Gyeongju - Corea del Sur

Gyeongju
Mi siguiente día no seguí viendo Seúl sino que me marche a Gyeongju, porque era lo que tenía planeado en el inicio de mi viaje. Tenía que coger un autobús hasta la ciudad, se tardaba 4 horas de viaje así que madrugue, a esas horas pasé por edificio de la Hyundai y a las 5.30 de la mañana ya había gente trabajando en las oficinas!!!!. Cogí un taxi pero fue un desastre, porque el hombre no sabía leer los caracteres nuestros así que aunque el nombre de la estación de autobuses interurbanos tenían escrita la calle en coreano el taxista no sabía a dónde iba, pero un chico que iba a trabajar (creo que a una tintorería) se paró y en ingles me pregunto a donde iba, le enseñe el papelito y le explico al taxista y se fue. Como veis una muestra más de la amabilidad coreana. Al llegar a la estación de autobuses no tuve ningún problema porque hay cartelitos en todos los sitios y sacar los tickets no tuvo ninguna complicación, ni coger el bus. En Gyeongju me aloje también en una casa de huéspedes, me la recomendaron en la KTO porque hablaban inglés, además está bastante bien situada para llegar a todos los lugares del centro de la ciudad, el problema de la casa de huéspedes es que el baño esta aparte y me sentía como en campamentos cuando me levantaba por la mañana. En ambos sitios tenía acceso a Internet gratis. (Algo poco habitual en España.)Aunque los dos primeros días en Seúl hizo fresco como para llevar el abrigo al llegar a Gyeongju ya hacia un tiempo primaveral. Primero visite el parque de túmulos, y en mi entrada topé con un enorme grupo de estudiantes en excursión escolar. Los montículos son en realidad tumbas de antiguos reyes. Están rodeados de paseos con árboles en flor, y ahí en la hierba se sentaron los escolares a comer. Las tumbas por dentro son del estilo de las de Grecia, aunque con diferencias tienen una estructura parecida. Al salir de las tumbas aparte de un montón de carros con algodón de azúcar y otras comidas hay un amplio parque por donde pasear y disfrutar de los campos y árboles en flor. De ahí llegas al observatorio Cheomseongdae, se encuentra muy bien conservado y es un antiguo observatorio con una ventana, que suponen sería la entrada. Desde ahí y dando un agradable paseo se puede llegar al parque donde hay una casa llamada casa del hielo así porque en su interior, solo se puede asomar porque hay rejas, se nota el frescor. De ahí llegue al estanque anapji, ahí me encontré con oro grupo de monjas. El estanque son antiguas casitas de una antigua residencia real y hay un sendero que va recorriendo, entre árboles, el estanque, recorriéndolo la vista del lugar va cambiando. También hay bancos donde sentarse, algo a tener en cuenta cuando ahí siempre se sientan en el suelo. Aquí van las fotos del estanque que os comentaba en la crónica anterior. Me comentaron en la casa de huéspedes en la que me alojaba que es muy bonito de noche iluminado pero no conseguí ser capaz de estar por la zona del estanque cuando llegaba la noche, y eso que anochece muy pronto pero como me pegaba todo el día de un lado para otro en cuanto anochecía estaba tan cansada que no me apetecía acercarme a ningún sitio. Después del estanque, muy cerca está el museo nacional de la ciudad. Dentro se pueden ver figuras budas, pagodas y sobre todo la campana más grande, o eso es lo que dicen. Puede que sea la más grande Corea y la que mayor sonido genere de toda Asia, pero la más grande de Asia no me parece. Al salir de este fui a la parada de autobús enfrente del museo para coger el autobús que me llevaría al templo Bulgkusa. Ese en teoría iba ser mi última visita del día. Afortunadamente llevaba la guía porque la parada del autobús tenía todas las rutas de los autobuses en coreano, así que sin mi guía de la KTO no hubiera sabido llegar al templo en bus, y a pie es demasiada distancia. En la parada del bus conocí a una chica coreana que también estaba viajando sola por Gyeongju e hicimos el resto del camino juntas, entre su inglés y el mío nos entendimos. Llegamos hasta el templo Bulgaksa. No os he comentado que la ciudad es muy visitada turísticamente por ser patrimonio de la humanidad declarado por la UNESCO. Aquí ya vi más turistas extranjeros aparte del turismo nacional. Bueno, gracias a mi guía llegamos al templo y empezamos a recorrerlo. Es un lugar en la montaña lleno de arboles