Jeju - Corea del Sur

Jeju

Al día siguiente cogía el avión para ir de Busan a la isla de jeju (Jeju-do). Casualmente (ya comenté que parecía que me perseguían) el avión iba una excursión escolar de chicas de instituto. Empezamos con los saludos en la sala de espera y resulto que una de las chicas sabía algo de español porque el novio de su hermana era español. Hicieron el turno de ponerse a mi lado y hacerse fotos conmigo con el móvil y me dieron unas pegatinas y caramelos de regalo. El viaje de avión solo dura una hora pero la pase hablando con ellas. Después al salir de aeropuerto cogí el bus limusina que me llevo (1 hora de trayecto) hasta el hotel que había escogido en Seogiwpo. Lo cierto es que el hotel en la isla me costó mucho elegirlo porque no sabía si cogerlo en jeju-si o en Seogwipo-si. Finalmente me pareció más cercano a todo lo que quería ver Seogwipo.Ah, en vez de tarjetas de embarque en los vuelos domésticos de corea te dan un papelito alargado, como un ticket de compra con un código de barras. Es muy curioso. Tanto como las que están fuera del aeropuerto controlando los pasos de peatones y demás. Nada más llegar al aeropuerto me choco mucho verlas porque parecían flamencas. Llevan un traje de chaqueta rojo y negro, el cabello recogido en un moño y... Un sombrero cordobés. Como iba cargada con las maletas y el bolso no pude hacerles fotos pero de lejos más que coreanas parecían andaluzas de turismo por las pintas que llevaban. En cuanto me instale fui a la oficina de turismo que estaba camino de las cataratas de cheonijiyeon, fue una pérdida de tiempo, porque tal y como comprobé fue mejor haberme preparado todo en la web y la guía que preguntar en la oficina de turismo, jamás olvidare cuando pregunte por cómo llegar a un sito y me dijeron que preguntara a los conductores de autobús si iban allí ¡claro, con mi magnifico coreano eso mismo voy a hacer! Menos mal que lo tenía todo sacado de la web de KTO porque si dependo de la oficina de turismo y de mi hábil coreano ya me veo o perdida o sin ver nada. Por desgracia aunque hacia sol en Busan en Jeju-do, cuando llegue, el día estaba gris y lluvioso. Desde mi llegada no pude ver por toda la isla los dolharubang (abuelos de piedra), que son las figuras de roca volcánica que están por toda la isla, antiguos guardianes de la isla. Visite la cascada de cheonjiyeon que aparece después de recorre un camino de bosque y que está al fondo de un acantilado. Mi hotel estaba arriba del todo y abajo estaba el camino hasta las cascadas, la vista es espectacular, como comprobaría más adelante en la isla todo son subidas y bajadas. Cerca estaba el peñasco oedolgae, lo vi en un par de veces al pasar con el taxi y el autobús pero no llegue a ir por cuestiones climáticas, ya os contare. Después de ver la cascada fui andando por la costa. Antes de llegar a las cataratas Jeongbang intente llegar a otras cataratas pero pese a que seguí los carteles no hubo forma de llegar. Di un montón de vueltas bajo la lluvia, sé que estaba cerca pero no había forma de encontrar el camino, después de muchas vueltas al final decidí seguir hacia la cascada de Jeongbang.La cascada de Jeongbang era mucho más grande vista desde arriba, la pena es que la marea estaba muy baja y el agua de la cascada caía sobre las rocas para luego ir al mar por lo que el mar no llegaba hasta ella, lo bueno es que se podía bajar hasta ahí y caminar por las rocas hasta el mar. Jeongbang es la única cascada en toda Asia que cae directamente al mar, de ahí que diga que e una pena por un lado que el mar estuviera tan alejado. Aunque siempre hay puntos positivos. Y el día ya no me dio para más, porque entre ir de un lado a otro enseguida se hizo de noche, sobre las 6.30 ya empezaba a anochecer y a las 7 era ya de noche, de ahí que todos los sitios turísticos abrieran de 9 a 6.No sé si lo había comentado antes pero cuando pregunte por los souvenirs típicos de Jeju lo primero que me dijeron son las naranjas. Es cierto que vi varios naranjos y un montón de puestos de venta de naranjas, incluso