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Diario 2005: Italia - Roma - dia 7

Volvemos a Roma, donde tomaremos el vuelo de regreso. Hay más lugares y foros con ruinas romanas pero principalmente visite el foro romano y el palatino, que tienen bastante para ver y vislumbrar como era la vida romana y como ha quedado tan bien conservadas sus ruinas. Y por supuesto el Coliseo romano, que el día que fui a visitarlo, junto con los foros, resulto que era el día de patrimonio o algo así y la entrada era gratis así que no me costo nada verlo (normalmente hay que pagar por ver cada lugar). El Coliseo por dentro es impresionante, tanto por abajo, por arriba, como sobre todo visto su estructura completa.

 
 
 

Y otro helado cerca de la Piazza di Spagna y La Scalinata Spagnola, que preside el descenso desde lo alto de la iglesia hasta la plaza. Mas que desde abajo, que la plaza resulta pequeña y nada llamativa lo mejor es vista desde lo alto de la escalinata, con el sol de frente ves a tus pies los escalones hasta el azul de la fuente y el pez, que se ve mejor de lejos que de cerca. 

 
 

Diario 2005: Italia - Napoles - dia 6

Tenia la oportunidad de quedarme y visitar Napoles o tomar un ferry ir a la isla, visitarla y volver. Como ver solo una isla de ricos y tiendas no me llamaba la atención por muy hermosa que fuera la isla (si no la puedo ver bien que mas me da) me quede en Napoles. Si Pompeya es lo que mas me emociono Napoles es la ciudad que menos me gusto. Tiene cosas pro ver, como sus castillos de origen de la Corona de Aragón y su museo arqueológico, al parecer bastante importante, pero lo cierto es que en los castillos no se podía entrar y solo verlos por fuera no cuesta nada, y camino del museo pudimos ver lo sucia y caótica que es la ciudad. 

 
 

Los edificios tienen los cables tirados de cualquier forma por las fachadas de los edificios, basura desperdigada a montones en la misma acera, paredes que se caen a trozos. Un autentico horror de ciudad. Y para sorpresa el museo no se quedaba atrás, ciertamente tiene muchas obras romanas muy bien conservadas (normal siendo todas provenientes de Pompeya) y hasta tiene una sala privada de mosaicos romanos pornográficos, pero las piedras, esculturas y demás están desperdigas por el museo de cualquier forma, como si hubiera demasiadas obras y muy poco espacio y no fueran importantes. Nadie las vigilaba y se podía hacer lo que quisieras.En fin, una cosa por otra....

 

Diario 2005: Italia - Pompeya - dia 6

Parece que me repito con cada rincón de Italia pero no es así, es solo que espere mucho tiempo par verla y luego no me defraudo demasiado. Creo que si tuviera que quedarme con algún lugar de Italia sería con Pompeya, las ruinas de esta antigua población romana me encantaron. Me gustaron más que roma, tal vez porque era como ver un pedazo viva. hizo un día fabuloso, de muchísimo calor y antes de que el sol comenzara a quemar visitamos las ruinas de Pompeya. La primera cosa que llama la atención es la cantidad de perros que vagabundean por ahí y es que hay muchos perros. Eso se debe a que ahí no hay perrera y los perros pueden andar libremente, y como los turistas suelen dejar mucha comida por ahí es normal ver a los perros vagabundear por las ruinas. 

 
 

Si hay suerte y sois de los primeros en visitar las ruinas podéis sentir el silencio de la ciudad muerta. aunque sus rincones permanecen lo más conservados, la casa romana, con su patio central y sus columnas, con el Vesubio de fondo es como haberse trasladado al pasado, subir y caminar por las calles empedradas, ver sus indicaciones como carreteras, las casas con sus patios cerrados y sus mosaicos conservados, sus colores fuertes y vivos, sus jardines y esculturas, su prostíbulo y las imágenes que lo adornan (un lupanar). ¿Recordáis la serie "Roma"? Pues es como estar en el rodaje de la serie. el mejor momento, conseguir subir arriba del teatro romano y ver la ciudad de Pompeya a tus pies y el Vesubio enfrente, impresionante sobre el cielo azul.

 
 

Diario 2005: Italia - Roma - dia 5

Antes de continuar el día por Roma hicimos la larga fila para entrar al Estado Vaticano y después de verlo por dentro ya salimos a ver Roma. Roma, como decía, tiene muchas cosas. Por ejemplo uno no puede parar de andar y pasar por ciento de plazas interesantes y conocidas, todas con su historia y su arte. Se puede empezar por la Piazza del Campidoglio Un conjunto de tres edificios al que se accede por una escalera conocida como La Cordonata. El pavimento dibuja una elipse. A continuación la Piazza Venezia, cuanto más lejos se está de la plaza mejor se aprecia su inmensidad y más se ve su fealdad. 

 
 

Luego está la Plaza del Popolo, es un inmenso espacio de forma oval, al que se puede acceder por muchos lugares, pero que si lo haces desde una calle especifica (ya no recuerdo el nombre) te verás obligado a cruzar la Porta del Popolo; tres arcadas grandiosas. En el centro de la plaza, un obelisco egipcio. Y por supuesto hay que llegar hasta la Piazza Navona. Según dicen hay que ver el atardecer en esta plaza, para entender su verdadera belleza reflejada en los colores de los edificios que la forman. Con atardecer o sin él, esta plaza es un espectáculo: turistas por doquier, cafés donde descansar y comer (acabe comiendo un dulce de chocolate que no recuerdo el nombre pero muy recomendable) y su Fuente de los Cuatro Ríos. La fuente representa los cuatro ríos más largos conocidos para la época: el Ganges, el Danubio, el Río de la Plata y el Nilo. 

