Diario 2025: Francia - Niza - Dia 2

Empiezo viendo la Plaza Massena, con un suelo de estilo ajedrez, a un lado hay luces navideñas, al otro el Marcano y las atracciones navideñas, y también tenemos en sus edificios coloridas arcadas pintadas de rojo pompeyano, una fuente también de gran estilo italiano (de noche, cuando lo visito, está lleno de gente, luces y mucho ambiente por las navidades). En la plaza hay unos palos con siete esculturas en lo alto y representan los siete continentes del mundo, de noche cada una se ilumina de un color. Este lugar conecta el Promenada du Paillon un parque que hace de pasillo verde y que conecta el Museo de Arte Moderno, pero que recorre después de terminar mi recorrido por el casco antiguo.


De la plaza Maesana continuo hasta la Plaza del Palacio de Justicia y la Torre del Reloj. Lo curioso cuando llegas ahí es ver la escultura de un olivo y al lado de la torre, el Palacio Rusca. Aquí ya entramos en el callejeo del casco histórico, lo mejor para hacer buen turismo en esta ciudad. Una de las curiosidades es que todas las calles del centro histórico están en francés e italiano, revelando el origen italiano de la ciudad. De aquí llego a la Plaza Rossetti rodeada de coloridos edificios de estilo provenzal e italiano, aquí se encuentra la imponente Catedral de Santa Reparata del siglo XVII, estaba abierta pero en misa cuando llegue pero pude ver por dentro que es de estilo barroco, influido por la arquitectura italiana, ya que Niza perteneció durante siglos al Reino de Cerdeña antes de incorporarse a Francia, más adelante, por la tarde, subiré al castillo y el ascensor gratuito tiene carteles con la historia de la ciudad donde se ven las barras de la corona aragonesa, de cuando Niza perteneció a Cerdeña y estos a Aragón.


Desde aquí llegas callejando a Rue Droite donde te encuentras con la Iglesia de Saint-Jacques, y destaca por su fachada con columnas corintias, frontones curvos y estatuas, estaba cerrada por lo que no pude ver su interior. Desde aquí puedes subir a la colina del castillo o, como yo lo dejé para la tarde ya que recomiendas durante el atardecer subir, continúe por la Rue Droite para llegar al Palacio Lascaris, cuando entras te recuerda a todos los palacios italianos que he visitado y es que era de la familia genovesa Lascaris-Vintimille, y es de estilo barroco genovés, para entrar me cogí el pase de monumentos de cuatro días aunque solo estuve un día los precios me compensaba, solo el museo de Matisse eran 10 euros y el pase 15 euros así que empieza a sumar sitios (que si el palacio 7 euros, el museo arqueológico, etc) ya acaba compensando la compra. Eso sí, aunque tenía un billete de veinte no me lo aceptaron para 15 euros y tuve que pagar con tarjeta.


Como en Chipre conseguir pagar las entradas en efectivo esta poniéndose complicadísimo (y era un billete de veinte y no de cincuenta, pero bueno, teniendo tarjeta no pasa nada, pero ya aviso que lo del efectivo ya en los museos y lugares de entrada esta la cosa complicada. El palacio consta de una sala inferior y luego dos pises, me preguntaron después de explicar en francés si lo hablaba y lo que dije, no lo hablo, pero lo comprendo, hace muchos años que no usaba ni oía el francés, pero si no hablan muy rápido todavía los entiendo. Después continuo la ruta hasta la Plaza Garibaldi, presidida por una estatua de Giuseppe Garibaldi, el héroe italiano nacido en Niza en 1807, que luchó por la unificación de Italia, y rodeada de cafés, bares y restaurantes con terrazas y mendigos, muchos de ellos.


Las casas alrededor de la plaza tienen un estilo precioso. Desde aquí comienzo mi alejamiento al casco histórico de camino al Barrio de Cimiez, ubicado sobre una colina con vistas panorámicas del mar Mediterráneo y del casco antiguo, eso sí, o coges un autobús o te preparas para una entretenida subida. Así llegas a un parque con resto romanos y enfrente se encuentra la entrada al Museo Matisse, dedicado al pintor francés Henri Matisse, que vivió en la ciudad, y aunque el museo se alarga hasta la Villa des Arenes, un palacete renacentista del siglo XVII, rodeado de un bonito jardín con olivos y flores, el museo me dejo un poco decepcionada.


Tras visitar el museo Matisse paseo por el parque con preciosas vistas y casas y observo desde fuera las ruinas de Cemenelum, una antigua ciudad romana de la que se conservan restos de un anfiteatro y unas termas romanas. Las piezas más valiosas como esculturas, mosaicos y cerámicas, encontradas durante diferentes excavaciones en esta importante ciudad romana, están en el Museo Arqueológico de Niza, la entrada está un poco escondida, pero está justo al lado del museo Matisse y para mí, que me encantan los restos arqueológico puedo decir que vale mucho la pena.



Por la noche salí a la plaza Mati donde aparte de muchas luces navideñas estaban los mercadillos navideños y las luces de Navidad.

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