Almeria - España

Almería

Tenía un viaje preparado a Montenegro desde Barcelona, y con el festivo de san Jorge me sobraban dos días, asique estuve mirando y desde Barcelona también salían vuelos a Almería, donde no había estado. Así que me convine un viaje a Montenegro y Almería. Pero la guerra con irán y EE.UU/Israel comenzó y me cancelaron el vuelo a Montenegro, si es cierto que me devolvían todo el dinero, pero me destrozaban las vacaciones. Aun así, mantuve dos días de vacaciones ya que Almería seguía en pie. Pase un día en Almería que teniendo en cuenta que no soy de ir de playas y que los refugios de la guerra civil estaban cerrados y que, punto importante, si uno quiere visitar el cabo de gata o el desierto no encontré ni un tour que saliera desde Almería, todo requerían desplazarse hasta un lugar, y como no conduzco pues solo me quedaba ver la ciudad. Por todo ello un día fue suficiente, pero si conduces y puedes desplazarte a más sitios es necesario más tiempo. Llegue en vuelo desde Barcelona y regrese a Madrid, ya que últimamente viajar en tren no te aseguraba que hora llegarías a tu destino, asi que la vuelta cogí Madrid que tiene autobús en la T4 del aeropuerto a Zaragoza. Y eso pro ahora es puntual, no como el tren, que últimamente solo lo puedes coger si no te importa llegar tarde (justo el día anterior había hablado un accidente y en Barcelona los taxis tuvieron que ir a las dos de la madrugada a por viajeros cuando normalmente a las once y media es el ultimo tren, pero así va últimamente el tren), tal vez porque ahora si no quieres llegar tarde a tu destino no puedes fiarte de ir en tren es que me sorprendió tanto que la ciudad estuviera loca por el ave. No soy la persona mas sociable, pero todos los almerienses con los que hable comentaban que la ciudad estaba en obras poniéndose bonita porque en el 2028 legaba el AVE, lo mencionaban tantas veces que parece una obsesión, para lo mal que esta yendo últimamente. Ellos tienes aeropuerto de uso diario y nosotros no, pero, aun así, cuando lo comentaba era como, el ave traerá turismo el aeropuerto no es suficiente. Supongo que todo depende de como lo veas. Por la mañana cogí un tour a la Alcazaba, como sé que está en lo alto de la montaña para evitar los calores empecé a las 9 de la mañana que abren, y como no sabia nada de la ciudad cogí un tour, el más recomendable que he cogido porque descubrí muchas cosas de Almería que no conocía, como que la ciudad se llama en árabe mar de espejos. La visita a la alcazaba, entre explicaciones y fotografías duro dos horas y el lugar lo que más conserva son las almenas y los lienzos de la muralla, que conectan la alcazaba con el cerro de San Francisco. La alcazaba es una ciudad fortificada donde vivían judíos y musulmanes según dice, está dividida en tres zonas, la primera zona es la parte donde residía el pueblo musulmán plebeyo, luego viene la parte de la realeza musulmana, y por último una zona añadida con tres torres que es la zona cristiana cuando conquistaron el lugar, que se rindió sin batalla ante los reyes católicos, la torre de la zona cristiana que se conserva hay unas vistas de toda la ciudad y alrededores. En la zona musulmana tenemos la alberca donde se filmaron escenas de Juego de Tronos y representación de dos casas típicas del lugar con una muestra de objetos localizados en el sitio. Desde las murallas de esta zona también se ve un pequeño reciento, privado, de animales protegidos del Sahara, como las gacelas en un lado, y en el otro lado el cable inglés. Después de visitar la Alcazaba em acerque al centro de interpretación, donde hay restos arqueológicos recientemente descubiertos cuyo acceso es gratuito y que tiene gafas de realidad virtual para una visita más inmersiva. Desde aquí fui bajando por la calle real hasta el ayuntamiento, con la plaza donde está un monumento erigido a los casacas rojas ingleses que fusilaron cuando intentaron levantar una rebelión contra Fernando VII en la ciudad. De aquí me acerqué a la catedral. Tras el terremoto de 1522 que destruyó la ciudad casi completamente y redujo la población a tan sólo 700 habitantes, la Medina quedó despoblada y empezó a poblarse el arrabal de La Musalla donde se levantó la nueva Catedral, su aspecto exterior posee una apariencia militar, siendo una de las únicas catedrales-fortaleza en España con sólidos contrafuertes, torres albarranas, gruesos muros, escasez de vidrieras, en su interior hay un gran patio con palmeras y en el interior hay tres naves son de igual altura. En la calle Velázquez se encuentra su portada lateral más austera. En el muro que da a la calle del Cubo se encuentra esculpido un “Sol”, el Sol de Villalán (otro de los símbolos de la ciudad que según la guía del tour de leyendas y misterios de Almería se equivocaron y confundieron los emblemas de dos obispos que tenían un sol como símbolo. Aprovechando la entrada conjunta visite no solo la catedral, sino también el convento de las Claras que abrió hace poco a las visitas y sigue siendo en su mayoría un convento