lunes, agosto 08, 2016

Transporte al Aeropuerto de Estocolmo

El tren rápido Arlanda Express une el aeropuerto con la Estación Central de Estocolmo.

La duración del trayecto es de 20 minutos con hasta 6 salidas por hora.

El precio es de 280 SEK (unos 30 euros) para los adultos mayores de 26 años por trayecto.
Por 530 SEK (unos 56 €) se hace el mismo trayecto ida y vuelta.

Se puede comprar el billete hasta con tres días de antelación.

Las oficinas de venta y las máquinas de venta de color amarillo se encuentran en el aeropuerto y en la Estación de tren de Estocolmo.

Se puede pagar con tarjeta de crédito. Si compras el billete en el tren, te cobrarán recargo.

lunes, agosto 01, 2016

Próximo viaje

Tengo que actualizar la entrada de información de buses por la Isla de Elba, dado que ahora ya tienen bus turístico por la isla.
pero mientras me pongo a actualizar el blog, noticias, ¡ya queda menos para nuevos destinos!
en Septiembre si nada lo impide viajaremos hacia Noruega y Suecia.
¡Ya queda menos!

martes, julio 26, 2016

Recreación Inaguración de la Estación de Canfranc 1928 - España

Inaguración de la Estación Internacional de Canfranc 1928

La recreación de la inauguración de la estación de Canfranc en 1928 es muy interesante de ver aunque no tanto de participar. Lo achacaré a que es la tercera vez que se organiza y los eventos tienen mejorarán con el tiempo dado que de la experiencia se aprende. Para el espectador está muy bien, desde primera hora (las diez de la mañana) ya la gente del pueblo pasea por Canfranc mostrando a los visitantes y foráneos que algo nuevo se cuece en el ambiente, aparecen los coches de época, expuestos para el público. Reparten el periódico “especial” los chiquillos vestidos de la época donde poder leer el gran acontecimiento: la inauguración de la estación internacional de Canfranc conexión entre Francia y España a través de los Pirineos. Este año se podía ver a las monjas y el profesor e escuela con sus alumnos dibujando con tiza en el suelo, los militares, alpinistas, fotógrafos y señores y señas vestidos de época de diversas clases sociales. Así hasta las 12 del mediodía en que comienza el desfile inaugural. Unas cuentas personas se han quedado en el puente de acceso a la Estación esperando y el desfile se compone por la banda de música de la época, los militares y la guardia civil de la época a caballo, carros y camión de época, y desfile de personal civil implicado en la inauguración. Tras ello llegan los coches con el presidente de la república francesa y el rey Alfonso XIII, y ofrecen sobre un atrio un discurso inaugurando la estación, puente entre dos naciones donde desaparece la barrera de los Pirineos. Luego hay un dance típico y fin de la primera parte de la recreación. La segunda parte este año la han trasladado a la tarde, muy buena elección para no hacer tan pesada la mañana y dividir las actividades a lo largo de todo el día. La segunda parte consiste en la inauguración del Túnel de Somport, que unió Francia con España (el famosos túnel que no creían que hicieran uno y no dos) y después un baile de época junto a la explanada cerca del túnel. Como veis es algo muy interesante de ver, que recomiendo que si se tiene algún día libre en julio se aproveche y se acerque el 18 de julio por Canfranc para verlo, pero si eres recreador, si vas solo el pasear tantas horas no tiene ningún aliciente, solo o acompañado no ves mucho del evento dado que están dentro de él recreando y además, no llegas a hacer nada, excepto en el baile de época. Recuerdo que un señor junto a mí tras acabar la inauguración preguntó “¿y solo es esto?”. Puede que solo fuera cosa mía o del señor desconocido junto a mí, pero me parecieron muchas horas para tan poca cosa, eso sí, los organizadores lo cuidan todo al detalle. Por lo que si eres espectador es recomendable ir porque es un lugar y unos hechos históricos acordes a la época que se recrea, por lo que el marco es incomparable.

Visita: Julio 2016

Mis imágenes: Dentro del Álbum III Recreación Inaguración Estación de Canfranc

lunes, julio 25, 2016

Canfranc - España

Canfranc

La última vez que fui a Canfranc desde Zaragoza en tren fue hace varios años, y lo cierto es que el recorrido y el tren no han cambiado. Lo bueno de que el tren salga a las 6.40 de la mañana es que las vistas que se tienen del recorrido una vez pasado Huesca son bonitas; las montañas, los ríos, los mallos de Riglos, los campos, etc. A las 10.40 llegamos por fin a Canfranc, lo primero que hice fue dejar el equipaje en el lugar donde me alojaba, y de ahí acercarme a la oficina de turismo (en los bajos del ayuntamiento) para coger y pagar las entradas a la visita de la estación. Desde la última vez que estuve hay dos cosas nuevas en Canfranc que pensaba tachar de mi lista de pendientes: visita al interior de la estación y espectáculo de luz y sonido en la estación. Desde Canfranc se ofrecen varias excursiones y visitas turísticas en verano. El problema es que las visitas se hacen en diversos días por lo que si uno no va para estar una semana puede que no tenga ninguna excursión que hacer ese día (como fue mi caso). Canfranc tiene una especie de museo sobre la nieve y la montaña cuya entrada está incluida con la entrada al interior de la estación de Canfranc, también tiene la visita al interior de la estación (si vas con reserva previa te ahorras fila en la oficina de turismo) y la visita al torreón. El problema para visitar el torreón es que está a unos 2 km antes de la entrada al pueblo, y si vas sin vehículo de transporte propio andar 2km por carretera solo si no vas preparado pues igual es un poco peligroso. (único momento en que hubiera deseado viajar con coche y desplazarme a ver más sitios). Así que como sabéis, yo que voy en tren, solo pude hacer visita exterior al túnel de Somport, la estación de tren de Canfranc, la visita turística al interior de la estación, visitar el pueblo, el museo, y algún que otro recorrido corto por las montañas, que teniendo en cuenta el sol que hacía la sombra de los árboles era perfecta. Parece poco pero entre que el tren llega las 10.40 y llega la noche se me pasó el día volando. Como no esperaba que hiciera ese sol abrasador (normalmente suele caer alguna tormentilla de verano, o algún día nublado) me cogí la visita a la estación a las 4 de la tarde. Ni que decir tiene que, aunque el grupo de visita estaba completo, todos buscábamos un rincón con sombra para resguardarnos del sol hasta que apareciera el guía. Para la visita hay que estar quince minutos antes en el puente donde el edificio de la estación estaba adornado por las banderas de España y Francia con motivo de la recreación. El motivo de quedar antes es para darnos los gorros y los cascos de obra dado que, como en la catedral vieja de Vitoria, la estación todavía está en rehabilitación y siendo una obra en construcción hay que seguir las normas establecidas en una obra, vamos, lo mismo que al visitar la catedral vieja de Vitoria. En este edificio hay unas escaleras que vamos bajando y poniéndonos cerca de la reja a esperar a que estemos todos y el guía nos diga. Al parecer el túnel por el que vamos a ir es el de acceso al vestíbulo de la estación, la única zona visitable por ahora. El guía nos explica quién fue el arquitecto y los planes para hacer de la estación una obra de lo más chic de Europa (los azulejos de las paredes asemejándose a la obra inaugurada del metro de Paris, las escaleras de mármol de carrara traído de Italia). Y al otro lado del túnel llegamos al interior del vestíbulo, una parte era zona Francesa, con el escudo de la Republica, y la otra zona española (donde el escudo está sin restaurar hasta confirmar cuál es el que se tenía porque en España cambiamos de escudo como de ropa). Como la estación era de Francia y de España el guía nos cuenta como en ese lugar llegaron a convivir todo tipo de nacionalidades dado que una vez Francia fue ocupada por los nazis, la estación también fue en parte ocupada por los nazis, y España fue monarquía, república y dictadura, por lo que hubo de todo por la estación, hasta suizos (blanqueadores de dinero a través del famoso oro de Canfranc) y británicos (espías), pero si se quiere saber más tendréis que hacer la visita guiada porque a mí no me da para explicarlo todo. En el vestíbulo han puesto fotografías de la época tales como la inauguración del túnel de Somport, y otras que sirven al guía para contarnos la historia de la estación. El guía te cuenta las información de forma divertida y amena para que sea más interesante, por ejemplo para hacer el túnel se planeó darle a uno pico, pala y una brújula, ve cavando en dirección tal hasta que te encuentres al otro. Y en el lado francés lo mismo. Claro, nadie confiaba en que se encontraran y pensaban que se iban a hacer dos túneles, pero no, se encontraron y se creó un solo túnel uniendo Francia y España. También hay una placa moderna dentro del vestíbulo de la estación puesta por una asociación israelí, hay toda una historia real de espías y refugiados en la estación, que nos cuenta el guía y que se ha demostrado históricamente, y por ello la placa. Hubo muchísima información interesante que me es imposible contarla aquí pero que es muy interesante y por 3 euros que cuesta la visita, merece la pena aprovechar un paseo por los Pirineos y parar en Canfranc para hacer la visita guiada al interior de la estación. Tras visitar el vestíbulo se sale al porche exterior, todavía en rehabilitación, donde tenemos más historia sobre el pasado y el futuro de la estación, declarado monumento histórico. Por la noche iluminan con diversas luces de colores la estación, lo que hace aún más bonita que de día (según mi opinión), y a cierta hora hacen un espectáculo de luz y sonido sobre la estación. Normalmente es a las 22.30 o así pero como estaban en fiestas y había verbena en la carpa municipal, una vez terminada a la verbena a eso de las 23.45 comenzó el espectáculo de luz y sonido. Lo cierto es que no está mal pero prefiero la iluminación de la estación porque el espectáculo básicamente consiste en contar la historia de la estación (no de las historias acontecidas dentro, sino la de la propia estación) desde su inauguración hasta nuestros días y mientras ir iluminando la estación con luces de colores, es decir, que siendo que esa semana era tan tarde, si lo hubiera sabido con ver la iluminación me habría bastado, pero ya que estaba ahí me lo vi entero hasta las doce de la noche. Lo que se dice un día completo.

