Xian - China

Xian

El cuarto día, después de comer en Pekín fuimos al aeropuerto para ir a Xian. Cuando llegamos al aeropuerto era ya de noche y llovía, lo que nos bajo un poco el ánimo. La guía dijo que para el día siguiente planeaba sol pero al levantarnos vimos que no, que llovía. Pero no era una lluvia continua y fuerte sino algo así como chirimiri continúo que de persistir acaba mojándolo todo pero no cae en chaparrón, así que sin sacar el paraguas, solo con el chubasquero mantuvimos la mañana, luego por la tarde ya no caía agua pero el cielo no lo vimos azul. A decir verdad desde el día de la muralla china ya no volví a ver el cielo azul, siempre nublado, siempre gris. Muy triste el cielo chino. Lo primero fue ir al museo donde se encuentra el ejército de terracota, está cubierto por edificios, cubriéndolo. Primero vimos los carros y los caballos de cobre con todo detalle y colores, pero la sala estaba muy oscura y llena de gente. Después fuimos al siguiente edificio donde estaba el ejército de soldados, generales, etc. Es impresionante por su gran extensión y porque se conserva perfectamente y cada figura es diferente entre sí, todas están hechas con gran detalle. Luego está el edificio con otra tumba con las figuras de caballos y los oficiales. Y otro donde esta todo cubierto porque no desean que se estropee el pigmento de las figuras al desenterrarlas, ahí hay expuestas una figura de cada cargo del ejercito, con todos sus detalles. La figura del soldado y el general me recordaron a la peli de Mulan.Después visitamos la pagado de la oca salvaje. Es algo diferente, por un lado es muy oriental y por otro lado es algo raro, esa pagoda, los murales de la emperatriz con sus concubinos, sus imágenes doradas....la mezquita de xian no la visite, aunque había muchos comentarios a favor de ello. Ofrecieron hacer un masaje chino pero yo preferí andar por el centro, ir a la torre del tambor de ahí hasta la torre de la campana y aprovechando, en el centro comercial al lado de la torre de la campana me compre la tarjeta para la cámara. No hay mucho que pueda decir sobre la torre de la campana, donde lógicamente hay una campana. La torre del tambor donde hay tambores y poco más. Si comentar que la muralla es muy ancha para pasear con templetes y coches bicicletas en la parte de arriba. Después fuimos a cenar ravioles chinos, los ravioles fueron un invento inicial de los chinos que Marco Polo se llevo a Europa. Personalmente me quedo con los raviolis italianos pero dado que los chinos están tan orgullosos probé los 18 tipos de raviolis que sirvieron, todos ellos los sirven con formas de cerdo, pato, hoja, nuez, etc. y rellenos de nuez, chocolate, pato, cerdo, verdura, etc. Parece poco pero la verdad es que uno no consigue comerse los 18 raviolis dado que antes te sirven el entremés chino de platos y arroz, y a la sopa de raviolis ni hablar de probarla, aparte de su sabor porque ya no entraba más. Después de la cena vimos un espectáculo de música y danza, la verdad es que me gusto mucho, no es que sea danza tradicional pero estaba muy bien, muy entretenido y bonito. Por mi parte algo muy recomendable de no perderse. Al igual que Xian iluminada de noche, que resulta más bonita que de día.

Mis imagenes de Xian : aqui

Visita: Mayo 2009

Información para viajar: Pendiente

Comentarios

Entradas populares de este blog

Jerusalen - Israel

Subir al Waynapichu - Peru

Esqui de fondo en Inari - Finlandia