando, madrugamos de nuevo para disfrutar de un día de turismo al estilo napoleónico. Llegamos puntuales a la puerta de San Pedro, rodeada de flores y murallas, donde llegarían los autobuses para ir de viaje por la toscana. Nuestra primera parada fue el puente del diablo o de Santa Magdalena. El camino hasta ahí fue atravesando verdes montañas y ríos, por lo que no fue ninguna sorpresa encontrar un puente de piedra, de arco perfecto sobre las aguas verdosas que atravesaban el pueblo, con casitas de piedra sobre la montaña a cada lado del puente. El mirador del puente se encuentra a la sombra, por lo que desde ahí se puede disfrutar de una preciosa vista de postal, porque el puente se refleja en el río. Como todo puente antiguo hay una leyenda a su alrededor:”El constructor del puente se dio cuenta de que nunca podría terminar la construcción en el tiempo asignado. Teniendo un miedo terrible de las consecuencias que este retraso podría tener en su honor y en su familia, decidió llamar al diablo para finalizar el trabajo más rápido. El diablo lo ayudaría con una condición: "la primera alma que cruzara el puente sería para él." El constructor y el diablo entraron en este acuerdo y el puente se terminó en una noche. Pero el constructor tenía remordimientos, así que negaba el acceso al puente a los habitantes del pueblo y se fue a confesarse a la iglesia de su aldea. El obispo le dijo que tenía que irse a casa y dejar a la primera alma cruzar el puente. Cuando esto paso, el diablo apareció a por lo que le correspondía y se encontró cara a cara con un cerdo. Atrapado por su propia trampa, el diablo se vio obligado a atenerse en su acuerdo”. Después de una breve parada en el puente nos dirigimos al centro del pueblo en autobús donde paramos frente al casino de Bagno di Lucca. Ahí nos estaba esperando el alcalde de la localidad, con la televisión para enseñarnos la localidad. El pueblo está todo en la montaña y hay que ir subiendo y subiendo para ver los diversos rincones hermosos del lugar. Eso es bastante incomodo con ropa napoleónica, afortunadamente estrenaba botines para hacer más cómodo el camino por las calles y cuestas empedradas. Comenzamos visitando el teatro de la localidad, nos sentamos para disfrutar de una breve explicación histórica pro parte del alcalde y admiramos el pequeño teatro de la época en la que la localidad era visitada por los famosos de la época, empezando por Elisa Bonaparte. Tras salir del teatro comenzamos nuestro recorrido visitando las diversas casas y mansiones del lugar, una zona encantadora. Tras ver alguna casa por fuera paramos junto a la entrada a los baños donde el alcalde nuevamente nos dio otra explicación sobre el lugar y entramos a ver los baños. Desde Bath no había visitado unos baños termales antiguos, y me gustó mucho ver las bañeras grandes y al estilo clásico, las salas redondeadas donde alejarse del calor del sol de la toscana, claro que solo nos alejamos del calor nosotros porque cuando tomaban los baños aquí eran aguas termales y por tanto no frías. Tras los baños procedimos a visitar por dentro dos casas que fueron alojamientos de antiguos personajes famosos que estuvieron ahí (Pagannini, Puccini, la reina Margarita, dumas, Byron…) la casa más bonita era la de Byron, no porque por su interior o exterior fuera espectacular, sino porque estaba en un rincón encantador, el parte superior del pueblo había que subir bastante para llegar a ella, pero al llegar tras estrechas calles te sorprendía un hermoso jardín lleno de flores, con preciosos rincones con fuentes y árboles. El lugar era de ensueño, y nuestro camino pro el pueblo (ya en descenso) nos permitió tener una vista maravillosa de las montañas rodeando el pueblo y las casitas y los campanarios a nuestros pies. Me he dado cuenta en mis viajes que Byron viaja ba mucho porque su estancia me la he encontrado en varios países. Antes de salir hacia Barga tuvimos tiempo libre para tomar algo, más concretamente algo fresco que nos aliviara el calor. Hacia dos noches descubrí que la ropa de la época napoleónica no estaba preparada para la lluvia, este día descubrí que la ropa napoleónica para pasear de día no está hecha para el sol de la toscana. De la toscana me quedé con que Bagno di Lucca es un pueblo precioso con mucha historia, y que me gustaría poder volver a verlo con una calzado y ropa más apropiados para el turismo.

Visita: Mayo 2016

Mis imágenes: Dentro del Álbum Italia Napoleonic Weekend II y de Italia Album de la pagina del Facebook)

Información para viajar: Jane Austen Society Florence

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