Visita: Julio 2016

Mis imágenes: Pendientes

jueves, julio 14, 2016

Recreación un paseo en San Sebastian 1860 - España

Recreación un paseo en San Sebastián 1860

El domingo amaneció con un cielo despejado de un profundo color azul y un sol generoso. Como el viaje en tren es bastante largo cogí la vuelta a la hora de la comida para no llegar excesivamente tarde, ya que las recreaciones me suelen cansar bastante y al día siguiente tocaba trabajar. Como no tenía más que la mañana, y aunque nublada, ya había visto San Sebastián, decidí ir a la recreación que se realizaba en el parque de Cristina Enea. Este parque está muy cerca de la estación por lo que me venía perfecto. Quedé con el resto de recreadores amigos en la puerta del parque y procedimos a dar un paseo por el mismo recreando los paseos de domingo, que tras misa, harían los dueños del lugar en su época. En este parque se está representando la obra de teatro “Sueño de una noche de verano” de Shakespeare y como el parque es de estos parques que por la noche cierran, el escenario de la obra es todo el parque. Por lo que al pasear nos encontramos espejos, que teniendo en cuenta a nosotros vestidos de época 1840-1860 me sentí como Alicia a través del Espejo, un paisaje mágico. Continuamos el paseo y Carlos Rilova, doctor en historia y recreador, nos guió el paseo por el parque contándonos la historia del lugar, que perteneció al Duque “consorte” de Mandas (personaje que recreaba) y que murió sin descendencia y legó el parque a la ciudad. El lugar es muy bonito, y con la sombra de los grandes árboles el sitio idóneo para estar un domingo soleado. Cuando llegamos al palacete, que conserva algo de la estructura original aunque se le han hecho muchas modificaciones modernas, y posábamos junto al busto del duque, llegaron del Diario Vasco. Tanto a los periodistas como a nosotros, los recreadores, Carlos nos deleitó con mucha más historia del parque con el fin de animar a la gente a vivir la reconstrucción histórica civil. La casa del guarda, que está junto al palacete, sí que ha conservado gran parte de la estructura original. Cerca del palacete hay una explanada que era el campo de criquet. Bajando cerca del estanque y un gran árbol con candelabros colgados de sus ramos nos acercamos a una parte con más espesura y es que el parque tiene un diseño inglés, asemejándose más a un bosque que a un parque. Cuando los periodistas se marcharon la gente siguió preguntándonos (no sé qué manía tiene la gente en considerar que vamos disfrazados o somos actores, cuando no es ninguna de las dos cosas) y conocimos a una señora que vivía en Francia y que nos dijo ser descendiente de Isaac Peral. El duque de Mandas, por cierto, invirtió en el submarino de Isaac Peral (por supuesto toda la información salió de Carlos Rilova). En la zona que rodea el palacete se ven bastantes pavos reales, a los que se puede uno acercar sin mucho problema. En definitiva, un parque de estilo inglés con mucha historia y muy interesante para disfrutar, y si además disfrutas de un paseo cómo los de la época, en un domingo para hacer negocios, disfrutar del clima y lucirse un poco, aún mejor. En cuanto a la recreación y la historia del fin de semana lo mejor es remitiros al blog de Carlos Rilova y la entrada sobre ello: http://blogs.diariovasco.com/correo-historia/2016/07/04/historia-ferrocarriles-y-autoconciencia-1869-2016/.

Visita: Julio 2016

 Mis imágenes: Dentro del Álbum España - Recreaciones País Vasco (Facebook album)