de clausura. En su interior se conserva como un antiguo convento, ya que no se han tocado paredes, suelos, celdas, por lo que es un viaje al pasado. Tras la visita baje hasta la Fuente de los Peces justo frente a la entrada a estación marítima en pleno centro del Parque Nicolás Salmerón con enormes arboles con grandes raíces. Aquí cerca se puede llegar a la Puerta de Almería que contiene restos de una antigua puerta y muralla del siglo X. La muralla que se encontraba en la fachada marítima protegía la ciudad de Almería y su puerto, que en ese tiempo era uno de los más importantes del Al-Ándalus. Además de las estructuras defensivas musulmanas, el enclave arqueológico también alberga restos romanos, en particular los de una factoría de salazones, la persona de la entrada había sido guía en el Moncayo y su hija nació en Calatayud por lo que me contó cuando le dije que era de Zaragoza (lógicamente por tema estadístico en todos los sitios te preguntan de dónde vienes), de aquí llego a la Plaza Emilio Pérez donde se encuentra el Museo Casa Pakyta. De aquí voy al Mirador del Cargadero de Mineral de Alquife, también conocido como Cable Inglés, es una inmensa estructura de hierro que servía para transportar el hierro desde la propia estación del tren a través de la continuación del ramal de las vías del tren y llegar directamente a los barcos para su exportación. Se inauguró en 1900, y las marcas alargadas que se observan en la estructura, servían para echar el hierro que cargaban los vagones del tren, directamente a los barcos y así facilitar su depósito en la bodega de las embarcaciones. La obra se recuperó y se ha convertido en un paseo peatonal de casi 1 km y atalaya mirador sobre el mar de Alborán y la bahía de Almería, entre lo original que es pasear por ese lugar histórico para amantes de los trenes, y las buenas vistas porque sin duda es uno de los mejores miradores. De aquí me acerqué a la playa de las Almadrabillas viendo los cimientos del cable francés que se encuentra al lado. A los amantes del modernismo el cable inglés es uno de los puntos principales, pero otro de los lugares que no pueden faltar de visitar es la Estación de Trenes de Almería construida en 1893, primeramente, no funcionó para transportar a los viajeros, sino para transportar el mineral de hierro, como muchas otras, y como se esparva estaba de obras alrededor, la ciudad es una cantidad inmensa de obras para ponerse bonita para el ave como dicen sus ciudadanos. En la fachada principal de la estación se ve hierro y cristal y a los lados sus muros de ladrillo visto vidriado con decoración en cerámica. En su interior destaca su sólida estructura de hierro, con dos murales. Después de visitar la estación marche hacia la Puerta Purchena, el lugar destaca por ser uno de los puntos que mejor representa la arquitectura burguesa del siglo XIX y XX. La plaza está presidida por la emblemática Casa de Las Mariposas levantada en 1909, y por el famoso “canillo del agua” de 1900, donde cuenta la leyenda que aquel que beba de su agua quedará siempre unido a la ciudad de Almería. La casa de las mariposas estaba cerrada por obras (como no) pero si se abriera hacen visitas al público y permiten subir a la parte superior, donde en lo alto de la cúpula hay un vaso boca abajo (ahora soldado, pero dice la leyenda que cuando se dejó ahí no estaba). Ahí al lado se encuentra la peña la tarantela donde, n determinamos momentos, se puede visitar una parte de los aljibes árabes, y la Red de Refugios Subterráneos de Almería de la Guerra Civil Española, la segunda más larga de Europa y buen conservadas, los comentarios son muy positivos pero esta cerrada sin aviso de apertura, dicen que por las mismas obras que están repartidas por toda la ciudad, es lo único que lamenté perderme en esta visita a la ciudad, pero al menso el resto vi todo lo que quería ver. Desde aquí voy hacia la Calle Las Tiendas, estrecha y sinuosa y es una de las más típicas de época musulmana del siglo XI de camino al Cerro de San Cristóbal para tener unas vistas desde esa zona, que como cuenta la guía por el tour de la mañana esa zona antiguamente era tan peligrosa que la mayoría de los almerienses ni se acercaba. Por la noche cogí un tour de misterios de Almería, y aunque recorrí muchos sitios que ya había visitado, me llevé bastantes curiosidades de la ciudad. Uno de los lugres que vi de nuevas en la visita fue el paseo de la fama de Almería ya que es Tierra de Cine, se rodaron varias escenas de la película Lawrence de Arabia, y también de la película Patton, Juego de tronos, y muchas, aquí cerca hay una escuela de arte antiguo convento donde en su interior se rodo una escena de Indiana Jones y la Ultima cruzada. También visite más calles, iglesias, estatuas, pero lo principal ya estaba hecho. Al día siguiente me marchaba y como eh dicho, solo lamento que los refugios estuvieran cerrados, pero el resto es muy interesante de ver, como que solo pase de lado de la playa y ni me dio para estar ahí, ya que tiene bastante para ver esta ciudad.