 

Llegue a la Fontana de Trevi, no sin antes haber parado por el camino a tomar un delicioso helado (helado y pizzas era el menú diario en Roma), es curioso como la plaza es en realidad pequeñísima, llenísima de gente. La fuente es casi mas grande que la plaza y es que la fuente esta en bajo, por lo que hay que bajar escaleras para ponerse a la altura de la superficie de la plaza. La tradición indica que se deben lanzar dos monedas, la primera pidiendo volver a Roma y la segunda con un deseo, y por supuesto todo el mundo lo hacia, luego llegamos a la Piazza Barberini, donde está la preciosa Fontana del Tritone de cuatro delfines alrededor de un tritón que toca una concha marina. Tome un café en uno de los míticos restaurantes y cafés de la Vía Venento.

 

Uno de los lados de la plaza tiene un entramado de calles pequeñitas que nos llevan, siguiendo las señales, a la Piazza della Rotonda; el espacio que preside uno de los edificios “romanos”:: el Pantheon. De aquí, podemos aprovechar para visitar el obelisco sobre el elefante, la escultura ubicada en el centro de la Piazza della Minerva y ver el Panteón por dentro vale mucho la pena, como todos los lugares romanos, te transporta en el tiempo. En casi todas las plazas encontraras gente, y sobre todo tendrás vendedores, mercadillos, cafeterías, pastelerías, heladerías, como se tiene que disfrutar las plazas.

 
 

Quitando las plazas hay otros lugares que ver (solo los vi por fuera) como la Bocca della Veritá. Boca de la Verdad, el Castillo de San Angelo, Pirámide di Caio Cestio (una pirámide pero no egipcia pero tampoco moderna...) cruzar el Puente Sixto,Templo de Adriano, Termas de Caracalla, Circo....Los lugares imprescindibles que no iba a perderme, que las plazas no quitan su encanto a roma pero sin duda alguna hay algunos rincones que son más llamativos que otros son: las Catacumbas, Coliseo, Foro palatino y foro romano. 
 

Diario 2005: Estado Vaticano - El Vaticano - dia 1

El Estado Vaticano es pequeño pero realmente grande. Hay que hacer una fila larguísima y tener mucha paciencia y no dejarse alterar porque hay bastantes riñas y discusiones para poder entrar. Lo de hacer fila pacíficamente no es algo que de verdad ocurra en Roma y es más seguro quedarse atrás que acabar mal parado. Al menos la espera y el cuidado vale la pena cuando uno consigue entrar al Museo del Vaticano, salas y salas llenas de obras de arte, está tan a rebosar que hasta se amontonan entre sí y resultan cargantes. aunque la gente que las visitas llenan más la estancia y hay que tener ojos en todos los rincones de la cabeza para no perderse detalle de nada. hasta los pasillos donde se venden los souvenir tienen los techos decorados y uno puede andar mirando al techo sin problema dado que hay tanta gente que es imposible caerse. no todo son esculturas, también hay tapices y pinturas. tanta riqueza almacenada en tan poco espacio. 



También se puede ver por dentro parte del Vaticano, sus guardias, sus escalinatas, lamparas...y la capilla sixtina. Impresionante, tanto como la cantidad de turistas que llenan la pequeña sala para mirar por todos los lados las altas paredes y techos que adornan la capilla y que, aunque esta prohibido hacer fotos, todo el mundo se dedica a fotografiar sin pena alguna. También la Basílica de San Pablo impresiona, más por la cantidad de fila que hay que volver a hacer para entrar y descubrir que aunque en teoría es muy grande a los ojos de cualquiera el tamaño gigante de las esculturas no se nota y no resulta más grande que cualquier iglesia.Y los cientos de flases te guiaran dentro de la basílica a donde se encuentra la piedad de Miguel Angel, bien protegida por un cristal, que ya sabemos las cosas que luego pasan....os gusta el arte El Vaticano es un lugar que ver, si no os va nada el arte podéis ignorar el entrar porque todo es arte...

 


Diario 2005: Italia - Roma - dia 4

Roma es exquisita y plena. Cada rincón esta lleno de algo, de historia o de arte. Tal vez por eso Atenas me decepciono, porque tal vez esperaba encontrarme una ciudad como Roma. Con su foro romano, su circo romano, su coliseo, y todos sus resto de otra época romana, también su barrio del Trastevere, y sus olores a pizza, la fontana de Trevi, tan enorme y pequeñita, sus plazas, sus calles, sus iglesias, su metro desastroso, su río y sus puentes, la famosa plaza España.... En fin, tantas cosas y rincones hay por ver que Atenas se queda corta en comparación...

 

El primer día en Roma era ya de noche cuando llegamos, pero nos estrenamos intentado sacar un billete de metro, aunque por lo que vimos, no era muy necesario por como se colaba la gente. En nada salimos de la parada y al frente iluminado el coliseo romano, grandioso y silencioso. Cenamos por unas callejuelas cercanas y a lo tanto se nos hizo las cuatro de la mañana y nos costo dios y ayuda conseguir parar a un taxi ¡todos pasaban de largo!. Por Roma me moví en metro, a pie y en taxi. Aunque lo ultimo no lo recomiendo, solo tomamos una vez taxi a eso de las cuatro de la mañana y porque no sabíamos como llegar a nuestro hotel y excepto casos así, no vale la pena, mejor no hacerlo.

 

Presentación

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