miércoles, julio 13, 2016

Recreación en Iraeta - España

Recreación civil en Iraeta

De Azpeitia regresamos a Iraeta donde descubrimos que ya no llovía, en el campo de maquetas de Iraeta procedimos a realizar un picnic de época, solo estábamos nosotros en el lugar y el paisaje acompañaba para realizar un picnic idílico: montañas verdes a nuestro alrededores, césped cubierto de florecillas blancas. Descargamos las cestas con la comida: jamón, queso, cerezas cogidas del árbol de uno de los recreadores, copas de cristal y tazas de porcelana para el vino, el agua y el té, y el delicioso pastel vasco. Hay que reconocer que tanto la compañía como el lugar hicieron del picnic una maravilla pero en esa época las mujeres debían tener muy complicado poder sentarse en el suelo, aunque en los libros o en las imágenes nos parezca algo tan sencillo con la ropa de la época no lo es. Por la tarde llegaron modelistas de toda España para poner en marcha sus trenes a escala en el circuito de Iraeta, donde por cierto, era nuestro picnic. Me monté en uno de los trenes a escala, antes pasando por la taquilla para hacerme con uno de los billetes de época, y, aunque la ropa de época no ayuda, es muy divertido. El público que montaba en los diversos modelos de trenes a escala, circulaba a nuestro alrededor mientras nosotros pasábamos del picnic a la lectura de poemas de Edgar Allan Poe sentados sobre las mantas. En uno de los momentos los caballeros discutieron, se lanzaron los guantes a la cara y acabaron cogiendo las espadas para batirse en duelo a primera sangre, las damas horrorizadas vimos como el tranquilo picnic se estropeaba mientras los espectadores circulaban en sus trenes a escala y alentaban a uno u otro. Tras la primera sangre, apenas un rasguño en la mano, el honor quedó saldado y procedimos a golpear el clavo de oro que unía la costa este con la oeste, representando (a escala) la fotografía y el momento de esa unión, que se conmemoró clavando el elemento representativo: el clavo de oro (y así dar por inaugurada la nueva zona del circuito de trenes a escala de Iraeta). Para hacerlo más interesante los recreadores quedaron en fallar los dos primeros intentos de clavarlo con el mazo, pero los presentes no lo sabían y fue muy divertido ver la reacción de los mismos. Una tarde muy entretenida con gente majísima, y una interesante afición la de los trenes a escala. Espero verla alguna vez más.

Visita: Julio 2016

 Mis imágenes: Dentro del Álbum España - Recreaciones País Vasco (Facebook album)

Fotografía de entrada: Koldo.

martes, julio 12, 2016

Recreación en ferrocarril de Azpeitia 1840-1860 - España

Recreación en ferrocarril en Azpeitia 1840 - 1860

Amaneció con lluvia. En el tiempo habían pronosticado sol viernes, lluvia el sábado y sol el domingo, y se cumplió, para no dejar mal a los de las predicciones meteorológicas, el sábado llovió. Aún así me vestí de época de 1840 para coger el cercanías para ir de San Sebastián a Andoain donde un compañero de Recreación me recogería para ir a Iraeta, donde nos íbamos a reunir todos los recreadores. Cuando llegué a Andoain seguía lloviendo con fuerza y continuadamente, y aunque el compañero tuvo buena intención quiso enseñarme el paisaje del interior de Guipúzcoa y lo que obtuvo de mí fue un ¿qué paisaje? porque solo se veía niebla y más niebla, por lo que paisaje poco podía ver. Llegamos a Iraeta y el bar estaba cerrado, y seguía lloviendo, afortunadamente la iglesia, con pórtico cubierto en su entrada estaba frente al bar así que nos refugiamos de la lluvia, cuando todos los recreadores estábamos presentes y vimos que el día no tenía intenciones de parar de llover nos acercamos hasta Azpeitia. En Azpeitia no llovía y ahí se encuentra el museo del ferrocarril, un lugar muy recomendable para visitar. Con la entrada te dan un ticket duro de los “de antes” y que hay que guardar para montar en el tren a vapor que hace un paseo de cinco kilómetros. Aprovechando que había tiempo visitamos el museo, que es un poco como el de trenes de Hoorn en Holanda, solo que algo más pequeño. En el museo hay varias locomotoras y vagones de diversas épocas, y cuando entrabamos al hangar donde hay más vagones y otros vehículos como trolebuses y tranvías una pareja japonesa nos vio y estuvieron encantados de hacerse fotografías con nosotros. Algunos de los pequeños también se fijaron y luego vimos a algunos de los visitantes del museo en la recreación de Iraeta. Hay una guía que va enseñando el museo, pero como llegamos algo más tarde nos perdimos sus explicaciones, excepto aquella en la que presentaba el tranvía de Zaragoza, que está ahí y funciona, y todos se subieron en el tranvía para ir hasta donde estaba parado el tren a vapor, luego descubrí que mi abuelo fue conductor de tranvía en Zaragoza. Nosotros fuimos andando hasta el tren a vapor porque como habíamos llegado más tarde nos faltaba de ver la sala de las máquinas donde se conservan las antiguas máquinas para reparar los trenes antiguos. Tras la interesante visita al museo nos acercamos hasta el tren a vapor para poder empezar nuestro viaje al pasado. Subimos a los vagones, las damas con ayuda de los caballeros puesto que la ropa de aquella época y las escaleras de los vagones no tenían la comodidad de hoy en día. Fuimos pasando por diversos vagones hasta encontrar unos asientos de madera libres, y esperamos ansioso el comienzo del viaje. El silbato del tren pita y comienza el recorrido, vemos pasar por la ventana los árboles y las montañas verdes, el precioso paisaje del país vasco, y abrimos las ventanas para sentir el aire correr y ver como entramos en un túnel, la cesta de viaje permanece sobre mis rodillas mientras disfruto del paisaje mientras el caballero de enfrente enciende su puro. Sin apenas darnos cuenta llegamos a la estación donde el tren para y el revisor nos informa que van a proceder a cambiar la locomotora, colocándose esta en la parte frontal. La mayor parte de los pasajeros bajamos para presenciar este evento y ver cómo cabalga sobre los raíles de hierro la locomotora solitaria, sin vagones y echando humo mientras suena el silbato. Tras unas conversaciones de los caballeros con los maquinistas volvemos a nuestros vagones para comenzar el viaje de regreso. Parte del camino pasa junto a la carretera y los coches nos saludan, salimos al descansillo que une los vagones y vivimos la velocidad del tren a vapor, sentada en los vagones parece que va lento pero una vez fuera hay que sujetarse los sombreros para que no vuelen, o sujetarse a la barandilla para no caerse. El revisor pasa para marcar los billetes del tren y atravesamos un túnel. Atravesar un túnel fuera de los vagones en un tren de vapor te ahoga con el humo del vapor que inunda el túnel, hay que experimentarlo para poder llegar a pensar en algo tan lógico como esto. Finalmente llegamos de nuevo a Azpeitia y celebramos la aventura en tren a vapor con una fotografía de grupo, puedo decir que a veces lo mejor del viaje no son el lugar o la época sino la buena compañía.

Visita: Julio 2016

 Mis imágenes: Dentro del Álbum España - Recreaciones País Vasco (Facebook album)

Fotografía de entrada: Julia Rodriguez.