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Ribadeo - España

Ribadeo

Después de visitar la playa de las catedrales, marchamos a comer a Ribadeo, aunque las guías recomendaron restaurantes yo traía mi propia comida y el día apuntaba a sentarse al sol a disfrutar, es más, una vez llegamos a la plaza mayor me compré un helado de postre. Este pueblo es famoso por los indianos gallegos han tenido que emigrar y al volver ricos han construidos sus palacetes en su tierra. Lo esperado era ver estas construcciones realizadas por los que regresaron, pero la gran mayoría de ellas estaban rodeadas de andamios, así que poco pude ver del pueblo indiano, afortunadamente hacía un buen día y eso lo compensó porque ese pueblo tiene unas vistas fabulosas. Dejando atrás la plaza mayor y viendo que la mayoría de las casas no estaban visibles me fui a la Capilla de la Trinidad. Construida en el siglo XII por Fernando II sobre las antiguas murallas de Ribadeo, esta capilla conserva un precioso retablo barroco con tallas de diferentes épocas en su interior. Al lado de la capilla se encuentra el Parque de la Atalaya un pequeño espacio verde con dos antiguos cañones que servían para la defensa de la ciudad y una atalaya desde donde obtendrás las mejores vistas del Puerto, la Ría y el Puente de los Santos. Estaba completamente sola así que disfrute de los bancos con unas vistas privilegiadas, además debido al buen día se podía ver Asturias enfrente de la ría como si pudiera tocarse, con sus colinas verdes brillantes bajo el cielo azul. Es una vista espectacular, un lugar muy recomendable y que comenzó a compensar la visita, ya que las casas de Ribadeo no estaban disponibles. De aquí baje andando al puerto de Porcillán, este antiguo puerto pesquero convertido en recreativo es perfecto para dar un paseo a orillas de la ría y ver alguno de sus edificios más históricos como la Antigua Aduana y un antiguo pazo de principios del siglo XVIII, que ocupaba el tercer puesto en recaudación del antiguo reino de Galicia, las vistas desde aquí también son buenas, porque con un día soleado se puede ver las playas y las montañas de Asturias en la frente de la ría que es Galicia así como el faro Illa Pacha y la pasarela de madera roja que se utilizaba, con la ayuda de una grúa, para traspasar directamente la carga de hierro procedente de la minas de Vilaoudriz, de los vagones del tren a las grandes embarcaciones situadas debajo y evitando de este modo que tuvieran que entrar en la ría. Para terminar la ruta por el puerto subí las escaleras hasta la Capilla de San Miguel, considerado otro de los mejores miradores de Ribadeo y tras disfrutar de las últimas vistas de la costa marche de vuelta a la estación de autobuses para tomar el bus de regreso a La Coruña.

