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Diario 2015: Mexico - Cenote Maya - dia 16

Tras la visita de Ek-balam nos dirigimos a una comunidad maya para visitar el Cenote Maya. Cuando llegamos a la comunidad maya pudimos ver a los niños con su uniforme viniendo del colegio, aquí sí que veía niños ir al colegio, no como en Chiapas, en la población quedaban iglesias abandonadas de color rojo. El guía nos preguntó por qué se pintaban las iglesias de ese color y la respuesta fue obvia, porque así se parecía más a los templos de los mayas, y era más fácil convertirlos a la religión católica, aunque no lo consiguieron. Tras dejar a tras las casas de la comunidad entramos a visitar el huerto ecológico maya donde pudimos ver varias plantas, frutos y hortalizas que se usan en la preparación de los platos que se ofrecen en el almuerzo, también pudimos comprobar que las frutas que dan son enormes y algunas sirven para la coloración, como de costumbre mi poca retentiva con los nombres no me permite describir todo lo que vimos paseando por el huerto. 


 
 

Del huerto fuimos caminando por los senderos del parque, donde pudimos admirar la flora y una réplica de la pirámide de Chichén-Itzá pintada de color rojo y decorada con velas. Es aquí, frente a la pequeña pirámide, donde enfrente encontramos un altar maya (al que ya estábamos acostumbradas). Junto al altar teníamos al chaman de la comunidad maya, que al igual que con el otro tour, iba realizar la ceremonia de bendición maya con incienso de copal para que pudiéramos entrar al cenote como se hacía antiguamente. Tras la ceremonia continuamos el camino hasta una choza maya, este tipo de choza la pudimos ver en Chichen Itza más grande pero sin decorar, aquí la choza, aunque más pequeña, tenía una serie de objetos en su interior; como una hamaca colgando, un pequeño altar maya, etc. Fuera de la choza dos de las personas de la comunidad maya llevaban unos trajes, la chica el traje típico de la región maya, un vestido blanco adornado con flores de colores, y el chico un traje que imitaba al de los antiguos guerreros mayas. 

 
 

Y finalmente llegamos al cenote. Un cenote es una dolina inundada de origen kárstico. Existen varios tipos de cenotes: a cielo abierto, semiabiertos y subterráneos, o en gruta. Los cenotes son algo típico de la zona maya por lo que no podíamos irnos de México sin visitar uno (aunque al final vimos cuatro). El cenote maya es el más grande la península de Yucatan y tiene una formación circular. El cuerpo de agua del Cenote Maya se encuentra a 17 metros de profundidad desde el nivel del piso y para bajar hay dos opciones: a rappel o descenso por una escalera de madera realizada con la antigua tecnología de los mayas. Nosotras desconocíamos que para llegar al cenote había que hacer rappel así que cuando nos lo dijo el guía nos echamos a reír y le comentamos que ya habíamos hecho rappel con ellos en la visita a la comunidad de tres reyes. La excursión es básicamente para bajar haciendo rappel pero si se tiene un peso mayor de 120 kilos o algún problema físico o de otro tipo, se puede bajar al cenote a través de las escaleras de madera. Nosotras, ya que nos poníamos, bajaríamos en rappel directamente al agua, así que en este caso ni cascos ni ropa, eso sí, hay que tomar una ducha para quitarte los producto químicos siempre antes de bajar al cenote. Como ya habíamos hecho rappel hacía poco nos ofrecimos para bajar las primeras de nuestro grupo (éramos las tres únicas que hablaban español, el resto del grupo todo en inglés), así que mejor para el guía que ya tuviéramos la explicación reciente. 

 
 

La bajada de este rappel se me hizo algo más larga aunque también es cierto que como ya era la segunda vez en un par de ocasiones me paré a saludar a mis amigas (se bajaba de dos en dos y ellas habían bajado en pareja). La bajada en rappel es muy recomendada porque la vista desde el agujero hasta que llegas al agua es impresionante y no es lo mismo que hacerlo por la escalera, aquí no hay impedimentos para ver cada estalactita y estalagmita, las raíces y lianas de los árboles cayendo desde el techo al fondo del cenote, y el color verde de sus aguas, que pese al verde eran muy cristalinas pues podía ver las piernas de la gente que estaba nadando en el cenote. Una vez llegas abajo hay una persona preparada para desatarte el arnés, y de ahí vas nadando hasta la pasarela de madera donde se encuentra la escalera para entregar los guantes y el arnés. Una vez en la plataforma tienes varias opciones, usar la plataforma de la escalera como trampolín para lanzarte al agua, la liana de Tarzan, trepachanga. Yo intenté convencer a mis amigas para hacer alguna de esas cosas pero no hubo forma, así nos pusimos a disfrutar de un nado en las claras y frescas aguas del cenote. Si uno no sabe nadar hay chalecos salvavidas y grandes flotadores para nadar en el cenote. 