lunes, julio 11, 2016

San Sebastian - España

San Sebastian

Han pasado ya varios años desde la última vez que estuve en San Sebastián, pero aún recuerdo la playa de la concha en un día gris. Y por supuesto, recuerdo que no subimos al monte Urgull. Mi objetivo del viaje era hacer ejercicio disfrutando de la ciudad. Lo de disfrutar de la ciudad es habitual en mí, lo de hacer ejercicio es porque Zaragoza es plana y planeamos ir de viaje a Noruega en septiembre y subir el “pulpito”, y sé por experiencia tras subir el WaynaPichu, que necesito hacer algo de ejercicio que suponga subir escaleras o cuestas, para no agotarme en el transcurso. Se podría decir que San Sebastián tiene tres montes, el Urguell, donde está el castillo, la isla del centro y el monte Igueldo. Como de costumbre decidí aprovechar todo el día, me alojaba cerca de la estación por lo que empecé mi recorrido por la ciudad en el puente de Maria Cristina, el más lujosamente adornado con sus torres con caballos, barcas y demás detalles arquitectónicos. De aquí llegué a la catedral del buen pastor, donde comenzaría mi recorrido turístico, fui pasando por la Diputación, que tiene en el centro de la plaza con parque botánico un interesante medido de temperatura, y de ahí hasta el ayuntamiento donde la playa de la concha da acceso al casco viejo y el puerto. Cerca del casino paré a desayunar, como casi todo el mundo sabe no son muy de viajes culinarios, la gastronomía y yo somos poco afines, pero en el norte se come muy bien, asi que disfrute del desayuno y de la comida en el puerto. Tras el desayuno comencé a recorrer el casco histórico pasando por la iglesia de san Vicente, el museo de San Telmo, la iglesia de Santa María, la plaza de la Constitución, ... callejeando por el casco histórico (y sus estrechísimas calles) descubrí una placa con la interesante historia del asedio de la ciudad durante la guerra de la independencia, lo napoleónico me persigue. Junto a la iglesia de Santa María hay un cartel que indica la subida al castillo, desde ahí comencé mi subida al monte Urgull. Encontré a la primera la subida al castillo por el camino más corto, aunque por el afán de hacer ejercicio luego me recorrí (arriba y abajo) muchos de los otros caminos que existen. Si se quiere subir directamente al castillo hay que seguir el camino hacia el castillo que empieza en la iglesia de santa María, tras el primer tramo hay dos bifurcaciones, hay que seguir hacia arriba, y aquí nos encontramos con el baluarte mirador. Un precioso baluarte que recorrer y desde donde poder tener unas vistas del mar y del museo de San Telmo y el paseo nuevo. Desde aquí hay dos caminos, hacia el baluarte de las damas y el otro que va subiendo, hay que seguir el que sube y es contrario al baluarte de las damas, y este te lleva directo al castillo. Aunque he dicho que sube en realidad el otro camino comienza a ser un laberinto de subidas y bajadas y más subidas, con lo que acaba alargándose la cosa mucho más. Lo primero fue subir hasta el castillo, por el camino al castillo uno se puede parar en visitar varios de los baluartes que existen, y disfrutar del paisaje. Una vez llegados al castillo en el centro de las murallas está el edificio de acceso gratuito con un museo sobre la ciudad de San Sebastián, muy interesante, y también unas escaleras que permiten subir hasta la escultura que preside la cima del monte, y el punto más alto. La subida merece la pena porque tiene una vista impresionante de la concha y del casco viejo. No es tan elevada como la del monte Igueldo pero permite ver con más detalle lo que es todo el aspecto de la ciudad por lo que no es de extrañar que fuera refugio en la guerra napoleónica. Es un lugar muy recomendable y no muy visitado. Casi todos los que estaban ahí hablaban inglés, francés, alemán…para turistas de fuera. Tras varios caminos recorridos y baluarte visitados, con sus respectivos miradores, bajé hasta la unión del paseo nuevo y el puerto para volver a subir el monte y dirigirme hacia el cementerio inglés. El lugar está bastante abandonado, no había nadie y daba hasta algo de miedo meterse en la espesura del lugar para ver las tumbas, hasta caminar atravesando las verjas abiertas sobre las hojas secas daban la impresión de abandono. Pero hay mucha historia si te paras a leer los carteles. Tras ver el cementerio inglés bajé hasta el puerto y el museo nabal. Después de comer caminé por la playa de la Concha mientras la gente disfrutaba del sol y de los baños (lo del sol es relativo; hacia sol pero estaba nublado, aunque hacía tiempo que no se me ponían las orejas rojas). Por mi paseo por la Concha llegué al antiguo balneario de La Perla, y de aquí al Palacio de Miramar, el jardín está decorado con interesantes y modernas esculturas, pero es mucho más bonito las fabulosas vistas que se tienen desde el palacio. De aquí continúe hasta llegar al monte Igueldo para tomar el funicular y subir hasta arriba, donde tener una vista magnifica de toda la ciudad de San Sebastián y todos los lugares a su alrededor. Una vez abajo pensaba continuar para ver el peine del viento pero el camino para llegar a la escultura estaba cerrado por obras en adecuar la montaña para evitar desprendimientos. De regreso decidí seguir caminando para recorrer el puente de Santa Catalina, ver el teatro, el puente de Zurriola y la Kursal, y tomar el paseo del norte que estaba muy frecuentado por paseantes y ciclistas. San Sebastián en verdad es muy bonito, aunque en un día se puede ver casi todo.

Visita: Julio 2016

 Mis imágenes: Dentro del álbum España I (pagina de facebook)