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Playa de las Catedrales - España

Playa de las Catedrales

Finalmente, después de salir de Lugo acabamos en la caravana de coches para acceder a la playa de las catedrales en la hora punta; con la marea baja. Luego de estar una hora y media ahí es cuando comenzaba a subir la marea y más difícil moverse sin mojarse del todo. Y yo fui en el peor día de todo el año que se puede ir a visitar la playa. En todos los sitios lo dice, que verano y semana santa es la peor época, pero de las veces que fui a Galicia y Asturias siempre se me quedó este lugar fuera, así que decidí aprovechar que no trabajaba en semana santa para coger un tour (recordemos que no conduzco) y visitarla. Los meses de julio, agosto, septiembre y el puente de Semana Santa se pueden reservar plazas hasta 30 días antes de la visita y esto viene incluido con el ticket del autobús lanzadera que sale desde el centro de Ribadeo en verano (si puedes llegar por tu cuenta al pueblo, que tiene estación de autobuses, pero ya sabes, vas a perder todo el día disfrutando al final lo mismo que yendo en tour). El problema viene dado porque el aforo máximo fijado por la Xunta de Galicia es de 4.800 personas cada día y como todos vamos en la marea baja que es cuando se puede andar pro la playa ya que en marea alta no hay por donde caminar porque lo cubre toda el agua, pues viernes santo es el peor día de todos, solo hay gente, casi más gente que arena. Pero si algo quieres algo te cuesta, y esta era una oportunidad única, así que sin ninguna pena marche a verla, y la verdad es que mereció la pena. Aunque pensaba que todo el mundo sabía que la Playa de Aguas Santas, o como se conoce popularmente, la Playa de las Catedrales, declarada Monumento Natural necesita reserva, aún en la entrada a las escaleras que bajan a la playa llegaba gente donde en el control le preguntaban si tenía reserva y la gente decía que no. Ya que te preparas para ir hasta ahí al menos mira un poco la situación. Otra cosa es que seas de ir con tours o que no tienes prisa y si no puedes ese día vas a la semana siguiente, pero si no es el caso, al menos mirar algo. Cuando llegamos al aparcamiento bajamos directos a la escalera, en los laterales hay un pequeño césped con meses para picnic y enfrente un bar con terraza y vistas espectaculares desde arriba, bajamos las escaleras en procesión, una procesión para subir y otra para bajar, lo normal en semana santa ir de procesión. Una vez abajo te pones a recorrer la arena blanca y si quieres seguir avanzando te encuentras una gran rosa o una zona con ya agua que inunda uno de los arcos. Gente en bañador y pantalón corto pasaba por debajo de uno de los arcos naturales de la roca mojándose, pero el agua del océano no es una opción para una persona friolera como soy yo así que me fui a hacer fila en la roca, porque no es que fuera complicado solo que había tantas personas que había que hacer fila para poder subir y bajar. Lo bueno es que fui con las botas de trekking de las resistentes al agua, así que ni resbalones ni mojarme, si hubiera llevado escarpines o descalza como muchos no hubiera llegado al final, no se andar con todas esas rocas punzantes. Una vez salvado ese escollo me acerqué a ver uno de los arcos naturales, el que estaba inundado por el agua, azul y limpia del océano, y donde lo complicado era sacar una fotografía sin personas posando. Y luego continué hasta el final donde iban descubriéndose más y más arcos de piedra naturales, esas formaciones rocosas que evocan a los arcos de las catedrales y por eso la playa recibió este nombre. Puede que hubiera mucha gente, pero la verdad el lugar valía la pena la visita, ya que el color del agua, la arena y las formaciones rocosas valía la pena, aunque estuviera todo lleno de carteles amarillos de avisos y lleno de gente. Lo cierto es que tengo muy presente que yo tuve la suerte de ver la ventana Azul de Malta que ya no existe para muchos viajeros, y que no podré ver la impactante playa negra de Islandia como hace unos años debido a la cantidad de arena que se llevó el ultimo temporal... la naturaleza es viva y cambiante así que si quieres ver este lugar y no lo tienes cerca y accesible como en mi caso, no te lo pienses mucho porque cualquier día puede desaparecer.