en las tiendas de souvenir, aparte del cuero, todo era venta de naranjas, pero a mi familia si les llevo naranjas me dirán que si me he ido a Valencia o a corea, no es que sea algo muy especial para llevar, excepto si eres de corea, claro, por lo que vi hay mucho turismo nacional en la isla. Al día siguiente, y aprovechando que hacia mejor tiempo (no llovía y hacia algo de sol) tome el bus hacia el complejo turístico Jungmun. Afortunadamente el complejo tiene muchos planos cada pocos pasos y así es fácil localizarse y poder desplazarse hacia diferentes destinos. De ahí caminando llegue hasta el Centro de convenciones de Jeju junto al cual había un amplio campo de calza, la gente se hacía fotos entre las flores y es que el paisaje era muy hermoso. Cerca del centro internacional de convenciones se encuentra mi primer destino del día, el Acantilado Jusangjeolli. Jusangjeolli son pilares de piedra apiladas una sobre otra a lo largo de la costa, hay pilares de roca con formas de cubos hexagonales de diversos tamaños y además de la curiosa forma que tienen todos estos acantilados también se puede disfrutar de una vista de la isla y de cómo las olas rompen contra las rocas, que parecen talladas. Después de caminar alrededor de la costa regrese hacia el complejo turístico disfrutando de la vista de la costa, un pequeño puerto y un edificio que no sé que sería. También al otro lado estaban las montañas y abajo del todo un rio, el puente que se alzaba sobre ellos es el puente en arco denominado seoningyo con figuras de siete doncellas, la razón es porque el pozo sobre el que se encuentra (de donde sale el rio) que, según la leyenda, donde las siete ninfas doncellas del emperador celestial bajan del cielo por la noche para bañarse. Esta leyenda está relacionada con la cascada cheonjeyeon, que es el llamado pequeño lago del emperador. Cruzando primero el puente en arco, que más que por la altura a la que se encuentra lo que da impresión es lo empinado de su construcción, se llega hasta la cascada. El puente cuesta subirlo, aunque mucho más bajarlo. Después, bajando por el otro lado de la montaña se llega hasta la cascada. La cascada cae sobre un pequeño lago que sigue su curso, siguiendo el camino más adelante se puede ver que la catarata tiene 3 partes. Al final hay una cueva con un pequeño lago donde comienza a formarse la corriente. Este está rodeado también de las rocas hexagonales y su reflejo y colores es mucho más impresionante, en mi opinión, que la cascada en sí. Enfrente de la cascada está la torre octogonal del jardín botánico. El jardín botánico de Yeomiji ha sido el jardín botánico que más me ha gustado de todos los que he visto, más que nada por como lo tienen estructurado todo. Cada sal ay jardín está cuidada al detalle. También se puede subir a la torre pero las vistas y lo limpio de los cristales no compensan. Dentro hay estos personajes hechos con macetas, todo es muy mono así que se hace una visita encantadora. En teoría en este jardín botánico estaba un árbol que quería ver, es el árbol del libro “El Principito”, el árbol sale en el drama Goong (Princess Hours) y también en Bad couple. Pero no lo encontré y eso que pasee bastante por el jardín. También es cierto que igual lo vi y no lo reconocí. Lo que si vi por todo el complejo turístico fueron muchas parejas. Era fácil distinguirlas porque se visten igual. A mí me parecía muy hortera pero debe ser moda en corea porque creo que el 95% de las parejas que vi vestían igual, la misma camiseta rosa, o el mismo jersey, o el mismo conjunto completo. Ya lo había visto en Gyeongju pero en Jeju fue demasiado. En una de las fotos podéis ver a una de estas parejas, la menos hortera, eso sí. Luego he leído que es un típico destinos turístico y que muchas parejas van ahí, así no me extraña que encontrara parejas (eso no explica el porqué visten igual, eso debe ser moda). El jardín botánico en realidad parece pequeñito porque está divido en salas y jardines de diferentes tipos y procedencia (jardín japonés, coreano, francés, etc.).Aquí había