viernes, junio 17, 2016

Vitoria - España

Vitoria

Tras pasar el día de recreación decidí aprovechar el domingo para escaquearme de la batalla y visitar la ciudad de vitoria, en todo este tiempo solo había estado de pasada y tomé la decisión al poco de regresar de Italia. Busque para reservar una visita a la catedral vieja, la más antigua y que está en obras desde hace años, y quedaba una plaza libre para el primer turno de visitas guiadas, así que fue como cosa del destino determinar que el domingo tocaba visita turística a la ciudad. Todo el recorrido del domingo lo haría a pie dado que casi todos los lugares están muy concentrados en el casco histórico y el hotel donde me alejaba estaba apenas unos minutos del centro. Comencé el recorrido caminando hasta la plaza de España y de ahí cruzando la plaza que es cuadrangular y rodeada de edificios llegué a la plaza de la virgen blanca, donde se encuentra el famoso cartel vegetal de Vitoria Gasteiz. Realmente acercarme a la plaza de la Virgen Blanca fue un capricho porque el recorrido dejaba esa parte para el final. Regrese por la plaza de Espala a la calle por donde había entrado, para pasar junto a la balconada de Los Arquillos, y subir por la calle hasta la casa del cordón, donde lo más llamativo es su antiguo torreón. Sigo por la calle que a cada rincón muestra una casa interesante por ver hasta que llego a la plaza de la Bullería, aquí puedo encontrar la catedral, una serie de “esculturas” modernas, una casa estilo palacio que es el museo de arqueología, El Portalón que es una antigua posada de la época medieval, y el torreón de los Anda con otra antigua casa de otro estilo al lado. Digamos que esta plaza está llena de edificios de diversos estilos y épocas, un rincón poco concurrido pero muy interesante y la entrada para la visita de la catedral de Santa María. Como todavía tenía mucho tiempo seguí por otra calle para llegar al Palacio de Escoriaza y Esquivel donde una serie de escaleras mecánicas bajaban varias calles hasta otra iglesia, aquí tomé las escaleras para ir a desayunar y regresar para ver la catedral a la hora de la visita. La visita a la catedral no es barata, pero siendo el note de España tampoco puedo decir que sea cara. En principio el recorrido es de una hora, nosotros estuvimos una hora y cinco minutos y se me hizo como diez minutos, el lugar están interesante que una hora sea hace corta. Es más, iba corriendo tras la guía porque iba rapidísimo y no daba tiempo para pararse a ver los detalles. Demasiada catedral para solo una hora de visita. No todo el mundo que tenía reservado se presentó a la visita, una lástima porque vale la pena. Empezamos con un video sobre la obra de la catedral y lo que se ha ido descubriendo sobre la ciudad a través de sus obras. La catedral se cerró porque estaba a punto de derrumbarse porque con las obras que hicieron a lo largo de los años en vez de arreglarla se estropeó más. Aquí nos ponemos los cascos de obra para evitar accidentes y empezamos la visita por la base de la catedral, por debajo de los suelos de la misma donde encontraron donde estaba la antigua ermita antes de la catedral y donde se puede ver el deterioro que hubo. Aquí planean poner un museo, y pudimos ver algunas miniaturas ya construidas para tal efecto. De aquí abajo pasamos a subir a la planta principal de la catedral donde se pueden ver todavía grietas en los muros pero ya sin andamios se ven los detalles de la catedral. Tras ver la planta subimos a recorrer el exterior de la catedral, todavía en obras, con una increíble vista de los montes cubiertos de nieve y verde y que eran la parte de la catedral que servía de muralla protectora de la ciudad. De aquí entramos a recorrer una parte del camino de ronda, este se construyó de forma decorativa por lo que es algo estrecho, solo cabe una persona, pero por lo general el camino de ronda era para que los peregrinos escucharan misa. No es habitual el poder recorrer esta zona de las catedrales que lo tienen así que fue una pena que fuéramos tan rápido, pero tiene una perspectiva y vista diferente. Por aquí pasamos por túneles estrechos y escaleras de caracol para llegar a donde se encuentra el órgano, frente al altar, y de aquí salimos hacia el pórtico de la catedral, con tras entrada de las cuales la central es la que más policromía conserva. Para no hacer una entrada monotemática de la catedral pasaré al siguiente paso. Salimos de la catedral directamente a la plaza de San Macos donde abandoné el grupo y continúe el camino para pasar por las murallas, el centro cultural y llegué a los lienzos de las murallas, que con el soleado día que hacía dejaban una imagen de postal. De aquí se llega a la iglesia de San Vicente, al palacio de Villa Suso y al mirador de la ciudad donde se puede ver la catedral nueva y las montañas. Cerca está la iglesia de San Miguel, y al monumento del Celedón, personaje que da inicio a las fiestas de Vitoria, y de aquí a la plaza de la Virgen Blanca. Dejé la plaza de la virgen Blanca para tomar la calle de la correría hasta el cantón de la carnicería para disfrutar de las casas de las calles hasta bajar por la calle de la herrería, pasar por la Iglesia de San Pedro y seguir hasta volver a la plaza de la Virgen Blanca donde continuar el camino hasta la Plaza de los fueros y la catedral nueva, es interesante pero por dentro no tiene nada que mejore a la catedral vieja excepto más amplitud. Como era el Corpus había procesión así que continúe el camino para volver al hotel, donde cruzaré las vías para ir la zona de los museos, llena de antiguas casas palaciegas donde visité el museo de bellas artes (antiguo palacio y desde el 18 de mayo gratuito) y el museo de la armería, pequeño pero muy interesante. El día anterior, durante la recreación, los vi de pasada y supe que si tenía tiempo tenía que verlos con tranquilidad. La recreación de la batalla fue en la Campa de Olarizu por lo que para haber ido de recreación pude ver bastante de la ciudad. Y recomiendo ver la catedral vieja, aunque esté en obras. El regreso lo hice en tren, cuya estación está muy céntrica. Ya sabéis que disfruto de los viajes en tren y aunque el regional tarda más que el autobús es mucho más cómodo y disfruté de los paisajes del país vasco y navarra hasta llegar a Zaragoza.

Visita: Mayo 2016

 Mis imágenes: Dentro del Álbum España I (Página del Facebook)

jueves, junio 16, 2016

Recreación Batalla y té en Vitoria - España

Recreación Batalla de Vitoria & Picnic y té en 1813

La recreación y el campamento de la batalla de Vitoria era en las campas de Olarizu, como no soy de Vitoria pensaba que el parque sería más pequeño y en cambio es bastante grande, recorrí como la mitad del parque hasta que llegué a las campas, aún hoy no estoy segura si las campas era donde fue la batalla y el campamento, u ocupaba más espacio. De cualquier manera, cando llegué al campamento pensaba que me había equivocado y estuve dando vueltas buscando otro campamento porque el que había era muy pequeño, me temo que comparado con los campamentos de Waterloo otros campamentos parecen pequeños. Lo que sí cabe resaltar es el lugar donde fue la batalla y el campamento un lugar precioso y perfecto, todo rodeado de árboles, verde, monte, cielo y ningún edificio moderno a la vista, lo que ayuda a localizar el lugar como en la época napoleónica, un campamento más real. Aunque las predicciones eran de lluvia hizo una mañana soleada por lo que esperaba que hubiera más publico visitando el campamento, cuando iba de camino hacía allí, a través de tanto verde del parque toda la gente que paseaba, andaba y corría por ahí me preguntó sobre el evento, porque aunque eran de Vitoria no lo sabían. En principio iba a ir a una conferencia en el museo de la armería sobre el baúl de té que regaló Wellington al general Álava y luego ir al picnic con té que se haría en el museo de bellas artes, justo enfrente. Conocí a Julie, una australiana que estaba de vacaciones con su marido y que son recreadores así que aprovecharon para estar en el campamento de recreación, y ya que el marido dejaba el campamento para desfilar por la ciudad de Vitoria la mujer se venía al picnic. Para no dejarla sola ni hacerla andar todo el camino hasta el museo esperamos a quien nos llevaba en coche, asi que con mucho gusto me quedé en el campamento haciendo compañía a Julie mientras las dos esperábamos para que nos llevaran al té. Debido a ello pude ver que cuanta más gente se acercó por la mañana fue cuando ya no quedaba casi nadie, así que fuimos las más fotografiadas de esa mañana, todos preguntaban al respecto y un fotógrafo incluso comentó que según el horario que había recibido esperaba verlos ahí, pero le comenté que estaban todos en el desfile por la ciudad. Por fin fuimos al picnic acompañados de otras dos personas más, reflejando cada uno un estilo diferente de la época. Llegamos hacia el final de la conferencia, a mi me hubiera gustado verla entera, pero no pudo ser. Y Julie la australiana me comentó que las imágenes eran muy útiles porque podía leer un poco y así enterarse de algo. Y por fin, tras la conferencia, fuimos al picnic, solo que por algún motivo no se hizo en el jardín, sino que se subió al palacio, que es un lugar precioso para hacerse fotografías, y donde pudimos comer algunas galletas de té, pero nada de la recreación que esperaba. Luego, a última hora y deprisa y corriendo tomamos un “picnic” en el jardín del palacio-museo de bellas artes. El lugar era perfecto, pero tal vez si se quería hacer una recreación hubiera que haber dado más información a los recreadores, porque en mi opinión fue un poco caótico. Luego regresamos al campamento para comer y esperar a lucirnos hasta la batalla. Tuvimos suerte de que lloviera en un interludio entre la comida y la hora de las muestras de caballería, duelo, y vida en el campamento, por lo que estuvimos bajo las carpas de las tiendas a cubierto de la lluvia. Luego volvió a salir el sol y vino la gente a ver la batalla, nosotros, los civiles, nos refugiamos tras un árbol y tuvimos una buena vista de la batalla. Estuvo muy bien, la única pega que no se escuchaba al comentarista, para lo que se le oía mejor que no hubiera habido. en fin, que me gustó mucho y lo vi bastante bien, aunque alguien me dijo que era muy positiva, pero no es así, comparándolo con otras lo vi bien. puede que no hubiera una gran cantidad de espectadores como en Waterloo pero teniendo en cuenta que no había mucha promoción lo vi bastante bien. Las reconstrucciones más grandes que he visto por España por ahora han sido en Aragón.