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Lugo - España

Lugo

Este día festivo es cuando el tour a la playa de las catedrales salía, visitando Lugo y Ribadeo, lugares en los que no había estado. Nuevamente me encuentro que tras el reciente cambio de hora se nota una gran diferencia entre el este y el oeste, son las ocho de la mañana y es noche cerrada cuando en Zaragoza de siete a ocho veo el amanecer y cuando llego a la oficina a las ocho ya es de día. Aunque el día anterior hizo bueno el día pareció estropearse en cuanto entramos en Lugo. una niebla y nubosidad invadió todo el lugar, nada más parar en la estación de autobuses de Lugo, donde se nota que esta ciudad es como un pequeño pueblo, el día demostró ser como un día de invierno, aunque estaba abrigada como en la Patagonia chilena no tuve frío excepto en las manos, ya que no llevé guantes y se me quedaron heladas solo el pequeño espacio de tiempo que dedicamos a ver la ciudad. lo cierto es que parecía una ciudad inglesa tan gris y fría. De la estación de autobuses se llega a una de las puertas de la ciudad, tras traspasarla subimos a la muralla para acercarnos al único torreón que queda gran parte de su estructura original en pie, con tres ventanas. El resto de la muralla se conserva con la pizarra hecha por los romanos, pero los torreones están incompletos, todos menos ese. Sin duda el elemento principal de la ciudad es su muralla romana, que tiene 2 kilómetros para recorrerla y como dijo la guía está y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es la única romana en el mundo que se conserva intacta en todo su perímetro. Fuimos caminando desde aquí disfrutando de las vistas desde la muralla hasta llegar a la puerta de Santiago, con una rampa que da directa a la catedral, más antigua que la de Santiago de Compostela pero que cuesta 8 euros la entrada, así que se quedó fuera del circuito (había olvidado que el norte también era caro). Bajando la rampa y saliendo de la muralla, se ve la puerta con Santiago en lo alto. Dejando la catedral puedes acercarte a la Domus del Mitreo, situada en la Plaza de Pío XII, que es otro de los espacios museísticos con restos romanos más importantes que ver en Lugo. Durante un control arqueológico se encontraron los restos de una lujosa domus romana del siglo II y un templo dedicado al dios Mitra, varios restos se muestran al transeúnte a través de cristales, un poco descuidados. De la plaza de la catedral fui visitando algunas plazas, pero no sé si era el día gris y frío y que era festivo y no había nadie en la calle que no visité mucho más que la muralla.