un “lotteria”, unos coreanos me dijeron que comiera aquí, era estilo macdonnals, pedí el menú de pechugas de pollo fritas, pero aunque en le menú no lo ponía estas picaban una barbaridad, apenas pude comer dos. De ahí pase al museo de los ositos de peluche. En realidad todo está muy cerca de si en el complejo hotelero así que andando no cuesta nada ir de un lado a otro. Tenía muchas ganas de ver el museo de los ositos desde que vi el drama Goong donde sale el museo, además al final de los capítulos salían los personajes representados como ositos. Ahí estaban esos ositos entre Elvis, Marilyn Monroe, Napoleón, el príncipe Carlos y Lady Di, etc. El museo es más caro que, por ejemplo, otras visitas turísticas que hice pero es cierto que en general los sitios turísticos no eran muy caros si los comparamos con España. El museo está dividido en la parte del edificio y la parte exterior, el edificio tiene varias plantas donde se van encontrando a los ositos representados de diferentes formas. Como cuadros o personajes famosos, en escenas habituales como bodas y fiestas, hechos de diferentes tamaños y colores, abajo del todo está la tienda y afuera hay unos cuantos ositos tamaño natural. Luego estaban los típicos ositos de peluche pero también estaban las figuras con mecanismo de movimiento. Por ejemplo una boda le daban al botón y todos los personajes del pueblo y de la boda se iban moviendo. O un desfile de modas parisinos los ositos iban desplazándose por la pasarela. Después de ello cogí un taxi para ir al parque , la gente me dice que son muy caros, pero además de cómodos no son para nada caros comparados con España así que en vez de volverme loca buscando un bus desde el complejo que fuera hasta el parque Hallim, cogí un taxi. En el parque Hallim encontré de nuevo a grupos de estudiantes (o hay muchos o es mi sino encontrarlos) y también un grupo de soldaditos. El parque se divide en varios rincones turísticos para ver y al menos te dan un plano a la entrada para no perderte con tanto rincón. Primero pasee por el camino de las palmeras, Ahí también vi la cueva hyeopjae y ssangyong, cavernas de estalactitas y estalagmitas, donde también había a veces esculturas tañadas en las rocas de la cueva. Por el camino de una gruta a otra se podían ver pequeños dioses de protección. Luego está el jardín de bonsáis y el pueblo folclórico jae-am. Aquí se pueden ver casas tradicionales antiguas que eran de madera y paja, con los instrumentos de uso, como las vasijas los amasadores, etc. Las casitas rodeadas por la flor de calza lo hacían más especial. Después se puede llegar al l jardín de cerezos, toda la flor y gran cantidad de ellos. También había postes de madera con caras dibujadas, supongo que son dioses protectores como las figuras de los abuelitos en roca volcánica. No sin antes pasar por el jardín de los animales, con pavos reales (había de color completamente blanco), loros y avestruces de muy mal carácter (me recordó mucho a las islas canarias y no solo por las rocas volcánicas ni el colorido de las rocas en las playas).De ahí podemos pasar al hall de exhibición de rocas y al jardín del agua, donde se ven las figuras en roca volcánica de las buceadoras. Y por último el jardín botánico subtropical, fue lo que menos me gustó, aunque en el interior del hueco de una roca en el jardín había una virgen. Justo cerca del parque hallin se encuentra La playa Hyeopjae. Aunque en teoría hacia sol cuando salí de la isla, en este lado de la isla se había nublado (al regresar a Seowgipo volví a ver el sol). Pero aun con el día nublado la playa de Hyeopjae es preciosa. La fina arena blanca se funde con las olas sin diferenciar el comienzo del mar. El paisaje entre la vista de fondo, el color de la arena, del mar y de las rocas volcánicas crea un paisaje espectacular. Lo que si me extrañó y no sé para que servía eran las redes que cubrían parte de la arena de la playa.Ah. Al lado está la parada de autobús (aquí si había parada a ambos lados) para volver a seowgipo. De vuelta a Seogwipo fue a ver el peñón de dado