en flor y coloridas formas, aquí una cabeza de dragón, aquí un pez, una tortuga de base del tambor, unos guardianes gigantes en la puerta. El templo en sí es diferente a los templos y palacios de Seúl, y más del estilo que vi en Japón. Por cierto, las escaleras eran bastante empinadas y peligrosas. Aunque la vista desde ahí, con los árboles en flor eran maravillosas. Sue (así se llamaba la chica coreana, que además tiene mi misma edad) es budista así que ella entraba en cada casita del templo para rezar. Dentro no se podía hacer fotos, por eso todas las fotos son del exterior. Al salir en frente del templo hay una parada de autobús que te lleva a lo alto de la montaña donde se encuentra la gruta, dentro de la cual hay una escultura de Buda. Con mi guía ponía cuanto de tardaba, pero justo cuando íbamos a ir nos dijeron que el bus acababa de pasar y que tardaba 45 minutos en volver a pasar. Leímos en mi guía a qué hora cerraba la gruta las visitas. Como era el único día que Sue estaba en Gyeongyu porque al día siguiente iba a Busan (yo iría un día más tarde) pues aunque no estaba en mi itinerario del día decidid ir con ella a la gruta. Como se nos había escapado el autobús y según la guía la gruta cerraba pronto preguntamos cuanto se tardaba en llegar andando, el hombre nos dijo que 50 minutos, así que decidimos subir andando y ver la gruta. Mientras subíamos hablamos de todo un poco, y me hizo la típica pregunta de ¿cómo decidiste visitar corea? Yo a todos les respondía que todo empezó con los dramas coreanos, y cuando me preguntaban cuales había visto, de todos los que decía (y ya he visto muchos) todo el mundo conocía coffee prince El paisaje era precioso de ver, mientras subíamos hice un par de fotos, pero la subida fue agotadora. Además, como pensábamos que la gruta cerraba en una hora no hacía más que mirar el reloj. Varios autobuses escolares nos adelantaron camino a la gruta, y nosotras dos las únicas que estaban subiendo a pie la montaña. Comparado con eso la subida al monte Namsan de Seúl no era nada. En la foto veréis un templecillo, ahí es a donde teníamos que subir andando. He de decir que poco antes de llegar arriba del todo nos paro un coche con una pareja que iba a la gruta y nos subieron con ellos. Ellos eran de Busan, por lo que me dijo Sue dado que ellos no hablaban inglés, y ahí vi también lo que ya había visto antes, que los cinturones de seguridad no es que sean inexistentes en la parte de atrás, es que en muchos coches en la parte de delante no se usan. Y también hablan por el móvil, etc. Entre lo que vi allí y lo que ya había visto antes, más todas las motos que vi que iban sin casco, tuve claro que a los coreanos en España les quitan el carnet de conducir en un segundo Por lo que observé aun nos quedaba camino pues tardamos 10 minutos en llegar arriba del todo desde que nos recogió el coche. Creo que el hombre se equivoco al decir 50 minutos, pero llevábamos buen ritmo y aún subimos. Luego, camino a la gruta, todo el mundo nos preguntaba si habíamos subido todo el camino andando, porque todo el mundo nos vio desde su coche. Y para variar, siendo que había cientos de grupos escolares, todos me decían hello. Nunca en mi vida me habían saludado tanto en inglés. Para compensar yo les conteste en español. Hubo un grupo que su acompañante, después de oírme contestar “hola” dijo pro el megáfono “hola” y todos a coro “hola” mientras me saludaban. Además me señalaban y me hacían foto. Lo cierto es que me lo pasé muy bien, el problema es que con tanta gente había una cola larguísima para ver la gruta, además estaba tapada por unos cristales y entre el poco tiempo para disfrutarlo y que estaba alejado (no se podían hacer fotos tampoco) pues no disfrute mucho de la visita a la gruta. Es como ver la Madonna en la basílica de San Pedro en Roma. En cambio la vista desde arriba de la montaña era fabulosa. Se vía toda la ciudad. Tan bien había varias tablas de pizarra escritas, buque las escritas en español: México, Argentina, Chile, y también había de España. Al bajar, otra vez teníamos que esperar una hora el bus pero la pareja que nos subió el último trazo en coche se ofreció a bajarnos. Así que bajamos sin problemas la montaña. Nos dejaron en el templo Bulgkasa y ahí cogimos el bus para el centro de la ciudad. Lo cierto es que nuevamente tengo que destacar la amabilidad coreana. Sue me