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miércoles, junio 15, 2016

Gladiadores Zaragoza - España

Gladiadores en Zaragoza

La asociación Ludus Augusta volvía presentar la historia de los gladiadores romanos en el teatro romano de Zaragoza de forma gratuita, y dado que el año pasado no pude ir este, aproveche que el mes de mayo para asistir al evento. Durante el bimilenario de Augusto había asistido a un espectáculo de gladiadores en el parque Macanaz, junto al Ebro, con los gladiadores sobre la arena. En este caso el espectáculo era en el teatro romano, el problema es que por motivos de conservación histórica el espectáculo fue en la tarea de madera moderna colocada sobre el suelo del teatro. Por supuesto esto quita parte del encanto pero tuve la suerte de colocarme tras los recreadores para así ver los combates. El evento estuvo bien, pero en mi opinión había demasiada explicación histórica para la cantidad de niños pequeños que había ido. Todo el mundo sabe que los pequeños no mantienen la atención mucho tiempo a una ingente cantidad de explicaciones histórica, un poco más mayores sí que lo hacían, pero los más pequeños no. En su ventaja tengo que decir que explicaron y mostraron mucho más que los del bimilenario. Por ejemplo hubo un desfile de la diosa romana y las vestales que estaban presentes en el cuidado de la llama de Roma e importantes en los combates. También había mujeres romanas y explicaron varios casos en los que los gladiadores eran la atracción de estas mujeres nobles y ricas, mostrando como estas los observaban y tocaban divirtiéndose sabiendo que posiblemente uno de ellos acabaría muerto tras los combates. Hasta la historia de algunas mujeres nobles romanas que escaparon con un gladiador como amante dejando a su marido noble. Durante el combate tanto los hombres como las mujeres vestidos de romanos apoyaban a su gladiador favorito. También teníamos al juez que vigilaba los combates, que en plena acción era muy parecido al árbitro de los combates de boxeo. Nos mostraron los diversos gladiadores y en los combates vimos sus diferentes formas de pelear, pero también vimos mujeres gladiadoras. Al parecer también existían pero consideraban a las mujeres más débiles, por lo que el combate era de dos mujeres contra un hombre. También nos mostraron la lucha entre varios gladiadores a la vez, y una vez perdido el combate como la figura de un personaje con una máscara (no recuerdo el nombre) se aseguraba que estaba muerto golpeando con un mazo su cabeza. Es interesante pero no te hace sentir que estas en otra época, tal vez por la cantidad de explicación histórica antes y después de los actos.
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martes, junio 14, 2016

Tiger Meet Zaragoza - España

Tiger meet Zaragoza

Solo unos días después de dejar atrás la toscana italiana y la época napoleónica era la Tiger Meet en Zaragoza. Me enteré que la Tiger Meet, un encuentro que se realiza cada año en alguna parte del mundo (el año pasado fue en Konya-Turquía), iba a ser en Zaragoza este año, siendo el Ala 15 lo anfitriones del evento. De esto me enteré por un recreador de Tarifa y así me apunte al Spott Day, pero al final debido al trabajo no pude ir, aunque por mi amiga me enteré que hubo un atasco impresionante para poder ir (y eso que había que inscribirse con mínimo un mes de antelación y pagar para poder asistir). El día siguiente, aprovechando que era un día de puertas abiertas y demostración gratuita, y gracias a una amiga que quiso ir y cuyo novio se ofreció para llevarnos (un sábado a las siete de la mañana) pude hacer un viaje a la base área de Zaragoza, que pese a vivir en Zaragoza nunca había visitado. Siempre hay viajes cerca de casa que uno puede hacer si se le presenta el momento oportuno. Todo el mundo en Zaragoza sabe que la base área era la base norteamericana, todavía hay gente que recuerda la ciudad como era con los norteamericanos, con su bolera y sus costumbres. Hasta el inventor de la fregona lo hizo trabajando en la base de Zaragoza cuando era de los norteamericanos. El ala 15 se crea en el 85 con los cuatro primeros EF-18 llegados directamente desde EE.UU., siendo Zaragoza la primera base española en tenerlo. En el 92 las fuerzas aéreas de los Estados Unidos establecidas en la Base con motivo del Tratado de Amistad y Cooperación, abandonan sus instalaciones y el Ejército del Aire Español se hace cargo de las mismas, toda una herencia. No eran ni las ocho de la mañana y ya había fila para entrar a la base, lento pero sin parar conseguimos llegar, aparcar y bajar. El novio de mi amiga no iba a quedarse y por poco no consigue salir dado que, y es normal, había mucha seguridad. Cuando llegamos había, o parecía, muchos coches aparcados, pero no cubrían ni una quinta parte de lo que vimos a la salida. Antes de las acrobacias aéreas se podían ver los aviones que estaban en exposición, como era la Tiger Meet había aviones de diversos lugares del mundo; Estados Unidos, Francia, Bélgica, Alemania, … Y se podía entrar en la bodega de carga y la cabina de uno de los grandes. Los otros aviones, al igual que los helicópteros, tenían algún tigre, ya fuera en el ala, o un peluche en la cabina, o unas rayas de tigre en el depósito de gasolina (lo sé por el recreador de Tarifa, que sabe de aviones, yo no sé nada). También estaban las tiendas de la jornada de puertas abiertas de la base área, con la unidad de emergencia móvil, el helicóptero de la policía, una muestra de los equipos de la torre de control aérea, etc. Tras dar un par de vueltas al final nos colocamos junto a los fotógrafos extranjeros. Aunque sean extranjeros los fotógrafos saben cuál es el mejor sitio donde colocarse, el único problema fue que hacía un día soleado, y con el cierzo (viento) que hacía también era un día muy despejado, y a esa hora, según donde se realizaran las acrobacias, el sol te cegaba. Aun así vimos bastante bien, primero tuvimos un espectáculo de la patrulla acrobática de paracaidismo del ala 15, fue lo más colorido, después vino la demostración aérea de un F-18, luego vino la demostración de los helicópteros, me quedé con la imagen del quijote yendo sobre los molinos (uno de los movimientos mostrados en la demostración aérea) y finalmente tuvimos una demostración sin megafonía de un F-16 belga que fue el más espectacular de todos, realmente fue alucinante todo lo que se puede hacer en el aire. Tal vez fuera que el sol ya no estaba tan alto y por tanto se veía con más claridad, pero fue el que más nos gustó. Aunque según había leído en los comentarios del spotter day la patrulla águila nunca decepcionaba, tras el descanso para comer a la una decidimos marcharnos. En principio el novio de mi amiga iba a venir a buscarnos peor había tal retención en la carretera que era imposible. Afortunadamente un amigo estaba con su novia y podía llevarnos a las dos en su coche, así que tuve la suerte de conseguir salir de ahí (no sé qué hubiéramos hecho) y además tanto él como ella eran majísimos. Cuando nos íbamos todavía había gente que llegaba, había una fila kilométricamente parada para poder entrar a la base aérea. Está claro que para asistir a este tipo de eventos gratuitos hay que madrugar. Solo para conseguir salir tuvimos que hacer varios rodeos por la base área dado que había tal atasco que tuvieron que generar varios rodeos para hacer tiempo y que los coche se movieran algo en vez de estar horas parados. Es increíble al cantidad de coches y autobuses que a esa hora seguían llegando, había gente que hasta había dejado los coches en la carretera e iba andando con los críos hacía las puertas de la base aérea. Lo siento por el espectáculo de la patrulla águila pero fue una suerte salir a esa hora o a las nueve de la noche todavía estaríamos haciendo fila por salir.
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lunes, junio 13, 2016