que el autobús me dejaba cerca del estadio de futbol para el Mundial y hasta mi hotel (cerca de la oficina de turismo) podía pasar andando por el peñón. Al día siguiente, según internet (tenia acceso gratis desde mi habitación y además iba rapidísimo, algo que no es muy normal aquí) el día sería soleado así decidí ir al monte Hallasan para subir del todo y verlo (como el drama de Kim Sam Soon)Cuando llegue no hubo forma de entenderme con el de los tickets (que por cierto no había que pagar nada por subir). Había leído en la web de KTO que había varios caminos pero yo solo vi uno, y como no había forma de entenderse, pregunte si iba hacia arriba del todo y me dijeron que si, así que yo comencé a subir. El camino no tiene ninguna vista hasta que se llega arriba del todo, lo cual es un poquito triste, subir durante tantas horas viendo siempre árboles y plantas. Lo bueno que al comenzar a subir había niebla y de esa forma pude ver a varios ciervos que en cuanto empezó a brillar el sol ya dejaron de verse. Hubo un ciervo que me acompaño casi todo el camino hacia arriba, iba paralelo a mí y como yo iba sola pues tampoco se asustaba. Reconozco que como no tenia calzado apropiado para la montaña (ni botas de montaña ni zapatillas deportivas) iba a veces, por precaución, mirando al suelo. Una de las veces casi me doy de lleno con un grupo de ciervos al lado de mi camino. Salieron corriendo pero creo que el susto que me pegue yo al verlo de repente fue mayor que el susto que se llevaron ellos. Todo parecía ir más o menos bien hasta que empezó a aparecer la nieve y el hielo. Ya sé que estábamos a abril pero yo soy más de playa que de montaña, aunque tengo los Pirineos más cerca que la playa lo mío nunca ha sido ir a la montaña, claro, no pensé en nieve ni hielo. Resulto algo difícil seguir subiendo por el camino con la nieve y el hielo sin pisar apenas (solo habían pasado 3 personas delante mío) y con mi calzado inapropiado (unos zapatos medio botines, porque al menos me protegían el tobillo pero que no tenían suela para la nieve). Conseguí subir hasta el lugar donde se descansa y venden agua y comida sin caerme ni una vez. Para subir al pico fue más difícil. No pro la subida sino porque cuanto más subía, más veía la cuesta con nieve y hielo fresco. Y el problema no era subirlo, era bajarlo sin matarme. Un coreano me adelanto y para animarme me dijo que solo quedaban 45 minutos, claro, eso él que iba con los palos estos para clavar en la nieve y botas de montaña. Al final desistí, me quede a 1.3km de la cima pero decidí dar marcha atrás porque cuanto más subía peor veía la bajada. Es más, unos chicos que me adelantaron (me adelantaba todo el mundo) iban solo con zapatillas deportivas y aunque subieron hasta arriba del todo hasta mucho tiempo después no bajaron por el mismo sitio que habían subido por la dificultad que entrañaba la bajada, ya me lo dijeron cuando al bajar volvieron a adelantarme (lo mío no es la montaña).Yo preferí volver a casa de una pieza que regresar con la pierna rota sino algo peor. Por supuesto a la bajada me caí cuatro veces, al menos caía bien porque me llego a dar con alguna roca y me veo llamando al número de emergencias que ponían en ingles y coreano en los postes del camino. Cuanto más bajaba más gente me encontraba, sobre todo mujeres coreanas que me decían muchas cosas que no entendía mientras señalaban mis pies. Supongo que me echaban la bronca de cómo se me había ocurrido subir con ese calzado pero no tenía otro calzado y al menos debía intentarlo. Una mujer se asusto tanto al verme resbalar al bajar (caminar por la nieve sin zapatos con suela es dificilísimo) que me dio un palo de una rama para que al menos fuera probando la nieve propicia para pisar. Finalmente llegue de nuevo abajo. Hacia un día maravilloso, soleado y sin nubes y por un lado me apena no haber subido esos últimos metros pero dadas las caías que tuve en la bajada por culpa de la nieve y que los zapatos quedaron rotos sin suela (acabaron en la basura) entonces ya me apena menos. Una vez abajo tuve