 
 

La ventaja de este cenote tan grande es que había mucho espacio libre para nadar y disfrutar de este lugar único. El agua estaba realmente limpia porque podíamos ver a los pececitos nadando a nuestro alrededor, en algunas de las zonas tienes las raíces de los árboles y las lianas cayendo directamente al agua, y en el tronco más grande de ramas hay un cartel avisando de no tocar las raíces. En la parte más alejada del agujero de entrada se puede disfrutar de la vista de las estalactitas y estalagmitas, así como ver como los rayos del sol se deslizan por las enormes raíces de los árboles desde el exterior hasta el mismo interior del cenote. Cerca de la zona más alejada a la estrada hay unas escaleras de madera para subir hasta una gruta natural que sirve de salida del cenote. Aunque también a través de la plataforma de madera central se puede cruzar un puente de madera y llegar hasta la gruta. Aquí nos quedamos un rato disfrutando del nado en las aguas del cenote y mareamos a la pobre fotógrafa, porque aunque excepto en el rappel en el resto de la excursión se permitían fotografías nosotras ya que íbamos a comprar las del rappel ya comprábamos el paquete entero y dejamos la cámara en el autobús y molestamos a la chica para que nos hiciera varias fotografías en este maravilloso cenote. 

 
 

A mis amigas les gustó más el del otro día, que aunque era más pequeño era mucho más cristalino. A mi los dos me gustaron, y lo mejor es que éramos grupo pequeños de diez o quince personas como mucho. Finalmente, como sabíamos que había que cambiarse de ropa y comer, salimos del cenote y nos dirigimos por el antiguo túnel maya para llegar a los jardines del parque. Esto es lo más incomodo porque aunque tienen tapado el suelo uno va descalzo y es una pendiente pronunciada la que hay de túnel hasta salir del cenote. Como es una gruta natural más formaciones rocosas nos encontramos hasta salir al exterior donde las hojas de la selva inundaban el camino de salida. Tras salir nos dirigimos hacia los casilleros donde teníamos guardada la ropa y los zapatos y nos dirigimos a los vestidores para secarnos y cambiarnos antes de comer. La comida era un buffet maya que incluía diferentes platos yucatecos como sopa de lima, tamales de chaya y queso, frijoles, arroz con verdura, mole, pollo en escabeche, tortillas hechas a mano, frutas, plátanos fritos, aguas de sabores, etc. Tras comer y mientras esperábamos a que nos preparan las fotos en un usb nos acercamos a la escalera del cenote para hacerle unas cuantas fotografías desde arriba. Finalmente salimos de regreso a los hoteles y al pasar por la autopista nueva y sin cobertura telefónica (podéis leer en la entrada de Ek-Balam sobre la autopista) nos pasó que el coche se estropeó. Sí, en medio de una autopista nueva en la que apenas pasan coches y sin cobertura telefónica en todo el recorrido nos quedamos tirados con el motor sacando humo. Así que el guía tuvo que bajarse del coche y hacer autostop. El primer coche que pasó le paró y el guía se marchó hasta la salida de la autopista donde ya hay cobertura telefónica y podía llamar pidiendo ayuda. Mientras nosotros nos quedamos con el conductor en un lado de la carretera. Los primeros en bajar fueron los chinos y viendo que no había nada que hacer el resto del grupo los siguió, al fin y al cabo estábamos en medio de la nada, en una autopista por la que no asaba nadie, con una frondosa selva a ambos lados de la carretera. 

 

Para que os hagáis una idea de los pocos coches que pasaban puedo decir que las chinas fueron las primeras en ponerse en medio de la autopista a hacerse fotos, y por supuesto el resto del grupo las siguió y todos tomándose fotografías en medio de la carretera, completamente solos, como en una película del fin del mundo o zombis. A medida que fue pasando el tiempo empezaron a pasar algunos coches más, todos se paraban a ver qué pasaba pero como éramos muchos no nos quedaba otra que quedarnos ahí varados a esperar mientras iba anocheciendo. Finalmente pasó un autobús ADO, que como el resto de coches, paró en un lateral, y tras hablar nuestro conductor con el otro conductor, nuestro conductor nos llamó y nos dijo que teníamos que subir al autobús que nos llevaría hasta la cabina de pago de la autopista donde debíamos bajar y ahí esperar a que nos recorrieran en otra furgoneta los del tour. Ese nos lo dijo el conductor a nosotras porque el resto del grupo, que hablaba inglés no se enteró, pero como al llegar a la cabina de pago de la autopista el autobús se paró en el lateral para que bajáramos y nosotras tres insistíamos que había que bajar pues todo el grupo bajó. Fue un momento curioso el subir al autobús con la gente que estaba viendo una película, y después bajar al finalizar la autopista. A la gente no les vi cara extrañada pero espero que no estén acostumbrados a esas situaciones. 

 

Lo cierto es que todos nos reímos bastante y nos divertimos con la aventura de quedarse tirado en la nada. Pero claro, nos divertimos porque sabíamos que al final, sin hacer nada, llegaríamos a nuestros hoteles. Si vas por tu cuenta en un coche de alquiler y te pasa esto, más vale que te arriesgues a hacer autostop porque sin cobertura telefónica no hay forma de llamar a nadie para que te ayude a salir de ahí. Y además tienes que tener la suerte de que pase algún coche para hacer autostop. Tuvimos la suerte de que el guía no tuviera que esperar mucho para que le cogieran y que nada más llegar a la cabina de pago y bajarnos todos del autobús llegó otra furgoneta del tour para llevarnos a nuestros hoteles. Lógicamente llegamos de noche, directas a cenar, una ducha, y a dormir que al día siguiente nuevamente tocaba madrugar, pese a que parece que tuvimos un contratiempo he de decir que los dos tours que hicimos con Alltourntive son los dos mejores que tuvimos en la Rivera Maya, nos lo pasamos genial (y no os cuento lo que nos reímos en la autopista) y ahora mismo me apuntaba a otro.

 
 


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