Barga - Italia

Barga

Tras Bagno di Lucca nos dirigimos a Barga, más concretamente nos dirigimos hacia un restaurante en lo alto de una de las montañas que nos rodeaban para comer y tener unas fabulosas vistas de Barga, que como Bagno di Lucca estaba construida en una montaña, con sus casias elevándose y rodeando, en lo más alto, la iglesia con su campanario. Y a su alrededor más montañas rodeadas de viñedos, cosa no sorprendente dado que Barga está situada en la colina de Remeggio entre Luccay la Garfagnana, pura toscana italiana, colinas, caminos y viñedos. Aunque antes de llegar a ese restaurante tuvimos que parar en un cruce para esperar al mini-autobús del lugar, dado que el camino sinuoso para subir a lo alto de la colina era demasiado estrecho para un autobús normal. En ese cruce había una antigua escultura de una virgen con un niño, del estilo que se encuentra haciendo el camino de Santiago, bajo ella las señalizaciones en dirección a Barga. Tuvimos la suerte de que la lluvia de la tormenta que nos perseguía desde Bagno di Lucca descargara toda su agua mientras estábamos en el autobús y durante la comida, una comida fabulosa y con unas ingentes cantidades. Tras la comida nos dirigimos hacia la localidad de Burga, No muy lejos de esta localidad, en una aldea llamada Castelvecchio el poeta italiano Pascoli tenía una casa, en un inicio íbamos a verla esta casa, que aún conserva el mobiliario, la biblioteca y los manuscritos del poeta, pero estuvimos todo el día yendo con retraso; salimos tarde, llegamos a comer pasadas las tres de la tarde, en fin, casi ni llegamos a ver Barga donde teníamos una representación en el teatro de la localidad, al final tuvimos una cortita. Como decía llegamos tarde a Barga, el autobús nos paró en la perta real, donde nos recibieron con aplausos. La entrada a la ciudad, en parte amurallada, por la puerta real nos ofrece una idea del tipo de ciudad medieval italiana que visitar. El edificio más importante de Barga es la catedral que desde el castillo domina la ciudad y las colinas y que tan bien vimos desde el mirador del restaurante en la colina vecina, cuando la lluvia dio paso a una agradable tarde en la toscana. Desgraciadamente como íbamos con retraso no pudimos subir hasta lo alto de la ciudad a ver la catedral, ni pasear tranquilamente por sus calles, aunque de camino de la puerta real hasta el teatro dei differenti de Barga pudimos pasar por iglesias y casitas de estilo antiguo. Llegamos al teatro de Barga para entrar y recibir la información histórica del lugar como introducción antes del espectáculo, un dúo de Don Giovanni, con acompañamiento al arpa y dos sopranos, a ella ya la había escuchado en Elba y es fabulosa y el pequeño hijo de mi amiga se quedó prendado, no apartaba la vista del escenario, ni siquiera para comer, estaba todo callado y concentrado en la música. Luego tuvimos al violinista, nuestro Paganini particular, y de nuevo otro dúo para finalmente acabar. Una verdadera pena ir tan cortos de tiempo porque disfrute mucho más de esta representación desde nuestro palco, con vista al escenario, a los otros palcos con todos vestidos de época, disfrutando de la música y del encanto histórico del lugar. Nos marchamos de Barga de regreso a Lucca, disfrutando de las vistas de la toscana y de los gorgoritos del pequeño de mi amiga, que parecía que le había gustado tanto la música que ahora la cantaba. Pero ese no fue el único descubrimiento del día, en esta excursión descubrí que los ridículos son ridículamente pequeños y que el abanico, los guantes, y el resto de cosas, no conseguían entrar en el bolso. Menos mal que hacía mucho calor y el abanico estaba siempre fuera del ridículo y en uso.

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domingo, junio 12, 2016

Bagno di Lucca - Italia

Bagno di Lucca 

Tras pasar la noche despiertas hablando sobre la fiesta y reconociéndolo, criticando, madrugamos de nuevo para disfrutar de un día de turismo al estilo napoleónico. Llegamos puntuales a la puerta de San Pedro, rodeada de flores y murallas, donde llegarían los autobuses para ir de viaje por la toscana. Nuestra primera parada fue el puente del diablo o de Santa Magdalena. El camino hasta ahí fue atravesando verdes montañas y ríos, por lo que no fue ninguna sorpresa encontrar un puente de piedra, de arco perfecto sobre las aguas verdosas que atravesaban el pueblo, con casitas de piedra sobre la montaña a cada lado del puente. El mirador del puente se encuentra a la sombra, por lo que desde ahí se puede disfrutar de una preciosa vista de postal, porque el puente se refleja en el río. Como todo puente antiguo hay una leyenda a su alrededor:”El constructor del puente se dio cuenta de que nunca podría terminar la construcción en el tiempo asignado. Teniendo un miedo terrible de las consecuencias que este retraso podría tener en su honor y en su familia, decidió llamar al diablo para finalizar el trabajo más rápido. El diablo lo ayudaría con una condición: "la primera alma que cruzara el puente sería para él." El constructor y el diablo entraron en este acuerdo y el puente se terminó en una noche. Pero el constructor tenía remordimientos, así que negaba el acceso al puente a los habitantes del pueblo y se fue a confesarse a la iglesia de su aldea. El obispo le dijo que tenía que irse a casa y dejar a la primera alma cruzar el puente. Cuando esto paso, el diablo apareció a por lo que le correspondía y se encontró cara a cara con un cerdo. Atrapado por su propia trampa, el diablo se vio obligado a atenerse en su acuerdo”. Después de una breve parada en el puente nos dirigimos al centro del pueblo en autobús donde paramos frente al casino de Bagno di Lucca. Ahí nos estaba esperando el alcalde de la localidad, con la televisión para enseñarnos la localidad. El pueblo está todo en la montaña y hay que ir subiendo y subiendo para ver los diversos rincones hermosos del lugar. Eso es bastante incomodo con ropa napoleónica, afortunadamente estrenaba botines para hacer más cómodo el camino por las calles y cuestas empedradas. Comenzamos visitando el teatro de la localidad, nos sentamos para disfrutar de una breve explicación histórica pro parte del alcalde y admiramos el pequeño teatro de la época en la que la localidad era visitada por los famosos de la época, empezando por Elisa Bonaparte. Tras salir del teatro comenzamos nuestro recorrido visitando las diversas casas y mansiones del lugar, una zona encantadora. Tras ver alguna casa por fuera paramos junto a la entrada a los baños donde el alcalde nuevamente nos dio otra explicación sobre el lugar y entramos a ver los baños. Desde Bath no había visitado unos baños termales antiguos, y me gustó mucho ver las bañeras grandes y al estilo clásico, las salas redondeadas donde alejarse del calor del sol de la toscana, claro que solo nos alejamos del calor nosotros porque cuando tomaban los baños aquí eran aguas termales y por tanto no frías. Tras los baños procedimos a visitar por dentro dos casas que fueron alojamientos de antiguos personajes famosos que estuvieron ahí (Pagannini, Puccini, la reina Margarita, dumas, Byron…) la casa más bonita era la de Byron, no porque por su interior o exterior fuera espectacular, sino porque estaba en un rincón encantador, el parte superior del pueblo había que subir bastante para llegar a ella, pero al llegar tras estrechas calles te sorprendía un hermoso jardín lleno de flores, con preciosos rincones con fuentes y árboles. El lugar era de ensueño, y nuestro camino pro el pueblo (ya en descenso) nos permitió tener una vista maravillosa de las montañas rodeando el pueblo y las casitas y los campanarios a nuestros pies. Me he dado cuenta en mis viajes que Byron viaja ba mucho porque su estancia me la he encontrado en varios países. Antes de salir hacia Barga tuvimos tiempo libre para tomar algo, más concretamente algo fresco que nos aliviara el calor. Hacia dos noches descubrí que la ropa de la época napoleónica no estaba preparada para la lluvia, este día descubrí que la ropa napoleónica para pasear de día no está hecha para el sol de la toscana. De la toscana me quedé con que Bagno di Lucca es un pueblo precioso con mucha historia, y que me gustaría poder volver a verlo con una calzado y ropa más apropiados para el turismo.

