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1891 Mora la Nova - España

1891 Mora la Nova 

Salimos de Zaragoza (y esta vez uso correctamente el plural ya que voy acompañada de otra recreadora de Zaragoza) camino a Mora la Nova, donde hemos quedado por la fiesta del tren. Llegamos hacia las seis de la tarde al Museo del Ferrocarril de Mora la Nova, que está muy cerca de la estación de tren y desde ahí la responsable nos acercó a cocheras donde íbamos a dormir para al día siguiente estar a la hora de apertura del museo listos y preparados para el 1890. La aventura de dormir en las cocheras del museo es nueva, y la verdad es que estuvo muy bien, pero tampoco voy a explayarme en la noche dado que solo fueron experiencias nuevas, competición de tazas de té, bailes con la música del acordeón junto a los trenes y las vías, en fin, otro tema aparte (lo disfruté mucho ya que siempre se tiene una buena noche cuando se está en buena compañía, aunque he de reconocer que tanto tiempo sin viajar el cuerpo se acostumbra a lo bueno y me costó bastante dormir en la litera del vagón). Al día siguiente comenzamos la aventura arreglándonos para los años 1890, por lo que el pasillo y los compartimentos del vagón estaban llenos de nosotros a medio vestir de época. Desayunamos fuera de cocheras, al aire libre porque hacia un día buenísimo para ser diciembre, y nos dirigimos en grupo desde cocheras hasta el edificio del museo andando paralelo a las vías del tren y así pudimos ver los rincones que lo rodean. La llegada del ferrocarril en 1891 y el hecho de que se encuentra justo a la mitad de camino entre las ciudades de Barcelona y Zaragoza (a unos 150 kms, que era la distancia que solían recorrer las locomotoras de un depósito) hizo que la población de Móra la Nova se convirtiera en un centro de actividad ferroviaria. Fue el empresario Francesc Gumà que, con la idea de unir a Barcelona y Madrid con un ferrocarril, y aprovechando que tenía ya comprada un parte de la vía de Aragón decidido que económicamente salía mejor que la unión de esas dos ciudades pasara por Zaragoza, para ello fue creando diversos trayectos, donde en 1891 se terminó el trayecto de Marçà-Móra la Nova, y que luego seguiría ampliándose. Es por ello que nosotros hemos empezado la mañana como si estuviéramos en los años de 1890, recordando el origen de esta estación, que además su historia está vinculada con mi ciudad. El paseo de un sitio a otro por la mañana nos aportó momentos de recreación, pero si solo se va a ver el museo no es que sea un paisaje espectacular, todo depende a lo que se va. De camino al edificio del museo vimos el trenecillo que se mueve entre el edificio del museo y mitad del museo, así que montamos para llegar en tren hasta el edificio central del museo. Entramos al edificio que tiene tres plantas, la más interesante para mí fue la segunda planta donde se muestran una serie de objetos ferroviarios y recrean el despacho de un revisor de estación, con su teléfono, máquina de escribir, libro de registro, etc. Sin duda merece la pena echar un vistazo al edificio del museo, aunque sea pequeñito está cuidadosamente decorado con los objetos históricos. Y desde la tercera planta se tiene una vista de todas las vías y se ve hasta cocheras, por lo que pude ver que venían dos de las compañeras de recreación que iban a llegar en la mañana, cuando estábamos esperando que llegaran de repente se dieron la vuelta de nuevo a cocheras así que estuve con otros recreadores en el museo, disfrutando del lugar. Y así vi llegar a dos amigos recreadores que también llegaban por la mañana. Algunos de los visitantes estaban encantados con vernos, otros nos hacían fotografías, otros querían fotografiarse con nosotros, y algunos se interesaban por nuestros trajes, así que enseñamos más de una vez la ropa interior, y estaban encantados con ver los detalles. Los dos amigos querían ver el museo, y subí con ellos a la segunda planta, pero estaba abarrotada de gente, así que aunque pensaba acompañarlos como ya había estado tres veces en la misma planta decidí salir a la escalera a esperarlos, pero en la escalera también empezó a haber atasco de gente y al final salí del edificio a esperarlos fuera. Mientras estaba en ello vi que el resto iba a coger el tren que