el típico problema de que no tenía parada de autobús. Para ir había marquesina para la vuelta no. Espere y cuando una mujer se puso en la marquesina de ida fui a preguntarle por la parada, me dijo que enfrente (hasta ahí llegaba) y una vez cruce fui caminando y ella me decía si era allí o no, un paso a la izquierda, no, ya me he pasado, otro para la derecha hasta que por fin acerté con el sitio correcto (es para verlo visualmente, ahora me rio pero en su momento eso de las paradas no me hacía mucha gracia).Lo bueno es que la gente en Corea es fabulosa. Ya lo dije al principio y lo reitero, es delo mejor que tiene Corea. La mujer hasta me aviso de cuando venia el autobús, que por cierto los autobuses de la isla, o al menos todos los que yo cogí, tenían visillos en las ventanas. Es muy curioso, nunca lo había visto. El día siguiente en cambio fue un día completamente diferente climáticamente. No llovía, diluviaba, y además con aire, con lo que mi paraguas no sirvió de mucho. Tuve que regresar 3 veces al hotel para cambiarme de ropa de lo mojada que me quedaba cada vez que salía (y eso que iba con abrigo que es medio impermeable y con paraguas). Solo del hotel a la oficina de turismo (que son diez minutos) me empape de arriba abajo. Pero como era mi último día en la isla no iba a pasármelo todo el día en el hotel, así que cogí un taxi y me fui a ver el pico. Pico Ilchulbong de la Mt. Seongsan., que era otro sitio que tenía pendiente por ver. Ahí no solo llovía sino que hacia aun más viento. De la entrada de los tickets a las primeras escaleras (tenia que subir de nuevo) se doblaron todas las varillas de mi paraguas, así que lo tire a la basura (con tantas cosas que tuve que tirar aun no sé como mi maleta peso 8 kilos más la vuelta que a la ida, serían los souvenirs que compre...).La vista, pese a la lluvia y el viento era fabulosa, se veían las playas, las casitas y las montañas de fondo. Pese a la tormenta estaba lo bastante despejado como para tener una buena vista desde arriba. No subí sola, había un grupillo de coreanos que también subieron. Uno de ellos había estado en Barcelona, el camino hasta arriba, que no es mucho pero después del día anterior se hacia un poco pesado, fue más ameno porque íbamos hablando, pese al viento y la lluvia. Lo que más me impresiono al llegar arriba es que se ve perfectamente el cráter del volcán. Se puede observar todo la forma redondea, la profundidad (en las fotos no sale porque es muy ancho y no tenía más roca para echarme para atrás y que se viera la redondez del cráter para apreciarla como de verdad se aprecia en directo). Y por supuesto las vistas desde arriba del todo con increíbles. Si hacia más viento allá arriba y acabe aun más mojada de lo que estaba, cosa que parecía increíble. Al bajar intente acercarme a las barandillas que dan a la playa junto a la roca de la montaña pero el viento era mucho más fuerte cuanto más te acercabas al mar y era casi imposible. Hasta hacer fotos era dificilísimo porque de frente llegaba el aire con un montón de agua que te impedía ver. Al final, tuve que comer ahí, donde solo había restaurante coreanos y acabe comiendo pescado frito porque lo demás picaba horrores. Luego regrese en bus y ya no fui a ningún sitio más porque ya me había mojado lo suficiente por ese día. Es bastante molesto cierto tema de los taxis que solo me pasó en jeju-do. Y es que aunque vas andando tranquilamente siempre que pasaba un taxi pitaba el claxon para ver si lo querían coger. Al principio bueno, se dejaba pasar pero luego era muy desesperante ¿no veía que no estoy buscando taxi? ¿Qué estoy andando tranquilamente? Eran de pesado con los claxon.... Acabe comparándolos con los árabes de los mercados. En todos los países árabes en los que he estado he acabado harta de los vendedores porque son infinitamente pesados, siempre encima para que compres, aunque solo estés pasando por su lado, porque no hay otro sitio por donde pasar. Los taxis de Jeju eran algo parecido.

Visita: Abril 2008

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