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sábado, junio 11, 2016

Palacio Ducale, Lucca - Italia

Recepción de la Corte y Baile en el Palacio Ducale de Lucca

Nos preparamos para la recepción y el baile en el palacio ducal de Lucca en honor de Elisa Bonaparte. Es curioso cómo se puede imaginar que la ropa de la época napoleónica es todo igual pero cada una de nosotros lleva un estilo diferente; una llevaba un vestido fantasía oriental con turbante, media luna, velo y cola de blanco con dorado, otra llevaba un vestido blanco sin cola con lazo azul según la moda “a la victim” y camafeo con tiara de hojas de estilo griego, otra un vestido largo de color azul y turbante con pluma de pavo real, y por último yo con un vestido de 1814 de rosa y blanco con puntilla y flores en el cabello. Diferentes estilos y todos aceptables dentro del periodo del evento. Dejamos a la ama de cría y al niño en el palacio-apartamento- dado que no estaba en las mejores condiciones y marchamos pronto al baile, en la plaza de entrada al palacio ducal estuvimos esperando y hablando con la gente hasta que por la escalera principal y con la guardia privada de Elisa Bonaparte nos invitaron a acceder al palacio. Subimos la magnífica escalera hasta llegar a la sala del palacio ducal donde esperaba Elisa Bonaparte y parte de su corte. La sala de la corte está decorada de pinturas clásicas en las paredes, adornos florales, otomanas y sillas, pero sin duda lo más impresionante son las paredes del salón. Si a esto le añadimos la cantidad de gente vestida con sus mejores galas el lugar adquiere un aspecto de otro tiempo. Sin duda las salas del Palacio Ducal muestran un aspecto que no se imagina uno viendo el palacio por fuera. Al inicio tomamos atención de la explicación sobre Elisa Bonaparte y su corte, y pudimos disfrutar de momentos en los cuales cuando Paolina Bonaparte visitaba a su hermana jugaban a la gallinita ciega (casi pilla a una de mis amigas) o cuando corrían por ser el primero en llevar un capricho a Elisa. Tan en serio fue la carrera que algo de helado cayó al suelo en la carrera por ser el primero en servir el helado a Elisa, aunque prontamente acudieron los lacayos a limpiar la mancha del suelo. Tras participar en los juegos de la corte de Elisa procedimos a la otra sala donde los músicos esperaban con sus instrumentos listos para que comenzara el baile. Aquí arrastré a una de mis amigas a bailar, aunque luego ya no hubo forma de volver a sacarla a bailar, y aunque una se ofreció en uno de los bailes, en ese momento esperaba convencer a mi otra amiga, ni la convencí ni luego supe más de las otras, es decir, me sentí completamente olvidada. La verdad, es peor ir acompañada y que te dejen de lado que el ir sola, por lo menos si vas sola es razonable no tener opciones, si vas acompañada es como en los libros en los que el resto del mundo se olvida de que existes. Tras el desastre del baile pasamos a los otros salones del palacio Ducal y descubrimos el salón de juegos. En él se encontraban varios caballeros, uno de los juegos, en italiano, no conseguimos descubrir en qué consistía pese a echar un vistazo de vez en cuando, luego había otro juego de cartas que tenía pinta de ser parecido al veintiuno, y había otras meses de juego con cartas a la disposición de quién quisiera. En los interludios del baile el maestro Paganini, un artista del violín que tocaba en la corte de Elisa Bonaparte nos deleitó con su música y destrezas. Tras acabar la música del violín comenzó el baile y procedimos a regresar a la sala de juegos. Como dos damas de la época mi amiga y yo nos sentamos a jugar a las cartas, mientras observábamos a nuestro alrededor y criticábamos en conveniencia. Y aunque mi amiga parecía una tahúr preparada para hacer trampas la que ganó la partida fui yo. Tras terminar con las cartas, otro interludio musical y observar las mesas de juegos pasamos a otra de las salas del palacio donde había un par de damas sentadas conversando y donde hice algunos pasos de baile demostrando que no tengo el mínimo equilibrio. Nuestra amiga y el pequeño llegaron y estuvimos con ellos en otra de las salas hasta que me senté en las sillas a ver bailar. Y digo bien lo de ver bailar porque me sentí como los personajes de los libros a los que nunca les sacan a bailar y que parece que son invisibles aunque estén en el salón de baile. A mi amiga varios caballeros la sacaron a bailar, a mí en cambio, pese a estar a su lado, nadie me invitó, aunque supongo que como soy tan torpe nadie quería arriesgarse a tomar una pareja de baile torpe, así que vi bailar y bailar esperando que pronto finalizara el baile y diera paso al buffet de la época. Finalmente, en cuanto vimos que la gente se acercaba a las puertas dobles que daban acceso a otro de los salones del palacio, consideramos que el buffet estaba por servirse. Por experiencia sabía que el buffet era según la época, servido frío dado que al fin y al cabo a estas horas de la noche y para tanta gente es imposible que en la época se sirviera caliente tanta cantidad de comida. La presentación como siempre fue espectacular y cuidada, con el pato con sus patas atadas y el salmón con la cabeza y el cuerpo mostrando los animales que eran. Por desgracia esto no lo vi en primera persona sino que lo vi unos días más tarde cuando en Facebook publicaron fotos de la cena. Esto fue porque era la primera vez que iban dos de mis amigas, así que nos dividimos, primero iban dos y luego otras dos. Como yo ya lo había vivido dejé que fueran ellas primero, pero si llego a saber que no iban a contar nada, ni a describir que habían dicho, ni a mostrar siquiera las fotografías, igual me hubiera ido. Como decía, todos los inconvenientes de ir acompañada y ninguno de los beneficios. Y tras una provechosa cena procedimos a recoger los bolsos, los chales y a regresar al palacio a dormir, porque aunque en la época trasnochaban por los bailes al día siguiente no madrugaban pero nosotras, trasnochábamos y al día siguiente madrugábamos. No hay descanso si se va de recreación, pero normalmente se disfruta mucho. Al salir pudimos observar que las puertas estaban franqueadas por la guardia privada de Elisa, que estuvieron toda la noche de guardia, y la gran escalera nos ofreció un aspecto solitario tras compararlo con la algarabía de la llegada. Antes de salir las grandes puertas nos dieron la bienvenida a la noche moderna y llena de gente en la calle, la zona central de Lucca se parece a cualquier zona de tapas y copas en una ciudad española.

Visita: Mayo 2016

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