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La Coruña - España

La Coruña

En La Coruña estuve durante un circuito, pero era la ciudad más barata desde donde coger un tour a la Playa de las catedrales. siempre se me había quedado pendiente ese lugar, así que marche en avión de Madrid a La Coruña y pase el día por la ciudad. El vuelo llegó con quince minutos de adelanto, como eh comentado es el margen con el que juega Iberia para no tener tantos retrasos, por lo que si todo va bien al final legas antes de lo esperado. A las ocho y media ya estaba en la ciudad recorriendo todo, a esas horas y un festivo estaba todo vacío y solo veía algunos turistas sueltos, los que por necesidad están visitando todo. Mi alojamiento estaba junto a un reloj en forma de obelisco, desde aquí me acerqué a la avenida de la Marina, que se caracteriza por sus elegantes edificios de galerías acristaladas, realizadas en madera pintada de blanco. El día estaba nublado y lo recordaba de la otra vez soleada con las blancas galerías que las fachadas posteriores de las casas construidas para calentar y enfriar la casa en función de la época. De aquí me acerco por la calle Maria Barbeito hasta entrar en la Plaza de María Pita, con el palacio que alberga el Ayuntamiento y o la estatua de la heroína local María Pita que luchó contra la armada invencible inglesa comandada por el corsario Francis Drake, y está rodeada de edificios con pórticos. No recuerdo haber estado en esta plaza la otra vez, pero lo cierto es como fue un circuito solo estuvimos de paso, saliendo de la plaza y cruzando la Plaza do Marqués de San Martín se llega al mercado de San Agustín, nada que ver en este festivo y a estas horas, pero lo mejor llega en la siguiente parada, cerca de la plaza de Maria Pita hay una iglesia pequeña, construida en un montículo de estilo romántico, la más antigua en La Coruña, declarada Monumento histórico artístico. La iglesia estaba abierta que teniendo en cuenta que es viernes santo es algo esperable, a su lado en un lateral aparece una señal de Camino de Santigo y es que aquí está el inicio de la variante del Camino Inglés que parte de La Coruña, a pocos metros de esta iglesia se encuentra la casa familiar de la escritora gallega Emilia Pardo Bazán. Muy cerca de la Iglesia de Santiago, adyacente a la Plaza de la Constitución, se encuentra la Plaza del General Azcárraga, rodeada de árboles centenarios y con la Fuente del Deseo en el centro, desde aquí voy a recorrer el puerto marítimo y ver dos de las antiguas puertas de la ciudad mientras voy extramuros de la ciudad, la muralla esta toda cubierta, y es que la ciudad está casi toda en obras, mi próximo destino era el Jardin de San Carlos, un oasis de paz con unas excelentes vistas al puerto y otro de los lugares más bonitos que ver ya que fue un antiguo castillo defensivo en el siglo XIV y en la actualidad encuentra la tumba del general inglés John Moore, que falleció defendiendo la ciudad del ataque de los franceses, y en el tour que cogí por la tarde comentaron que hay un fantasma de una dama inglesa que lo visita todos los años. Pero por la mañana estaba cerrado en obras y por la tarde estaba cortado el paso por las procesiones. Desde la parte baja del castillo junto al antiguo hospital militar de los regulares llego al castillo de San Antón, a estas horas entre las nubes y el sol da un aspecto precioso, muy bucólico. Como era muy pronto todavía pregunté para entra, que es el museo arqueológico de la ciudad, y que sorprendentemente solo cuesta dos euros la entrada. Esta antigua fortaleza, construida en un pequeño islote en medio de la bahía coruñesa, ofrece buenas vistas a toda la zona del puerto y como estaba despejándose también una gran vista de las costas, las verdes montañas, las doradas playas y el azul del océano. También el museo es interesante, pequeño, pero bien aprovechado, donde se aprovecha y se ve el patio de armas, el fato y el aljibe, así como la terraza desde donde tener una gran vista. Como disfruto de los museos a lo que sali del lugar ya había salido el sol, quedaban algunas nubes, pero apenas, lo que mejoro mucho el día. Desde aquí comencé a andar por los 3 kilómetros de Paseo marítimo, mientras lo realizas a parte de las vistas de la costa y el océano al otro lado puedes llegar a ver el cementerio más antiguo de la ciudad, estaba abierto y aunque había gente entrando si paraba seguramente no conseguir llegar al final a la torre de Hércules, así que seguí recorriendo el paseo hasta llegar a la Playa de San Amaro, bonita y pequeña playa de arena dorada y verdes aguas y desde aquí seguí hasta llegar a la Torre de Hércules, considerada el faro más antiguo en funcionamiento del mundo. El lugar, lógicamente, estaba lleno de turistas, afortunadamente en la visita anterior visité y subí a lo alto de la torre, así que como ya había estado me puse a bordear la costa para recorrer los senderos del Parque Escultórico, espacio verde de acantilados, flores, y olas rompiendo contra las rocas, se encuentran hasta 15 obras de diferentes artistas que tratan sobre temáticas mitológicas, relacionadas con el mundo del mar y la navegación, como La Caracola, los 12 Menhires y la escultura de Hércules sobre la nave de los argonautas, entre otras. Uno de los edificios más curioso es el antiguo cementerio árabe, que ahora está convertido en el museo de las palabras y digo curioso porque vi dentro escritos donde aparecía la palabra ”cierzo” que no suelo ver fuera de Aragón. Y aunque tenía tiempo para ver más cosas, paré a comer y después hice el registro en el hotel y me eché una siesta, teniendo en cuenta que había salido de Zaragoza a las 00:50 en autobús y no había parado desde que llegué a La Coruña el descanso estaba merecido. Por la tarde salí por el paseo marítimo y me encontré con muchísima gente, recordando que era festivo, jueves santo, y que además hacia muy buen día con un sol que calentaba. Junto al monumento de la Virgen del Carmen, en el paseo marítimo (enfrente también había obras, parece que no hay ni una ciudad de España que se salve de las obras), empezaba el tour de misterios y leyendas de La Coruña. He descubierto que, aunque interesantes, al final ni el de Oviedo, ni el de Palma de Mallorca ni este son de los que llamaría recomendables de no perder, pero si descubrí cosas interesantes como el juego de la oca es el Camino de Santiago francés y que hay marcas de las patas de oca de las iglesias ya que es un mapa del camino de los templarios. Esta fue la parte que más me interesó sin contar con que nunca me había fijado en esas marcas de pata de oca. La tarde siguiente, viernes santo, paseé un poco pro la calle real y aunque quería esperar a ver de noche la ciudad encontré la diferencia horaria entre el oeste y el este. Como recién había sido el cambio de hora se notaba mucho más que en otras épocas del año. Mientras que en Zaragoza a las nueve de la noche ya esta anocheciendo en La Coruña todavía hacia sol, más bajo, pero todavía brillaba bastante, así que tenía que esperar hasta las diez para ver la ciudad de noche y ya entre el frío y que todavía no me había repuesto del sueño y al día siguiente volvía a madrugar lo deje pendiente.

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