acercaba a cocheras para encontrarse con el resto del grupo, que si recordáis había comentado que se dieron la vuelta al poco de llegar al edificio, así que cruce las vías hasta el tren y busque al final del mismo al resto y esperé mirando por la ventanilla a ver si salían del edificio los dos amigos para que se unieran a nosotros en nuestra vuelta a cocheras a unirnos con el resto del grupo dispersado, pero al final el tren salió sin ellos, y cuando íbamos en el tren, mirando pro la ventanilla veo que el grupo que estaba en cocheras estaba volviendo al edificio del que nosotros nos alejábamos, esto parecía una película cómica, no había forma de encontrase. Estuve un rato mirando si volvía o no, pero no dejaban cruzar las vías del tren así que siguiendo los gestos de uno de los recreadores me dirigí finalmente hacia la zona de cocheras donde estaban los trenes antiguos, y ya de ahí no me moví. Una vez de pequeña me perdí en las ferias, y cuando me encontraron me dijeron que si me volvía a perder no diera vueltas buscando, sino que me quedara fija en el mismo lugar para que me encontraran. Visto el despropósito de idas y venidas con la que no hacia mas que desencontrarnos decidí quedarme ahí en la zona cercana a cocheras y en algún momento conseguiría ver al resto del grupo, y si había suerte incluso estar todo el grupo junto, cosa que nunca llegó a pasar porque cuando no faltaban unos faltaban otros, siempre había alguien en algún otro lado, eso sí, los visitantes del museo podían estar contentos ya que fueran donde fueran siempre había algún viajero del 1891 vagando entre las vías. En esta parte de cocheras se podía disfrutar de ver varios tipos de trenes, y así como ver algunos de ellos en movimiento (como la cuco), volviendo a la historia hay que tener en cuenta que Móra la Nova se convirtió en estación de 1ª categoría (única entre Reus y Zaragoza), y que por tanto tenía todo tipo de instalaciones. Cuando se convirtió en museo se trajeron dos locomotoras que son las que más atención llamaban, y con las que más disfrutamos nosotros, que eran “la bonita”  241F-2238, y la “cuco” de 1886. En esta ultima se montaron algunos de mis compañeros (el resto los despedimos, como corresponde a los viajeros de 1891) y es la locomotora de vapor en funcionamiento más vieja de las expuestas en centros museísticos catalanes y se apodan como “Cuco” por el balanceo que hacen cuando circulan por la vía. La “bonita” en cambio es una maquina de vapor de enormes dimensiones, y aunque cuesta subirse (con mis faldas y zapatos de 1891 fue imposible) se puede ver su maquinaria y el calor que desprende esa fuente de energía que es el carbón. Como buenos recreadores también disimulamos la estampa de huida de viajeros frente a un tren de vapor, y eso es algo que a algunos niños les gustó, porque hubo una familia que me pidieron que le hiciera una fotografía con la “cuco” y el niño se ponía en pose de correr como habíamos hecho nosotros. Aunque finalmente no pude encontrarme con ninguno de los desaparecidos más que unos minutos pasé un día entretenido, disfrutando del sitio y la gente, no sé luego si será así, pero sí que hubo quienes disfrutaron de vernos en el lugar, viajeros del 1891 que acompañan a los trenes. Fue un día largo, intenso, pero con el buen tiempo me dio hasta pena que se acabara cuando llego la hora de la comida y de irnos. No sé si habitualmente pasean las locomotoras y los trenes tanto o solo fue porque era la fiesta del tren. Si alguna vez coincide que podéis acercaros durante las fiestas del tren al museo y cocheras os lo recomiendo, lo único que eché en falta en la fiesta del tren es un poquito más de información ya que el lugar es muy grande y habría que informar a la gente de todo lo que puede encontrar ya que puede perderse información y hay mucho por ver y disfrutar. El lugar tenía bastantes familias con niños y es una pena que no estuviera todo algo más claro ya que es muy interesante y entretenido para pasar el día. Igualmente os recomiendo pasar por ahí cualquier día para disfrutar de los trenes que tienen, los amantes de este mundo disfrutaran como niños.

Visita: Diciembre 2021  


Video de la Cuco

Información para viajar: Museo del Ferrocarril

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