pregunto unas palabras en español. Es curioso pero casi todos los coreanos que conocí me preguntaban cómo se saludaba y se pedían y agradecían las cosas en español. O son amables de por sí o les interesa conocer palabras en otro idioma. Bueno. Al llegar a la ciudad el bus me paro cerca del mercado, que como veis es un mercado en la calle y de ahí fui andando por el otro parque de túmulos que hay, pero este no son tumbas reales.El siguiente día en Gyeongju fue algo más tranquilo. Como había visita ya la gruta Seokguram que estaba planeada para este día, ni madrugue ni me tome prisa, sino que lo hice todo con mucha calma. Siguiendo las indicaciones de la web de KTO (afortunadamente me lo había preparado todo) cogí el autobús camino para verla tumba submarina del rey Munmu. Según la guía el autobús se cogía enfrente de la estación y había que bajarse al cabo de unos 60 minutos. Afortunadamente gozaba de esa información porque las paradas son inexistentes. Es otra cosa que en Corea brilla por su ausencia. El autobús no fue muy caro, un euro, que teniendo en cuenta que el trayecto duraba una hora no era muy caro. El motivo de que costara tanto es que Gyeongju es muy extensa y el autobús urbano es casi como ir de pueblo a pueblo. Bueno, como os decía, monte en el autobús y pude observar por el camino que muchos de los sitios donde paraba el bus no había parada. No ya que no hubiera marquesina, que eso es normal, sino que no había ninguna señal de que ahí hubiera una parada. Si es cierto que antes de llegar te decían la parada pero con el ruido del autobús y mi fabuloso coreano me temía que iba a acabar perdida. Cuando faltaba poco para los 60 minutos y vi que había mar pedí que parara en la siguiente parada y ahí baje. Y fue justo la parada adecuada (veis porque doy gracias a haber mirado la web? Si no llega a ser por el cálculo del tiempo, adivina donde tengo que bajarme). A lo largo de la playa había varios locales con las típicas peceras con marisco y peces vivos. Es algo muy típico en los lugares de costa, por lo que vi. Al igual que las algas y sepias secas que venden en los puestos ambulantes. La tumba son unas piedras en el mar (en realidad la tumba esta en el centro de las piedras y todavía no saben si las cenizas fueron esparcidas o están enterrados bajo la piedra central de mármol que hay). Aproveché que hacia buen tiempo para relajarme sentada en la playa al sol. Después, unos 5-10 minutos andando por la carretera, están las pagadas del Templo Gameunsa, una de ellas estaba cubierta en restauración. Así que no hice fotos. Y de ahí regrese. Claro, como no hay paradas de bus. Donde me baje había una marquesina, pero para regresar, en la acera de enfrente, no había nada. Además era la entrada al parking así que podía ser cualquier esquina ¿dónde iba a parar el bus? Yo supuse que más o menos enfrente y ahí me situé, luego vino una pareja de coreanos y esperaron también ahí así que supuse haber acertado. Y al parecer así fue. De ahí me baje en una parada (también la web de KTO me ayudo con la parada del bus) para acercarme andando a poca distancia del templo Golgusa, donde hay varias figuras talladas en piedra. Y luego retome el bus para el centro de la ciudad. En Zaragoza los buses tienen cartelitos que te indican las paradas, sería bastante más útil que contabilizar el tiempo hasta las paradas, de verdad pensé que me perdía y acababa no sé dónde. Además estaba a una hora de camino en bus, entre la montaña. Que lo que pude ver a la vuelta es que el paisaje me recuerda a la montaña cuando voy de Zaragoza para llegar al delta del Ebro. El paisaje era el mismo, árboles, montañas, río...luego también pude ver el Lago Bomun porque el autobús de vuelta pasaba por ahí. Ya en el centro de la ciudad retome el camino hacia el parque de los túmulos, el observatorio y después hacia el parque donde estaba la casa de hielo, como hacia tan buen día todo el mundo estaba paseando por los caminos de los cerezos en flor. Había varios grupos de coreanos haciéndose fotos con los árboles en flor. Me di un paseo por el parque y descansé, hubiera preferido esperar hasta el anochecer para ve el estanque Anapji de noche pero estaba tan cansada que acabe regresando antes de la noche a la casa de huéspedes

Visita: Abril 2008

Imagenes: aqui

Información para viajar: aqui

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