Diario 2025: Chipre - Bellapais - Dia 2

Del castillo de Hilarion antes de bajar a Kyrenia nos acercamos a Bellapais, ese pueblecito se ha convertido en un rincón turístico, lleno de caferías, tiendas y restaurantes, adornadas con flores de manera muy bonita, un típico pueblo turístico mediterráneo, y la atracción principal para nosotras fue la antigua abadía de Bellapais. No sé si lo comenté en la entrada anterior, pero en esta parte del norte de Chipre que fue ocupada por los turnos solo aceptan la lira turca, así que para las entradas pagamos con tarjeta.


Para las entradas no aceptan euros, y responden en el tono seco de los turcos, pero la guía también aviso que si intentas pagar con euros y te lo aceptan la vuelta te la darán en liras turcas, y eso lo he visto yo antes que les pasaba a otros turistas en otros viajes, así que o viajas con alguna lita turca o pagas con tarjeta. La guía tenia liras turcas, pero no encontraba el monedero y el parking lo pago con un euro, pero no te puedes acostumbrar que lo acepten y no acabe costándote un cambio negativo para ti (aunque no lo percibas).


La abadía de Bellapais está medio destruida por un terremoto, pero sus ruinas conservan el encanto de una abadía gótica construido por los cruzados y tiene unas vistas increíbles ya que tienen el mar Mediterráneo y la ciudad a sus pies. Visitamos desde la cripta hasta la parte superior todas las salas, aunque incompletas tienen su encanto.

Diario 2025: Chipre - Del sur al norte - Castillo de San Hilarion - Dia 2

Después de ver por libre Pafos cogimos un tour para ir la parte norte de Chipre ocupada por los turcos. Aunque por la parte sur de la isla te puedes mover en bus interurbano sin problema en la parte norte no es así, hasta una de las guías nos dijo que ahí no había autobuses como tal, ni tren y que pro eso veíamos tantos coches. Por supuesto también está la opción de coger e ir en coche pro uno mismo (no en mi caso, pero hay mucha gente que lo hace), tanta gente alquila un coche en la isla que los identifican por las matriculas, nos comento un guía que las matriculas blancas eran los foráneos, las rojas los de coches alquilados, y es que como ahí conducen, herencia de ser colonia británica, pro la izquierda, y no tienen unas grandes carretas, es normal que tengan identificados si los coches con alquilados o de ahí.


Volviendo a nuestro tour, salimos de Pafos dirección Nicossia ya que de los ocho o nueve puntos fronterizos para pasar al norte de Chipre la guía lo haría por uno de los que hay en Nicossia. El cambio entre una ciudad a otra, incluso aunque solo pasamos en coche, es increíble. Pero dejando atrás ese aspecto tan curioso nos dirigimos hacia el Castillo de San Hilarion, la vista de las montañas era muy bonita, pero iba a hacer fotografías y la guía me aviso que había una base militar turca y que, aunque no había carteles, no había que hacer fotografías para no tener problemas. Cerca del castillo había un recoveco en la carretera donde aparcó el coche para que pudiéramos hacer fotografías de toda la vista del castillo encaramado a la montaña, así como la ciudad de Kyrenia a sus pies, una vista espectacular.


La guía nos contó que el castillo toma su nombre de un ermitaño que huyó de Palestina en el s. VII para establecerse aquí y que se dedicó a purgar la montaña de demonios paganos. Según la leyenda, su total sordera le permitía resistir a las tentaciones de los espíritus malignos que acechaban en las montañas. En el lugar donde vivió se edificó primero un monasterio bizantino y posteriormente un fuerte alrededor de su tumba. el castillo fue lugar de retiro del rey menor de edad, Pedro II. Su tío y regente, Juan de Antioquía, alertado falsamente por su cuñada sobre una supuesta traición de su guarda personal, formada por mercenarios búlgaros, los arrojó al vacío uno a uno desde la torre.


Una vez arriba hay que pagar una entrada en liras turcas (no aceptan euros pero puedes pagar con tarjeta). La primera parte que visitamos es su puerta principal y murallas exteriores de época bizantina, la entrada fue fortificada con torres en forma de herradura y se pueden subir a varios de sus torreones. La puerta principal con su arco contaba originariamente con un puente levadizo. A medida que el camino asciende encontramos una cisterna y establos. La segunda sección comprende la iglesia, los apartamentos reales y la sala, cocina, cisternas y habitaciones pero todo vacío, solo quedan los muros con los carteles indicativos, llegamos hasta la iglesia bizantina que apenas conserva sus frescos y seguimos subiendo hasta que ya no podemos seguir hasta subir arriba del todo porque tenemos tiempo libre limitado, aun así, la subida ha valido la pena ya que hemos tenido unas vistas increíbles, una de las mejores cosas del castillo sin duda es poder ir escalando de torre en torre y viendo todo Kyrenia a tus pies.

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